
Bioenergética
Bioenergética te invita a sentir la pulsación y la energía, tu pulsación y tu energía, a relacionarte de otra manera con las situaciones de la vida. ¿Qué hay detrás de lo físico? ¿Detrás de lo aparente? Cuando empiezas a sentir algo al relacionarte, cuando estableces un vínculo… te invita a observar que pasa en ti, que activa el otro en ti. El otro como una oportunidad de conocerte, de reconocerte. Conocerlo y reconocerlo como un acto de amor y desde ese amor: transformación, espiral. Sentir la emoción, abrazarla, volverla a sentir y a sentir. Sentirla, sentirla de nuevo, para que, en la medida que la vas reconociendo, también vas dejando de resistirte a que esté. Permitiendo que se pueda ir disolviendo, sin intentar cambiarla, viviéndola con valentía, con coraje, sosteniendo tu propia vulnerabilidad.
Transcripción
Bioenergética te invita a sentir la pulsación y la energía,
Tu pulsación y tu energía.
A relacionarte de otra manera con las situaciones de la vida.
¿Qué hay detrás de lo físico?
¿Qué hay detrás de lo aparente?
Cuando empiezas a sentir algo al relacionarte,
Cuando estableces un vínculo,
Te invita a observar qué pasa en ti.
¿Qué activa el otro en ti?
El otro como una oportunidad de conocerte,
De reconocerte.
Conocerlo y reconocerlo como un acto de amor.
Y desde ese amor,
Transformación,
Espiral.
Sentir la emoción,
Abrazarla,
Volverla a sentir y a sentir,
Sentirla,
Sentirla de nuevo para que en la medida que la vas reconociendo también vas dejando de resistirte a que esté.
Permitiendo que se pueda ir disolviendo sin intentar cambiarla,
Viviéndola con valentía,
Con coraje,
Sosteniendo tu propia vulnerabilidad.
Bioenergética es poner límites,
Como un acto de amor hacia uno mismo,
Límites necesarios y límites orgánicos.
Y es que en la medida que nos relacionamos con nosotros mismos desde nuestra disponibilidad real,
Con nuestra energía,
Dejamos de enjuiciar al otro,
Vamos avanzando en el camino,
Dejando que el otro sea como un maestro de al que aprender.
Vincularse es aprendizaje.
Vincularse permite que el amor en ti se revele.
Si eres un individuo separado todo se complica.
Pero considerando que además de un yo,
Existe un yo vincular,
Un yo olón y un yo universal,
No hay tantas dificultades.
Y la diferencia entre lo que es adentro y lo que es afuera se desvanece.
Y esa dialéctica dentro-fuera sigue siendo necesaria.
Solo dentro no es y solo afuera tampoco es.
Si solo hacemos la mitad del camino,
No latimos,
No pulsamos,
No vibramos.
Vincularse es estar con el otro,
Apegarse,
Desear,
Fusionarse y luego regresar y volver a ti.
Y no hay nada correcto ni incorrecto.
Eso pertenece al terreno de la dualidad.
Solo son fases y posibilidades de la vida.
Ser proceso.
Ser escucha adecuada.
A cada momento.
Está bien ser hígado,
Ser corazón,
Ser bazo,
Ser pulmón,
Ser riñón.
Muere,
Muere y renace.
Empieza de nuevo.
Y todo está bien.
Apegarse y diferenciarse mientras se es consciente de la fase en que uno está.
En qué punto de la espiral te encuentras.
Está bien ser negación,
Rabia,
Sorpresa,
Euforia,
Alegría,
Serenidad,
Tristeza,
Melancolía,
Miedo,
Ansia,
Ansia,
Aceptación,
Agradecimiento.
La manzana ya sabe que va a caer en otoño y la oliva en invierno.
No hay ningún tipo de duda.
Todo tiene su tiempo.
Todo tiene su espacio.
Todo tiene su momento.
Cada fruto esparce semillas de las que nacerán otros frutos.
En cada momento somos semilla y fruto a la vez.
Seamos semilla.
Seamos germen.
Seamos fruto.
Seamos nutrición y salgamos de la idea de ser una cosa u otra.
Seamos todo.
Seamos todo a la vez.
Sigamos nuestra intuición.
Se otoño,
Se invierno,
Se verano,
Se primavera.
No te quedes en una estación.
Todas,
Todas son necesarias.
Cultivando la madurez en el espacio energético,
En lo sutil y en lo no visible.
En ese espacio donde sucede la alquimia,
En un acto profundo de amor hacia ti.
Porque sólo si lo sientes hacia ti podrás sentirlo hacia el otro.
Cultivando la capacidad de sentir,
De diferenciar el verdadero sentir de la proyección en el otro.
De sentir sin proyectar,
De tener la capacidad de amar al otro tal y como es.
Ser latido.
Ser pulsión.
Ser vibración.
Simplemente siendo.
Y nada es personal.
No hay nada personal.
Sencillamente porque no existe la proyección del personaje,
Ni de la sombra.
Juega con ello si quieres,
Sabiendo que lo importante consiste en ocuparse de las situaciones reales.
Las situaciones directas.
Las situaciones concretas.
Deja ya a lo abstracto,
Lo probable.
Deja ya las suposiciones.
Ve saliendo de las ideologías,
Caminando hacia la búsqueda de un centro interno,
Enraizado,
De construir un cuerpo que pulsa hacia la búsqueda del ser.
Desde la tierra hacia el cielo,
Con una fuerza interna que te hace ver que puedes ocuparte de tu vida,
De poner límites y racionarte desde lo auténtico.
Y es entonces,
Cuando puedes ver con claridad los obstáculos que pones en medio de ti y la vida.
Entre tú y la vida.
Y cómo inconscientemente lo haces para no vivir la vida.
Cómo te saboteas.
Deja de hacerlo.
Ya puedes despojarte de todas esas mediaciones e ir a lo directo.
Ya puedes relacionarte con la situación de forma directa.
Ya puedes dejar de esperar que te validen.
Ya vale.
Ya puedes dejar de querer pertenecer.
Ya perteneces.
Y entonces,
Cuando dejas de esperar que te validen y de querer pertenecer a algo,
Ya eres libre.
Ya eres libre.
Libre.
Al fin.
Libre.
Y ya puedes relacionarte con otro ser humano sin darle tanta importancia a los roles.
Roles que solo sirven para dominarnos.
Para separarnos.
Para separarnos.
Para impedirnos una experiencia directa de la vida.
De la vida.
Sí,
Una experiencia directa con la vida.
Como adultos conocemos el código que dicta la sociedad.
Lo llevamos integrado en nuestros genes.
Y eso está bien.
Para poder conocer qué se espera de nosotros,
Que seamos.
Y que sigamos las normas.
Que hagamos lo correcto.
Lo correcto.
Y eso es bueno,
Conocerlo.
Saberlo.
Y a la vez,
No interiorizarlo.
No lo interiorices.
No generar una idea de lo que está bien y lo que está mal.
Sé libre de una vez.
Y sé responsable a la misma vez.
Sigue tu camino.
Y comprometete con el otro al mismo tiempo.
Directamente con la situación.
Directamente desde tu centro.
Directamente hacia el otro.
Sin cables de por medio.
Directamente conmigo mismo.
Sintiéndome.
Mirándome a los ojos.
Y si al hacerlo lloras,
Es estupendo.
Eso es que has amado.
Que me has amado.
Escuchando tus límites en cada situación.
Tus límites orgánicos.
Los límites del otro.
Y los límites sociales.
Decidiendo cuán directa eres.
Cuánto sales de tu zona de confort o de disconfort.
Y te expones al límite.
Sabiendo que hay veces que también puedes rebasar ese límite.
Y entonces sostener.
Consolidar.
Suave.
Y poco a poco.
Bioenergética es responder de una forma adecuada a cada situación.
Hacerte cargo desde la responsabilidad.
Desde el poder de ser y solo ser.
¿Y si los personajes fueran roles que hemos adquirido y ni siquiera son nuestros?
¿Y si en lugar de defender todos esos roles,
Los pudieras soltar uno detrás de otro?
Y simplemente ser.
Ah,
Qué descanso.
Qué presión te quitas de encima cuando no tienes nada que perder.
Nada que defender.
Dejando a un lado el yo que surge de los ideales y que constituyen el personaje.
Y por tanto,
La sombra.
Y así activando la conciencia que surge de la experiencia.
La conciencia que surge de la experiencia.
Activando un yo que nace alejado de los roles sociales y del personaje.
Activando el yo experiencia.
Para poder así identificar el programa de manipulación existente.
Para poder descartar todas las historias que no son.
Para poder ver todo aquello que forma parte del yo ideal.
¿Cuánto tiempo necesitamos para construirnos desde ahí?
Para reconstruirnos.
Para ir deconstruyendo nuestros personajes.
Ni idea.
Nadie lo sabe.
Meses.
Años.
Toda una vida.
No lo sé.
Pero empieza ahora.
Y ve soltando capas.
Yo estaré aquí.
Es un viaje.
Todo se está construyendo a cada momento.
Poco a poco.
Y nadie dijo que esto fuera fácil.
Nadie dijo que esto fuera rápido.
Nadie nos dijo que nos quitáramos la L durante este trayecto.
Y qué difícil es hacer eso en un entorno donde hay tanta culpa.
Y donde hay.
Y donde no hay.
Y donde no hay.
Y donde hay.
Y donde no hay.
Y donde no hay.
Y donde no hay.
Y donde no hay.
Y donde no hay.
Y donde no hay.
Y donde no hay.
Y donde no hay.
Y donde no hay.
Y donde no hay.
Y donde no hay.
Y donde no hay.
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