
Por la Paz en el Mundo (Meditación)
Unimos nuestros corazones en esta práctica de Metta bhavana, cultivando el amor universal y respirando juntos por la paz. Esperamos que te ayude a combatir días grises y a sembrar, cultivar y compartir aún más energía bonita allá dónde estés. Paz para todos los seres. Meditación grabada en directo en colaboración con Idilik yoga.
Transcripción
Namaste,
Bienvenidos,
Bienvenidas a la sesión de hoy.
Hoy va a ser una sesión especial en la que vamos a compartir la meditación metta del amor incondicional,
Del amor universal.
Te invito a relajar un poco el cuerpo,
Es muy importante para esta práctica soltar cualquier tensión,
Cualquier rigidez que quizás has estado acumulando durante el día de hoy,
Estos días atrás.
A lo mejor estirándote o simplemente haciendo círculos con los hombros,
Con la cabeza o sacudiendo,
Sacudiendo los brazos,
Sacudiendo las piernas.
Metta es una de las mejores meditaciones budistas que existen porque nos ayuda a recordar nuestra naturaleza como seres humanos,
Conscientes,
Amables y compasivos.
Metta significa sol porque al igual que el sol ilumina a todos sin elegir a nadie en particular,
Metta,
El amor universal,
Se dirige a todos.
Normalmente solemos mantener nuestro círculo de amistad,
Amor,
Bondad muy cerrado hacia nuestros amigos,
Hacia nuestros seres queridos.
Con esta práctica poco a poco empezamos a abrir este círculo de amor y bondad,
Compasión hacia cada vez más personas y hasta abarcar a todos los seres.
Se basa en un principio,
Un principio de la humanidad,
La humanidad común.
Este principio es el que nos dice que tal y como yo,
Tal y como yo y como mis seres queridos,
Otras personas también son seres humanos que están deseando vivir en paz,
También quieren ser felices y tampoco quieren sufrir.
Así que con esta práctica empezamos a ver a todos los seres humanos como parte de nuestra gran familia y enviar nuestros deseos a ellos.
Para esta práctica es muy importante estar cómodos,
Así que si estás cómodo o cómoda en la postura de la meditación puedes quedarte en ella o si lo prefieres perfectamente puedes apoyarte o sentarte en un cojín,
En un sillón,
En un sofá,
Incluso tumbarte.
Vamos a empezar primero calmando un poquito nuestra mente porque si la mente está muy dispersa,
Muy distraída nos va a resultar difícil dejar salir todo este amor que llevamos dentro y también esta práctica se basa en algo que es muy básico para la filosofía y psicología budista que es la creencia que todos los seres humanos tenemos semillas de amor,
Bondad y paz en nuestro corazón y tan solo que a veces con todo lo que tenemos en nuestro día a día se nos olvidan.
En esta práctica lo que hacemos es cultivar estas semillas,
Nutrirlas,
Regarlas para que crezcan y florezcan.
Así que vamos a empezar con un poco de respiración,
Respirando todos juntos,
Es muy bonito respirar juntos,
De hecho los estudios han demostrado algo que ya creo que sabíamos que cuando sincronizamos nuestra respiración nuestros corazones también empiezan a latir a la vez así que me gustaría compartir con vosotras,
Con vosotros la respiración,
Los latidos del corazón y unirnos en nuestras oraciones,
En nuestros deseos para que haya paz en el mundo.
Muy bien pues si os parece vamos a ir empezando buscando una postura cómoda como he dicho para esta práctica,
Es muy importante que no haya ninguna tensión en el cuerpo,
Ninguna incomodidad,
Nada que te distraiga y quizás cerrando los ojos o simplemente relajando tu mirada al suelo,
Empezamos conectando con nuestra respiración,
Inhalamos juntos como si fuésemos una sola persona,
Exhalamos todos a la vez,
Hacemos dos más,
Inhalamos juntos,
Exhalamos y una vez más,
Inhalamos y exhalamos y sigue unos momentos con estas respiraciones lentas,
Profundas,
Con cada exhalación dejando ir todo lo que has hecho hoy y estos días atrás,
Soltando cualquier pensamiento o preocupación por lo que tienes que hacer después,
Aterrizándote plenamente en esta práctica,
Aterrizándote plenamente en el momento presente,
Juntando las palmas de las manos en el centro del pecho,
Podemos crear intención para nuestra práctica de hoy,
Hoy dedicando esta práctica a unir nuestros corazones y cultivar Metta,
El amor universal,
El amor que no conoce ni límites ni fronteras,
Que nace de generosidad y no espera nada a cambio,
Amor puro,
Infinito,
Incondicional,
Incluso si te apetece puedes visualizar las semillas de Metta en tu corazón como están ahora mismo ahí preparadas para que las despiertes,
Podemos relajar las manos y volver por unos instantes a nuestra respiración,
Simplemente descansar conectando con el silencio y quietud interior,
Dejando que la mente vuelva a su estado natural de calma,
Serenidad,
Permitiendo que la respiración te conecte con tu centro y te devuelva a casa,
Al hogar de la presencia,
Si tu mente se distrae,
Recuerda no pasa nada,
Es algo que no podemos evitar,
Simplemente con mucha amabilidad invítala a regresar a la práctica,
A tu respiración,
Volviendo al centro,
A casa,
Respirando todos juntos por la paz,
Con cada exhalación permite que tu cuerpo se relaje un poquito más,
Soltando cualquier tensión de las caderas,
Donde solemos acumular nuestros miedos,
La inseguridad,
Respira también hacia los hombros,
Relajándolos un poco más con cada exhalación,
Relaja tu mandíbula,
Donde solemos acumular ira,
Rabia,
Impotencia,
Suaviza tus párpados,
Relaja el entrecejo y la frente,
Siente todo el cuerpo tranquilo,
En calma,
Poco a poco lleva tu atención al centro de tu pecho,
Empezando a respirar hacia esta zona,
Conectando cada vez más con tu corazón,
Con cada inhalación imaginando que estás abriendo más espacio dentro de tu corazón,
Con la exhalación soltando cualquier bloqueo,
Cualquier barrera que te impide amar plenamente,
Para empezar a despertar las semillas de meta del amor incondicional,
Te invito a traer a tu mente imagen de alguna persona a la que quieres muchísimo,
Imagina a esta persona contenta,
Alegre,
Feliz,
Sonriendo,
Quizás notarás que tú misma,
Tú mismo estás sonriendo,
Como tu corazón salta de alegría,
Porque quieres verle feliz,
Quieres compartir su bienestar,
Imagínate ahora a esta persona triste,
Quizás pasando por un mal momento,
Y siente como tu corazón se encoge,
Como estás deseando que se acabe su malestar,
Estás deseando que se acabe su sufrimiento,
Con nuestros seres queridos tenemos este deseo innato de verles felices,
De verles tranquilos,
Alegres,
Contentos,
Y cuando algo les pasa sentimos este deseo de ayudar,
Sentimos este deseo de que se acabe su sufrimiento,
Imagina que tienes a esta persona delante de ti y desde tu corazón pronuncia en silencio o en voz baja estos deseos,
Que puedas ser muy feliz,
Que estés bien,
Y puedas vivir en paz,
Que estés libre de dolor y sufrimiento,
Y ahora te invito a imaginar a alguien quien te quiere a ti y que desea lo mejor para ti,
Normalmente este sentimiento de amor incondicional,
Generoso,
Lo podemos recibir de alguien como nuestros abuelos,
Imagina que recibes estos deseos hacia ti mismo,
Hacia ti mismo,
Imagina que te dice cariño,
Quiero que seas muy feliz,
Quiero que vivas en paz,
Estés bien,
Estés libre de todo el sufrimiento,
Y siente como cada vez más dentro de ti nace el amor que das,
Que recibes,
No hay diferencia,
Imagina que las semillas ya están brotando,
Creciendo,
Están preparadas para florecer,
Y deja que este amor poco a poco se vaya expandiendo,
Te invito a conectar con todas las personas que estamos compartiendo ahora mismo esta práctica,
Y también con todas las personas que ahora mismo en diferentes partes del mundo están meditando,
Rezando por la paz,
Todos somos diferentes,
Pero todos compartimos el mismo deseo de ser felices,
Vivir en paz,
Y no sufrir,
Deja que surja dentro de ti este sentimiento de nosotros,
Humanidad común,
Dirígete hacia todas las personas que están meditando y rezando ahora mismo,
Que podamos vivir en paz,
Que podamos estar bien,
Ser felices,
Que podamos dejar de sufrir,
Imagina que todos los deseos de las personas que estamos rezando por la paz se unen,
Que todos nuestros corazones se unen,
Se convierten en un enorme corazón,
Latiendo por la paz en la tierra,
Junta las palmas de las manos en el centro del pecho,
Repite conmigo que todos los seres sean felices,
Que todos los seres vivan en paz,
Que todos los seres estén libres de sufrimiento,
Que haya paz en la tierra,
Paz en todas partes,
Que nuestras acciones,
Palabras y pensamientos contribuyan a él,
Y por unos instantes simplemente descansa,
Con este sentimiento de humanidad común sintiendo que somos uno,
Sintiéndote a ti mismo,
A ti mismo,
Con este inmenso corazón,
Lleno de amor,
Latiendo por la paz Estaría mientras estás descansando,
Leerte esta oración por la paz,
De San Francisco de Asís Señor,
Haz de mí un instrumento de tu paz,
Donde haya odio ponga yo amor,
Donde haya ofensa ponga yo perdón donde haya discordia ponga yo unión,
Donde haya error ponga yo verdad,
Donde haya duda ponga yo la fe donde haya desesperación ponga yo esperanza,
Donde haya tinieblas ponga yo luz,
Donde haya tristeza ponga yo alegría Oh Maestro,
Que no busque yo tanto ser consolado como consolar,
Ser comprendido como comprender,
Ser amado como amar porque dando se recibe,
Olvidando se encuentra,
Perdonando se es perdonado,
Y muriendo se resucita a la vida eterna Loca,
Samastá,
Sukhino,
Bhavato,
Om,
Shanti,
Shanti,
Shanti Que haya paz en la tierra y que nuestra práctica contribuya a ella Namaste
Conoce a tu maestro
4.8 (13)
Reseñas Recientes
More from Ibicenia Mindfulness
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by people. It's free.

Get the app
