
Sencillez: Meditación
Una meditación dedicada a la sencillez como camino de calma y profundidad. A través de una presencia silenciosa y de frases breves, esta práctica invita a volver a lo esencial: a una forma de estar más humilde, más cercana y más verdadera. Un espacio para soltar lo innecesario, aquietar el impulso de querer más y reconocer la quietud que habita en una vida simple y consciente.
Transcripción
Que tu propósito sea reconocer la calma que habita en el presente.
Haz una profunda inhalación.
Permite que todo tu cuerpo se llene de calma y exhala.
Alarga tu exhalación.
Ve ajustando tu postura e incluyendo en tu presente una respiración regular y consciente.
Ve inhalando.
Ve exhalando.
Te encuentras en un espacio seguro.
Confías en este momento.
Ve observando tu interior.
Encontrando calma en la quietud de tu cuerpo,
Concentración en tu mente,
Serenidad en tu respiración.
Ve permitiendo que la sencillez ocupe tu foco de atención.
Al observar que cada inhalación,
Que cada exhalación te llevan al presente,
Hay sencillez en tu respiración.
Hay simplicidad en tu propio foco de atención.
Permites que tu mente desvanezca lo complejo.
Desvanezca cualquier preocupación.
Te concentras en un estado de sencillez y al mismo tiempo de armonía.
Ve relajando cualquier tensión que exista en tu rostro,
Frente,
Ojos,
Mejillas,
Mandíbula,
Región cervical,
Cuero cabelludo,
Hombros,
Cuello,
Brazos,
Antebrazos,
Manos,
Espalda alta,
Espalda media,
Espalda baja,
En tu pecho,
Abdomen,
Región pélvica,
Glúteos,
Muslos,
Rodillas,
Piernas,
Pies.
Ve inhalando y exhalando con sencillez.
Estás aquí y ahora,
Muy atento,
Muy presente.
En este espacio,
Establece un propósito para tu práctica.
Bañas de la armonía que existe cuando sueltas lo complejo,
Cuando hay quietud en tu cuerpo,
Simplicidad en tu mente,
Regularidad en tu respiración.
Ve observando tus pies,
Tus piernas,
Tus rodillas,
Muslos,
Glúteos,
Región pélvica,
Tu abdomen,
Tu diafragma,
Toda tu espalda,
Tus manos,
Muñecas,
Antebrazos,
Codos,
Brazos,
Tus hombros,
Tu cuello,
Región cervical,
Cuero cabelludo,
Tu rostro.
Te llenas de aire y sueltas.
Tu foco está aquí,
En este instante.
Te encuentras presente,
Observando en lo sencillo,
Una oportunidad para agradecer.
Hay bondad en ti.
Inhala profundamente.
Exhala.
Permite que tu propósito esté presente.
Y cuando abras tus ojos,
Observa la gratitud que hay en ti.
Conoce a tu maestro
5.0 (6)
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