
Cambios, Transiciones e Incertidumbre
¿Porqué nos sentimos tan incómodos con los cambios? ¿Porqué la incertidumbre nos asusta? Cómo mindfulness nos puede ayudar en los momentos de transición para verlos no cómo una amenaza sino como un terreno dónde crecen las oportunidades.
Transcripción
Bienvenidos a esta charla sobre cambios,
Transiciones e incertidumbre.
Veremos un poco por qué no nos gustan los cambios y por qué la incertidumbre nos asusta.
Una de las teorías nos viene de la naturaleza de nuestro cerebro cuya función principal es garantizar nuestra supervivencia.
Para ello nuestra mente necesita seguridad y crea una especie de ilusión de un mundo estable.
No le gustan los cambios porque ve en ellos posible amenaza.
La mente tiene lo que llamamos el sesgo negativo y es más propensa a ver cosas malas que cosas buenas.
Hay una frase que dice,
Piensa mal y acertarás.
Es un poco como actúa nuestra mente en relación a los cambios.
Y por eso responde ante los cambios con miedo y con ansiedad porque cree que puede haber algo de amenaza en ellos.
Y por eso a la mente no le gustan las preguntas,
No le gusta la duda.
La mente necesita respuestas,
Necesita saberlo todo,
Necesita estar segura y necesita tener el control.
Pero sabemos que es imposible.
Vivimos en un mundo cambiante y no podemos tener control sobre las cosas.
¿Qué nos puede enseñar mindfulness?
Mindfulness nos enseña a honrar el lugar de no saber.
Nos enseña a aprender a amar las preguntas.
Nos enseña a decir un sí a la incertidumbre y vulnerabilidad.
A veces se piensa que decir un sí y aceptar es de debilidad o que significa rendirse.
Es todo lo contrario.
Significa no escaparte de la vida.
Hace falta mucha valentía para poder mirar a los ojos.
Hace falta mucha valentía para poder mirar a los ojos de la incertidumbre y abrazarla con un corazón amable y abierto.
Ver los cambios como una oportunidad,
Como un terreno con muchas posibilidades.
Ver los cambios como algo que contienen semillas de lo nuevo.
Ver las transiciones como una oportunidad para soltar.
Sobre todo,
Soltar las ideas que tenemos sobre cómo debería ser nuestra vida.
Los cambios y las transiciones es un momento de renovación.
Y también es un momento para tratarnos con cariño.
Mindfulness nos enseña a apreciar todo aquello que está ocurriendo en el espacio donde te encuentras ahora mismo.
Nos enseña a abrazar la vida cruda y desnuda y no evitar mirarla.
Y las respuestas vendrán cuando las preguntas hayan sido honradas y amadas completamente.
Como dice Jeff Foster,
En la calidez del amor del sol,
Las flores se abren en el momento justo.
Nunca un momento antes.
Les propongo hacer una práctica.
Vamos a cerrar los ojos por unos instantes.
Y os invito a traer a la mente alguna situación,
Quizás situación actual,
Que crea en ti incertidumbre,
Dudas.
O a lo mejor son algunas preguntas que estás ahí dando vueltas,
Que te preocupan.
Y que intentes encontrar lo más rápido posible las respuestas.
O a lo mejor son los cambios que estás viviendo ahora mismo.
Imagina,
Acércate a la incertidumbre,
A la duda y observa cómo se siente la incertidumbre en el cuerpo.
Quizás notando algo de tensión,
Presión,
Calor o frío.
Vamos a probar primero resistirnos a esta situación,
A la incertidumbre.
Te invito a decir un no.
No me gusta.
No quiero tener duda.
No me gustan estas preguntas.
No quiero.
Quiero estar más seguro.
No me gustan los cambios.
No me gustan las transiciones.
Diciendo un no.
No.
Con toda la energía del rechazo,
De resistencia.
No me gusta.
No quiero estos cambios.
No quiero sentirme insegura.
No.
Y observa si al decirlo,
¿acaso te sientes mejor?
O todo lo contrario.
El rechazo hace que te sientes más tenso,
Más cerrado.
Vamos a volver a imaginar esta situación que nos crea incertidumbre,
Dudas.
Quizás estas preguntas que están dando vueltas y nos crean malestar.
Vamos a volver a sentir de nuevo esta incertidumbre en el cuerpo.
Esta presión.
Este calor o este frío.
Pero esta vez te propongo susurrar un sí.
Sí incertidumbre.
Sí duda.
Te permito estar.
Aunque no me gustes,
Te dejo estar.
Sí.
Está bien.
Sí.
Te sostengo con amabilidad.
Puede que al principio este sí te suene algo falso,
Irreal.
Pero sigue diciéndolo con un tono de voz amable y cálido.
Sí preguntas.
Sí dudas.
Os dejo estar.
Sí tensión.
Sí calor.
Te permito estar.
Lo sostengo todo con amabilidad.
Sí.
Está bien.
Sí.
Permito estar.
La incertidumbre.
Las dudas.
Las dudas.
Observa cómo te sientes diciendo un sí.
Sosteniendo la incertidumbre con un corazón abierto y amable.
Honrando el lugar del no saber.
Observa cómo se siente tu cuerpo ahora mismo.
Tal vez notando un poco más de espacio.
Tal vez notando un poco más de suavidad.
Quédate ahí descansando unos instantes con tu cuerpo,
Con tu respiración.
Abrazando este momento.
Y quizás sintiéndote un poco más en casa.
Mientras estás descansando en silencio.
Voy a leerte uno de mis cuentos favoritos.
Se llama el cuento de los trapecios.
A veces siento que mi vida es una serie de trapecios.
Me encuentro en un trapecio columpiándome.
O durante algunos momentos me lanzo a través del espacio que hay entre los trapecios.
La mayor parte del tiempo paso la vida agarrándome a la barra del trapecio de ese momento.
Me transporta a cierta velocidad constante durante el balanceo.
Y tengo la sensación de que controlo mi vida.
Conozco las preguntas adecuadas,
Incluso algunas de las respuestas.
Pero a veces,
Cuando me estoy balanceando alegremente,
O no tan alegremente,
Miro delante de mí y qué es lo que veo en la distancia.
Veo otro trapecio viniendo hacia mí.
Está vacío y sé,
En ese lugar de mí que sabe,
Que ese trapecio lleva mi nombre.
Es mi paso siguiente,
Mi crecimiento,
La vida que viene a buscarme.
Desde el fondo del corazón sé que para crecer debo soltar mi agarre actual,
Que me es bien conocido,
Y pasar al siguiente.
Cada vez que me pasa esto espero no tener que soltar completamente el antiguo trapecio antes de agarrar el nuevo.
Pero en el lugar en el que sé,
Sé que debo soltar totalmente mi agarre al viejo trapecio.
Y durante un tiempo debo atravesar el espacio antes de poder asir el nuevo.
Así durante una eternidad que puede durar un microsegundo o miles de vidas,
Me elevo sobre el oscuro vacío del pasado se fue,
El futuro aún no ha llegado.
Es lo que se llama una transición.
He llegado a creer que el verdadero cambio sólo ocurre en esas transiciones.
Si a pesar de todo el dolor,
El miedo y los sentimientos de estar fuera de control que pueden acompañar a las transiciones,
Estas siguen siendo los momentos más vivos,
Llenos de crecimiento,
Apasionados y expansivos de nuestra vida.
Cada momento,
Cada instante de nuestras vidas es una danza con la incertidumbre y está llena de maravillas.
Muchas gracias.
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