
Reconexión Compasiva – Tocando Tierra
El objetivo de este ejercicio es ayudarnos a reconectar con nosotros mismos y con la madre naturaleza en aquellos días en los que sentimos que nada nos sale bien, y nos perdemos en pensamientos y juicios. Este ejercicio ayuda a darnos un descanso de pensar y pensar.
Transcripción
El nombre de esta meditación es Reconexión compasiva,
Tocando tierra.
Tendrá una duración de alrededor de 15 minutos,
Pero no dudes en prolongarlo si te parece bien.
El objetivo de este ejercicio es ayudarnos a reconectar con nosotros mismos y con la Madre Naturaleza durante esos días en los que sentimos que nada funciona.
Esta meditación se puede hacer con las piernas cruzadas o se puede hacer sentado sobre las rodillas de modo que las piernas y pies sostengan los glúteos.
En cualquier caso,
Mantén una postura erguida y la columna recta.
Cuando estés listo,
Cierra los ojos,
Si eso te resulta cómodo,
Pero si no o si estás cansado,
Puedes dejarlos un poco entreabiertos,
Encontrando un sitio en el piso donde enfocarte.
Toma conciencia de tu cuerpo.
Observa tu postura y las sensaciones que se producen en este momento dentro de tu cuerpo.
Ahora conecta con tu respiración.
Toma tres respiraciones lentas,
Profundas y muy relajantes.
Sigue respirando normalmente y siente cada respiración.
Observa cómo entra,
Observa cómo sale,
Observa el recorrido que hace a través del cuerpo.
Deja el cuerpo respirar y no intentes cambiar la respiración de ninguna manera.
Deja fluir su ritmo natural de manera fácil.
No hay nada más que hacer,
Solo estar con la respiración.
Ahora pon una mano en tu pecho o en tu abdomen y conecta con la experiencia de estar presente en un cuerpo humano.
Siente tu mano tocando el cuerpo.
Siente cómo tu mano se mueve debido a la respiración.
Siente cómo esa parte del cuerpo se expande y cómo se relaja.
Siente cómo se crea espacio cada vez que inhalas y cómo sueltas tensión cada vez que exhalas.
Permite que fluya la conexión entre esa parte de tu cuerpo,
Tu respiración y tu conciencia.
Ahora deja ir la respiración y piensa en el lugar natural más bonito que te puedas imaginar.
Puede ser un bosque o un lugar cerca del mar o al lado de una hermosa cascada,
Tal vez una montaña o el desierto.
Selecciona un lugar que resuene contigo y en el que te sientas seguro y en casa.
Tómate un momento para sentirlo,
Para vivirlo,
Para olerlo.
Escucha,
Imagina o siente los sonidos que hay en este sitio.
Siente el clima,
Su calidez o su humedad o su frescura.
Disfruta su tranquilidad.
Inhala el aire del lugar.
Deja que toque tu interior.
Imagina,
Siente cómo se conecta contigo.
Cómo este aire que entra conecta con tu cuerpo,
Con tu mente y con tu experiencia de ser humano.
Cada vez que exhalas,
Se completa el círculo de conexión.
El sitio recibe tu aire y tú recibes el aire de aquel hermoso lugar.
Siente cómo a través del aire te conectas e interactúas con este sitio.
Respira profundamente.
Bañate por dentro con este aire.
Con este aire puedes sentir el poder de la naturaleza abrazando cada parte de ti sin discriminación.
Protegiéndote de adentro hacia afuera.
Es tiempo de reconectar.
Ahora con tu mano toca la tierra.
O también puedes inclinarte hacia adelante y tocar la tierra con tu frente.
Pon tus brazos en frente.
Apoya tu torso,
Tu frente y tus brazos en el piso con las palmas hacia arriba.
En cualquier caso,
Si solo tocas con la mano o si tocas con tu frente,
Siente la conexión de la naturaleza y de tu naturaleza.
Descansa en ella.
Júndete con la tierra y con la experiencia de ser parte de ella.
Toca la tierra como un símbolo de la unidad con la naturaleza.
Libera la tensión que causa tu dolor o tu incomodidad.
Nada externo es importante en este momento.
Déjate llevar por la magia de ese lugar que te muestra lo esencial.
Ríndete a los elementos,
A su simplicidad,
A su poder y a su sabiduría.
El aire que respiras,
El agua que bebes,
El fuego que te mantiene caliente y la tierra que te proporciona nutrientes.
Y tú eres espíritu.
Todos unidos son uno solo.
La naturaleza te está llamando.
Vuelve a casa.
Tienes tiempo de reconectar.
En realidad,
No se necesita nada más.
Nunca se necesitó nada más.
En ella puedes encontrar todo lo que necesitas.
Respira el momento.
Aliméntate de esas sensaciones y deja que se queden.
Dentro de unos segundos,
Vuelve a conectar con tu respiración,
Con tu cuerpo y con el espacio real en el que te encuentras.
Recuerda que puedes volver a este sitio cada vez que lo necesites.
Solo tienes que querer reconectar.
Cerraré con una cita de Jung-Yoon.
La paz de la naturaleza fluirá hacia ti a medida que la luz del sol fluya hacia los árboles.
Los vientos te darán su propia frescura y las tormentas te darán su energía,
Mientras que las preocupaciones caerán como las hojas de otoño.
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4.3 (170)
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