
Cultivando El Amor Incondicional
by meditaverso
Experimenta el agradecimiento a través de esta práctica guiada de mindfulness enfocada en el amor incondicional. Ideal para todos aquellos que desean sanar y amar profundamente a sí mismos y a todos los que te rodean. Aprende a conectar con el amor más profundo: el amor a ti mismo.
Transcripción
Bienvenidos a nuestro podcast de hoy.
Hoy tenemos un tema que para mí es por demás la corona de nuestra práctica en el mindfulness.
Es el cultivar el amor incondicional.
El amor incondicional debiera de ser la parte más pura de nuestro corazón.
Es llegar a encontrar lo bueno y lo bello en todo y en todos.
El amor incondicional surge de una práctica constante,
Del cultivar constantemente el encontrar lo bueno en todo.
Y es muy sencillo encontrar lo bueno en lo que amas,
En la gente con la que estás agradecida,
En las personas que tienes cerca,
Que te han beneficiado.
Más es difícil encontrar el amor incondicional en aquello que te ha generado dolor o que te ha generado rechazo.
Y es que una parte de nosotros deja de ver lo bello y deja de ver lo bueno en otros seres,
Al momento en donde tu ego y tú han sido lastimados,
En el momento en donde tú piensas únicamente en todo lo que personalmente pudo haber afectado tu ser en determinado momento.
Sin embargo olvidamos realmente que todos nuestra substancia es el bien,
El amor que es la expresión máxima del bien.
Y si bien la substancia de todo ser humano es el bien,
Entonces es el miedo y es el temor el que nos hace herir a otros en determinado momento.
La práctica del amor incondicional,
La representación de cultivar,
El tratar de buscar lo bueno y el bien en todos los demás,
Es realmente lo que nos va a liberar.
Es total y absolutamente liberadora.
Es por eso que la práctica de hoy para mí es una magia,
Es la magia de poder liberarnos a través de nuestra práctica de benevolencia,
De buscar lo bueno y encontrar el amor en todos y en todo,
A pesar de que en su momento ya hemos sido lastimados.
Siempre pensando que la esencia del otro,
Al igual que la tuya,
Siempre ha sido amar.
Siempre ha sido el bien como substancia principal.
Entonces es así como ahora vamos a comenzar una práctica que,
Como te comentaba,
Tiene efectos superpoderosos porque en verdad llega a generar cambios.
Llega a generar cambios en nuestra visión del otro y en el comportamiento de nuestras relaciones con otros.
Si estamos listos,
Entonces vamos a tomar una postura cómoda,
Con la espalda erguida,
Buscando hacer tu pecho hacia adelante,
Enfocar tu atención en tu abdomen,
Relajar tus brazos,
Dejarlos caer posiblemente sobre tus piernas,
Sobre tus rodillas,
Sintiendo el peso de tus brazos caer en tu regazo,
Con tu cabeza erguida,
Tu espalda derecha,
Puede ser en una silla,
Puede ser en posición de meditación,
Solo sintiendo tu posición,
Tu cuerpo erguido,
Con la posibilidad de comenzar a observar tu respiración.
Comenzamos a ver cómo inhalas,
Cómo exhalas,
Observando cada inhalación y cada exhalación.
Comienza a observar tu pecho cada vez que inhalas y exhalas.
Recuerda que tu respiración siempre ha sido y será tu ancla.
En observarla llevarás tu atención a tu cuerpo,
Sin forzarla.
Recuerda que no hay nada que hacer,
Solo observa.
Solo observa cómo con cada inhalación,
Con cada exhalación,
Tu cuerpo comienza a relajarse.
Y si en algún momento tu mente comenzara a distraerse,
Con tu respiración puedes regresar.
Recuerda que puedes cerrar tus ojos suavemente,
O bien,
Si no es cómodo para ti,
Puedes abrirlos,
Mirando un foco,
Para no distraer tu mente,
Mientras respiras de manera natural.
Comienza a observar si alguna de tu parte de tu cuerpo se siente estresada y con tu respiración comienza a relajarla.
Sigue respirando sin controlar tu respiración,
Simplemente observando,
Observando cómo entra y sale el aire por tu nariz,
De manera orgánica,
Sencilla,
Observando la quietud de tu mente mientras respiras,
Permitiéndote un espacio de tranquilidad.
Y es así como mientras inhalas y exhalas,
Vamos a ir a un lugar hermoso que escogiste para realizar hoy,
Una gran fiesta.
Es una fiesta en tu honor.
Es una fiesta a donde has invitado a muchas personas.
Imagina ese hermoso lugar,
Probablemente sea un jardín,
Un salón de fiestas,
Un lugar en donde tú harás un evento muy especial para ti.
Observa,
Observa el lugar,
Observa las mesas,
Observa las flores,
Observa cómo todo está listo para recibir a tus invitados.
Estando ahí,
Presente,
En ese lindo lugar,
Te vas a observar a ti,
Entrando con tus mejores galas,
Resplandeciente,
Luminoso.
Y obsérvate caminar,
Caminar de frente,
Con una alegría tremenda,
Con un gusto enorme.
Trata de observar cómo te miras radiante,
Alegre,
Cómo tu corazón está pleno de vivir un día como hoy.
Observate de frente y mírate a los ojos y repite que estés bien,
Que seas feliz,
Que estés libre de sufrimiento.
Sí,
Repítelo,
Nuevamente.
Que estés bien,
Que seas feliz,
Que estés libre de sufrimiento.
Observate con profundo amor,
Con profunda alegría.
Y entonces,
Párate de frente a la entrada,
Por donde tú mismo entraste.
Respira y observa cómo se siente tu corazón.
Mira a tu alrededor y con tremendo gozo y plenitud,
Te voy a pedir que recibas en la puerta a una persona que amas profundamente.
Permítela pasar,
Dale la bienvenida.
Mírale a los ojos con profunda gratitud,
Con profundo amor y dile que estés bien,
Que seas feliz,
Que estés libre de sufrimiento.
Sí,
Nuevamente.
Tómalo entre tus brazos,
Tómale las manos,
Mírale a los ojos y con profunda gratitud repite que estés bien,
Que seas feliz,
Que estés libre de sufrimiento.
Dale un abrazo,
Invítale a pasar a tu fiesta,
Que pueda ir a acomodarse a su lugar.
Respira profundo y observa cómo se siente tu corazón,
Cómo te sientes pleno de haber podido encontrar a esa persona nuevamente y agradecerle.
Ahora,
Así de frente a la puerta,
Observa llegar a una persona a quien le tienes profunda gratitud,
Tal vez un benefactor,
Alguien que te ha ayudado o que te ayudó tremendamente en un momento difícil,
Alguien con quien te sientas profundamente agradecido.
Y míralo entrar,
Recibelo con mucho gozo,
Con gratitud.
Mírale a los ojos,
Tómale las manos y dile que estés bien,
Que seas feliz,
Que estés libre de sufrimiento.
Sí,
Nuevamente desde tu corazón,
Míralo.
Recuerda cuán agradecido estás y repítele que estés bien,
Que seas feliz,
Que estés libre de sufrimiento.
Gracias.
Déjale pasar,
Dale la bienvenida para que vaya y acomode su lugar en tu fiesta.
Una vez que lo hayas dejado ir,
Regresa a tu lugar como anfitrión.
Respira y observa cómo te sientes.
Muy bien,
Con esa plenitud en tu corazón,
Lleno de gratitud,
Lleno de amor,
Mira la puerta y observa cómo has invitado a una persona a la que regularmente ves,
Pero que probablemente no sabes su nombre ni sabes mucho de ella.
Puede ser alguien en la tienda de la esquina,
El personal periódico,
El vigilante.
Tú sabes a alguien que regularmente tienes contacto,
Pero que no sabes mucho de él.
Obsérvalo en la entrada de tu fiesta,
Dale la bienvenida,
Con gusto,
Acércate,
Mira su cara,
Obsérvalo,
Tal vez no lo has tenido tan cerca antes.
¿Qué sientes al tenerlo ahora contigo,
En un día tan especial?
Tómale las manos y repite,
Que estés bien,
Que seas feliz,
Que estés libre de sufrimiento.
Una vez más,
Con profunda intención en tu corazón,
Mírale a los ojos y dile,
Que estés bien,
Que seas feliz,
Que estés libre de sufrimiento.
Déjale pasar,
Regresa a tu lugar,
Como anfitrión que eres y observa.
Observa tu sentimiento,
Cómo te sientes,
Cómo se siente tu corazón.
Muy bien,
Ahora mira la puerta nuevamente y observa que ha llegado alguien que no te ha hecho sentir bien,
Has invitado a alguien que probablemente te ha lastimado,
Te ha ofendido o te ha hecho pasar un mal momento.
Trata de observar,
Que sienta tu corazón e invítalo a pasar,
Dale la bienvenida.
Desde el hermoso ser que eres y desde lo más profundo de tu corazón,
Tómale las manos,
Mírale a los ojos y di,
Que estés bien,
Que seas feliz,
Que te liberes de sufrimiento.
Siéntelo,
Nuevamente,
Repítelo,
Mírale a los ojos y dile,
Que estés bien,
Que seas feliz,
Que estés libre de sufrimiento.
Conéctate con esa persona y observa que siente tu cuerpo,
Cómo te sientes ante su presencia.
Déjalo pasar,
Dale la bienvenida,
Regresa al lugar que más te guste en tu salón,
Mira tu fiesta llena de alegría,
Con tus personas favoritas,
Llena de gozo.
Y mírate nuevamente,
En este día tan especial,
Y observa tu cara,
Y obsérvate,
Radiante,
Pleno.
Tómate unos segundos más para observar cómo se siente cultivar el amor incondicional,
Cómo se siente reconocer en ti y en otros la bondad,
Cómo se siente quitar de tu mente cualquier etiqueta,
Cualquier juicio de valor y contactar con el otro desde su esencia,
Que es la misma que la tuya,
Desde el bien,
Desde la bondad,
Desde la gratitud,
Recordando que no todos hemos tenido las mismas oportunidades,
Que no todos hemos tenido las mismas vidas,
Que no todos hemos pasado por el mismo camino.
Sin embargo,
El mindfulness nos ayuda en conciencia a poder observar la belleza y la grandeza en todo,
Sin etiquetar,
Sin juzgar,
Simplemente observar,
Simplemente denotar que desde nuestra belleza,
Desde nuestra grandeza,
Desde nuestro enorme corazón,
Tenemos la posibilidad de poder mirar a los otros,
Desde otro lugar,
Desde un lugar de amor incondicional,
Desde un amor puro.
Inhala profundo,
Exhala y trae tu atención al momento presente,
Comienza a mover tus manos,
Tus pies,
Tu cuello.
Gracias,
Gracias a ti por darte la oportunidad de abrir tu corazón hacia el amor incondicional,
Gracias por darte estos minutos de práctica,
Recordándote que puedes acceder al blog en nuestro sitio para poder leer y ahondar un poco más en la práctica del amor incondicional,
Recordando que es algo que debemos cultivar en nosotros día a día,
Y recordar de manera consciente y presente lo bueno en todos.
Gracias.
Conoce a tu maestro
4.6 (34)
