
Meditación del Árbol
Esta meditación te conducirá a traves de un frondoso bosque lleno de vida para entrar en un estado de total conexión con la naturaleza y poder enraizar desde los pies en el sustrato firme. Está basada en la visualización del árbol como entidad viva de la creación y te permitirá experimentar la sensación de sumergirte en lo mas profundo del bosque. Es una práctica asequible para todos los niveles, donde la voz te guiará en todo momento, no tienes que hacer nada, simplemente respirar.
Transcripción
Hola,
Te doy la bienvenida a esta meditación.
Cierra tus ojos,
Toma una respiración profunda,
Reten el aire por unos segundos y suéltalo lentamente hasta vaciarte por completo.
Respira.
Te invito a que busques una postura que te resulte cómoda,
Preferiblemente en una silla,
Con la espalda recta y los pies en el suelo.
También puede ser en el suelo sobre una esterilla o sobre un cojín.
Lo importante es que te sientas a gusto,
Que tu cuerpo esté relajado y que no haya distracciones externas.
A partir de ahora no hay nada que hacer,
No hay nada que controlar,
Nada que conseguir,
Tan solo dejarte acompañar por mi voz y respirar.
No intentes cambiar tu respiración,
Simplemente deja que suceda de manera natural.
Nota cómo el aire entra y sale por tus fosas nasales de una manera tranquila,
Relajada,
Cálida y refrescante a la vez.
Así,
Con tu propio ritmo.
Siente tu cuerpo,
Cada parte de este maravilloso vehículo que es tu cuerpo.
Acepta todas las sensaciones que aparezcan,
Alguna incomodidad,
Alguna tensión.
No rechaces nada,
Todo está bien.
Simplemente acéptalo y tan solo respira.
Ahora voy a pedirte que visualices un árbol,
Un hermoso y robusto árbol,
Erguido en medio de un inmenso y frondoso bosque.
Puede ser el árbol que tú quieras.
Puede que tengas algún tipo de árbol preferido o la imagen de alguno que alguna vez haya capturado tu atención.
Utiliza esta imagen mental que tienes e imagina que tú eres ese árbol.
Proyecta una imagen de las raíces a la copa.
Una imagen completa,
Nítida,
Con sus colores,
Texturas,
Dimensiones,
La forma de sus ramas,
Sus hojas y la increíble belleza y energía que desprende.
Ahora voy a pedirte que visualices tus pies.
Ve hacia tus pies.
Siéntelos en contacto con el suelo.
Imagina que son como las raíces de este árbol,
Fuertes,
Aferradas profundamente a la tierra,
Al sustrato nutritivo que te alimenta y siente como a lo largo de tus piernas fluye la savia cargada de vida y desde las raíces,
A través de miles de ramales en forma de venas y arterias,
Atraviesan todo tu cuerpo,
Llenándote de ese agua de vida cargada de nutrientes y minerales tan necesarios.
Tus piernas,
Junto con tus pies,
Son el firme ancla que te conecta con la tierra.
Son tu base,
Tus cimientos para la vida.
Siente la conexión y cómo fluye la energía desde la raíz,
Lenta pero firme,
Como un pulso latente que emana desde lo más profundo.
Ahora pon tu atención en la zona de tu abdomen,
De tu pecho.
Nota cómo se expande y se contrae con cada respiración.
Sigue tu propio ritmo,
Sin prisa.
Nota cómo el aire ingresa en tu cuerpo,
Cómo eleva tu abdomen primero,
Después tu pecho.
Siente también la zona de tus lumbares,
El peso que soportan,
Junto con la parte alta de tu espalda.
Imagina cómo todas estas partes centrales de tu cuerpo conforman el sólido tronco de este árbol.
Este árbol que eres ahora,
Fuerte,
Alto,
Solemne,
Erguido con orgullo desde los orígenes de tu existencia,
En este plano físico,
Hasta el día de hoy.
Su corteza es rugosa,
Estriada,
Y lo protege de todas las inclemencias de la vida.
A lo largo de los años se ha hecho gruesa,
Albergando a las partes internas del árbol.
La impresionante anatomía del tronco lo hace llegar desde las raíces hasta las copas más elevadas del bosque.
Siente también el peso de tus hombros,
Cómo sustentan firmemente tus brazos,
Que ahora son las ramas altas y flexibles de tu árbol.
Ramas que se extienden hacia el cielo,
Repletas de hojas,
De nuevos brotes,
Que buscan la energía del sol para abrir sus flores y colorear sus frutos.
Y en lo más alto visualiza ahora tu cabeza.
Imagina cómo la parte alta de ella es tu conexión con el infinito,
Y que como una flor de mil pétalos es la copa de este árbol inmenso y majestuoso que eres ahora,
Coronando esta increíble creación de la naturaleza,
Un hermoso árbol en medio del bosque.
Y ahí estás,
Merguido en medio de tu bosque,
Respirando paz,
Tranquilidad,
Inhalando el presente,
Exhalando el pasado,
Sintiéndote en armonía con el resto de las plantas y criaturas,
En total conexión con la tierra,
Con la naturaleza y con tus raíces firmemente aferradas al sustrato.
Algunos otoños e inviernos han besado ya tus ramas,
Y luminosas primaveras que han dado paso al cálido verano.
Y tú sigues ahí,
Como la manifestación de la exuberante vida y luz que brota de tu interior.
Las estaciones que has visto ir y venir siempre han traído alguna nueva experiencia,
Algún aprendizaje nuevo que deba enriquecer tu alma.
Y tú sigues ahí,
Respirando el presente,
En paz.
Y ahora te dejo con esta imagen del árbol,
Del bosque y disfrutando de los sonidos de la naturaleza.
Quiero darte las gracias por compartir esta meditación y por dedicarte este precioso tiempo para ti.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Y que seas muy feliz.
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4.6 (273)
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