
Meditación para Sanar la Relación con Papá
Para sanar la relación que tenemos con nuestro padre, lo primero es aceptar que lo que no nos dio, amor, confianza, apoyo, serenidad…, no nos los dará jamás, simplemente porque a él tampoco se lo dieron en su día y no supo o no quiso aprender a hacerlo mejor. Hay personas que quizá nunca conocieron a su padre por diferentes razones, esto, como tener un padre ausente o irresponsable es lo mismo. Tú tienes que caminar por la vida a pesar de que él no se sintiese responsable de darte todo lo necesario para que supieses arreglártelas por ti misma, por ti mismo. La relación que tenemos con nuestro padre es la de la seguridad para vivir y avanzar en la vida con pie firme. Si esa relación no se da o se deteriora, nuestra vida siempre cojeará y hasta que no encontremos la forma de sanar no podremos caminar con fortaleza por el camino que la vida nos ha trazado a cada uno de nosotros.
Transcripción
Para sanar la relación que tenemos con nuestro padre,
Lo primero es aceptar que lo que no nos dio amor,
Confianza,
Apoyo,
Serenidad,
No nos lo dará jamás,
Simplemente porque a él tampoco se lo dieron en su día y no supo o no quiso aprender a hacerlo mejor.
Hay personas que quizás nunca conocieron a su padre por diferentes razones.
Esto,
Como tener un padre ausente o irresponsable,
Es lo mismo.
Tú tienes que caminar por la vida a pesar de que él no se sintiese responsable de darte todo lo necesario para que supieses arreglártelas por ti mismo.
La relación que tenemos con nuestro padre es la de la seguridad para vivir y para avanzar en la vida con pie firme.
Si esa relación no se da o se deteriora,
Nuestra vida siempre cojeará y hasta que no encontremos la forma de sanar,
No podremos caminar con fortaleza por el camino que la vida nos ha trazado a cada uno de nosotros.
Si sientes que tienes un padre con estas características o lo has tenido,
Esta meditación te ayudará a cerrar esa relación este tu padre ahora contigo o no.
Esa relación siempre va a estar dentro de ti.
Comenzamos.
Colócate en la posición más cómoda,
Sentada o tumbado.
Relaja tu mandíbula y cierra los ojos.
Respira profundamente.
Siente la paz y relájate.
Es una meditación guiada.
Esta voz te guiará en la comunicación de tu cuerpo con tu arma para sanar la relación que mantienes o has mantenido con la figura paterna.
Respira profundamente,
Siendo consciente de tu respiración.
Una vez más.
Eso es.
Ahora visualiza frente a ti una hermosa pradera.
Fíjate en todo lo que tienes a tu alrededor.
Observa el sonido de los pájaros o quizá de un arroyo cercano.
Párate un minuto a observar todo lo que hay delante de tus ojos.
Admira la maravillosa naturaleza que hay frente a ti.
A lo lejos observas un grupo de árboles muy peculiar por su forma y color,
Distintos al resto,
Y te das cuenta de que tu padre está saliendo de entre ellos.
Observa cómo se va acercando a ti.
A medida que se acerca,
Toma conciencia de lo que realmente sientes por tu padre,
No lo que siempre te dijeron que deberías sentir.
¿Le amas?
¿No le amas?
No por ser tu padre tienes la obligación de amarle.
Nadie te va a cuestionar esto.
Son tus padres.
Piensa solo en ti.
Todo lo que sientes está bien.
No lo cuestiones tú,
Ni te pongas etiquetas por ello.
Muy bien.
Así es.
Ahora,
Él está frente a ti,
Sin cuestiones ni etiquetas.
Dile todo lo que siempre quisiste decirle y no te atreviste por las circunstancias que fueran,
Miedo,
Obligaciones familiares o cualquier otra cosa que te haya impedido hacerlo en el pasado.
Todo.
Hazlo ahora.
Hazlo.
Ahora tienes la oportunidad de hacerlo porque lo tienes frente a ti.
Puedes estar tranquila,
Tranquilo,
Porque él no te va a juzgar.
Tampoco le juzgues tú a él en este momento.
Permítete hacer cualquier cosa que necesites hacer.
Emplea los gestos si eso te hace expresarte mejor.
Si deseas enfadarte,
Hazlo.
Si quieres pedirle perdón,
Hazlo.
Si quieres felicitarle,
Hazlo.
Hazlo.
Permítete en este momento hacer todo lo que no pudiste hacer y decir hasta ahora.
Exprésate sin miedo y con naturalidad.
Ahora es tu momento.
Te dejo a solas unos instantes con él y en un momento vengo a buscarte.
Ahora mírale fijamente a los ojos y toma conciencia de que él es un ser humano.
Uno más.
Él nunca se preparó para ser tu padre.
Nunca fue consciente de que era un padre.
Piensa en lo que supuso para él tenerte a ti como hija o como hijo.
Sé consciente de que a él pudieron hacerle lo mismo y nunca aprendió a ser padre porque no sabía cómo hacer ese aprendizaje.
Mírale profundamente y descubre que ese hombre que ahora tienes delante hizo todo lo que sabía hacer.
Intenta comprender sin juzgar.
Acepta hasta donde puedas,
Sin obligación ni agobios.
Quedamos que es un hombre como otros tantos.
Acepta que no es el padre perfecto,
Pero sí lo es o lo ha sido para ti.
Él ha llevado a ti para ser tu maestro,
Para que aprendas lo que ha supuesto para ti a lo largo de tu vida.
Su forma de comportarse fue la que necesitabas en ese momento de la vida.
Aunque esto te suene duro,
Hoy eres esa mujer o ese hombre que eres por lo que él te enseñó.
Mírate,
Mira hacia lo más profundo de tu ser y siente cómo eres hoy.
Y aunque esto te cueste,
Devuélvele a tu padre su verdadera identidad,
Dejándole ser quien es a pesar de todo.
Ahora es el momento de dejar ir todas esas creencias y opiniones que has tenido y tienes sobre él,
De cómo quieres que sea o cómo se comporte contigo.
Acéptale como es.
Ahora es el momento de asumir tu responsabilidad de amarle o no,
Sabiendo que él es el padre que debías tener para ser quien eres hoy.
Una persona fantástica,
Hermosa,
Sabia,
Bonita,
Amable y todos los calificativos que consideres sobre ti en el momento actual.
Todos ellos anidaron un día en ese padre que no supo transmitirlos.
Observa detenidamente cómo sonreís ambos y cómo os sentís por fin libres.
Ahora sois libres por fin.
Te dejo unos instantes disfrutando de vuestras sonrisas juntos.
Este es vuestro momento más importante.
Ahora es el momento de despediros.
Tú decides cómo quieres hacerlo.
Puedes abrazarle si lo deseas,
Darle un beso o simplemente le sonríes y le dices adiós mientras observas cómo se aleja para volver a internarse en ese grupo de árboles del que salió.
Ahora te das la vuelta y abandonas ese lugar de encuentro de la misma forma que lo hiciste para llegar allí.
¿Recuerdas?
Vuelve al sonido del arroyo,
El canto de los pájaros en esa hermosa pradera por la que llegaste a él.
Recuerda que puedes volver a ese lugar a encontrarte con él siempre que tú lo desees.
Ahora vuelve a ser consciente de tu cuerpo,
Del lugar en el que estabas cuando iniciamos esta meditación.
La silla en la que estás sentado,
La sala donde te encuentras en estos momentos,
Vuelve a ser consciente de tu respiración.
Y cuando estés preparado,
Preparada,
Puedes abrir los ojos para salir despacio de la relajación.
Si te cuesta salir de la relajación porque te sientes a gusto donde estás,
Quédate un rato más a solas con tus pensamientos y emociones y a tu ritmo vas volviendo al momento presente.
Simplemente escucha la música y siéntete libre.
Libre.
Libre.
Ahora puedes amar la vida como realmente siempre has amado a tu padre,
Con un amor incondicional.
Conoce a tu maestro
4.8 (19)
