
Mindfulness de las Emociones. Trabajando con el Miedo.
Hoy trabajaremos con el miedo pero también puedes utilizar esta práctica con cualquier emoción difícil. Es importante destacar que no se trata de eliminar el miedo, sino de acercarnos a él y observarlo con paciencia y neutralidad, cultivando una actitud nueva.
Transcripción
Bienvenida de nuevo a esta práctica de mindfulness.
Hoy trabajaremos con las emociones difíciles.
Durante nuestra vida solemos tener muchos altibajos pasando de alegría máxima a la tristeza absoluta,
Miedo,
Ira.
El mundo de las emociones es un mundo apasionante pero a su vez bastante difícil de controlar.
Hoy trabajaremos con la emoción de miedo pero también puedes utilizar esta práctica con cualquier otra emoción difícil.
Ante todo recordarte que todas las emociones son naturales y esenciales para nuestra existencia.
Con la práctica de mindfulness no intentamos eliminarlas.
¿Qué sería de nosotros si no tuviéramos miedo a nada?
De lo que se trata es poco a poco aceptar estas emociones,
Ser conscientes de cuando aparezcan pero intentar observarlas desde la distancia con neutralidad como un fenómeno que surge y desaparece.
En muchas ocasiones somos nosotros los que nos enganchamos a las emociones y se hacen más intensas y más duraderas.
Incluso pueden convertirse en nuestro estado de ánimo.
Pero en realidad una emoción es algo muy pasajero.
Si las observamos tranquilamente,
Con paciencia y neutralidad nos damos cuenta de que no duran mucho.
Hay dos formas de trabajar con el miedo.
La primera es utilizando una de las prácticas como atención a la respiración,
Por ejemplo otras prácticas de concentración,
Dándote cuenta de que lo que tienes miedo es algo que ni tan siquiera está aquí.
Es una proyección de tu mente al futuro.
Por lo tanto utilizando tu respiración o tus cinco sentidos puedes salir de estas películas mentales y aterrizar una y otra vez en el momento presente.
Pero hay otra forma de trabajar con el miedo que practicaremos hoy y que utiliza aparte de mindfulness también autocompasión.
Y me parece que es una forma muy beneficiosa de trabajar con cualquier sentimiento difícil,
Con cualquier sentimiento que te hace sufrir.
Para esta práctica busca comodidad en tu postura.
Puedes sentarte tranquilamente en el sillón,
En el sofá o incluso tumbarte.
Haz un par de respiraciones lentas y profundas,
Aterrizando poco a poco con tu mente en el aquí y ahora.
Recuerda que a lo largo de esta práctica en cualquier momento puedes volver a tu respiración.
Utilizarla como un ancla que te ayuda a volver al momento presente.
Y ahora te invito a llevar tu atención a la mente y recordar o imaginar alguna situación que te provocó o que te provocaría mucho miedo,
Que te asustaría.
Intenta visualizar todos los detalles,
Imágenes en color de esta situación y cuando lo tengas muy presente en tu mente,
Observa qué sensaciones en el cuerpo acompañan este recuerdo o esta situación imaginaria.
Cómo el miedo está reflejado en tu cuerpo,
Tal vez en la región del pecho o del estómago.
Sientes algo de tensión o garganta seca,
Escalofríos.
Y si notas que las sensaciones son muy sutiles,
Vuelve a visualizar bien la situación con más detalle.
Toma conciencia de las sensaciones corporales,
Aplicando poco a poco mindfulness con la actitud de no juzgar estas sensaciones de miedo en el cuerpo.
No intentar rechazar o huir de ellas,
Sino simplemente aceptarlas porque ya están aquí,
La ola de miedo ya está aquí en el presente y no tiene sentido rechazarlo.
Acéptalo y reconoce con plena conciencia que estas sensaciones están presentes porque la mente siempre quiere huir o rechazar las sensaciones desagradables y lo único que conseguimos con ello es que al contrario se hacen más intensas y más duraderas.
Pero si las observamos con paciencia y aceptación,
Sin juzgar ni rechazarlas,
Tal vez nuestra actitud ante ellas cambiaría.
Tan solo es una sensación como cualquier otra,
Tan solo es un escalofrío.
Y poco a poco vamos ampliando nuestra perspectiva porque la mente suele encerrarse mucho cuando siente miedo.
Siendo conscientes de que ahora mismo,
En este instante,
Hay otras personas en el mundo que están sintiendo el mismo miedo que tú.
No estás solo,
No estás sola.
El miedo es algo muy humano.
Y ahora te invito a imaginar a una persona.
Podría ser tu mejor amiga o amigo o algún familiar que sabes que te quiere de una forma incondicional.
Que te acepta tal y como eres,
Sin juzgarte ni criticarte.
Puede ser una persona imaginaria,
No real.
O tal vez un maestro o una maestra.
Incluso puede ser algo de la naturaleza,
Como el sol o el mar o la tierra.
Algo o alguien con el que te sientes segura o seguro,
En confianza.
Y puede ser tú mismo,
Tú mismo.
Imagina que ahora él o ella está aquí,
A tu lado,
Y te da un abrazo.
Y te tranquiliza con algunas palabras.
Tal vez diciéndote que sentir miedo es algo natural y humano.
Todos sentimos miedo en algún momento de nuestras vidas.
Piensa qué te gustaría que te dijera,
Qué te gustaría escuchar en este momento.
O puede que un abrazo cálido y sincero valdría más que mil palabras.
Y observa como la presencia de este ser se va reflejando en tu cuerpo.
Tal vez notando algo de calor,
Calma,
Relajación.
Y quédate ahí unos instantes,
Percibiendo estas sensaciones.
Y cuando te sientes lista o listo,
Devolviendo con tu atención a la respiración.
Inhalando lento y profundo por la nariz.
Y exhalando por la boca si te apetece.
Dejando ir todas las imágenes,
Pensamientos.
Aterrizando de nuevo con tu mente en el aquí y ahora.
Y te invito a volver a esta práctica cada vez que te visiten emociones difíciles.
Conoce a tu maestro
4.6 (92)
Reseñas Recientes
More from Ibicenia Mindfulness
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 34 million people. It's free.

Get the app
