
Equilibrio
Encontrar nuestro equilibrio a través de los elementos de la tierra: el agua del mar, el sol del cielo, la arena de la tierra y el aire de la brisa, elementos de los que todos disponemos cerca, como el agua de un río o el árbol que crece en la orilla, nos lleva a un estado de armonía donde nos sintonizamos con la energía pura de vida que poseemos.
Transcripción
Vamos a colocarnos en una posición cómoda,
Intentando mantener la espalda lo más recta posible para así oxigenar el cuerpo y que esta relajación sea aún más efectiva.
Respiramos profundamente hasta llenar todo el hueco de los pulmones y soltamos todo el aire completo a comenzar a respirar normalmente.
Vamos a centrarnos en las piernas,
Vamos a visualizar como si fuesen bañadas por las olas del mar,
Como lentamente las olas de un mar en calma,
Tranquilo,
Sosegado.
Las acaricia despojándoles de cualquier sensación de bloqueo,
Malestar,
Incomodidad.
El agua cristalina acaricia nuestras piernas,
Es cálida.
El ruido de las olas acompaña esta sensación de bienestar,
Esta sensación de calma.
A nuestro alrededor una playa desierta,
Calentada por el sol,
Nos brinda abandonarnos aún más en esta sensación de bienestar,
Donde a través del masajeo de las olas nuestras piernas van entrando en una sensación de relajación,
De calma y de bienestar.
Sentimos el vaivén del ir y del venir,
Hasta somos capaces de sentir el aroma de las aguas marinas.
Nos introducimos un poco más en estas aguas cristalinas y en calma de este mar,
Para que nuestro cuerpo empiece a sentir cómo flota,
Cómo se aligera.
Cuando la agua llega a nuestra cintura,
Jugueteamos con las manos en la superficie,
Creando dibujos en el agua y observando la frescura de esta agua cálida,
Que nos invita a jugar en su superficie cristalina con nuestras manos.
Hacemos diferentes dibujos,
Círculos,
Ondulaciones.
Observamos cómo se mueve el agua en la superficie,
Mientras el movimiento del vaivén va relajando nuestros órganos.
Al ser una agua tan cálida y tan transparente,
Nos abandonamos a sumergirnos y a flotar,
A flotar en el agua.
Sentimos la ligereza de nuestro cuerpo,
Mientras el sol aún calienta encima de nosotros.
El aroma de la brisa marina nos da una sensación de calma,
De tranquilidad,
De bienestar.
Nos recuerda cuando fuimos engendrados y criados en el seno de nuestra madre,
En este sistema acoso,
Que nos invita a esta protección,
A esta ropa,
A sentirnos ligeros,
Amados.
Esta agua cálida,
Símbolo de frescura,
De ligereza,
De bienestar,
Limpia y purifica,
Llevándose y atrayendo,
Llevándose y atrayendo.
Se lleva a aquello que ha ensuciado nuestro espacio,
Nuestro pensamiento,
Y atrae la claridad y el bienestar.
Me dejo flotar en este espacio y dejar que el agua continúe purificando,
Limpiando.
El vaivén del agua menea mi cuerpo y aún entro en un trance de mayor calma,
De tranquilidad,
De bienestar.
Vuelvo a la orilla y donde las olas tocan la arena,
Me conecto con el calor del sol.
Siento el sol en mi cuerpo,
Su brillo.
Siento cómo me seca,
Cómo me llena de energía,
Cómo abre los poros de mi piel para que salgan las tosinas y purifique mi sangre.
Siento cómo el calor llega a mi corazón y cómo le da vida y fuerza,
Cómo quema,
Destruye y transmuta el dolor,
Trayendo vigor,
Confianza y plenitud.
Abro mis manos a esta luz del sol y la siento en las palmas,
Fuerte.
Siento cómo recorren las venas de mi cuerpo,
Cómo me ilumina por dentro y cómo se asienta en mi alma la luz de este sol.
Me tumbo en la arena,
En el suelo,
En la tierra.
La sela,
La arena cálida como una seda,
Cubre mi cuerpo y me hace sentir cómo soy abrazado por una madre tierna y amorosa,
Por una madre que siempre está ahí para mí,
Para brindarme toda la prosperidad del cual soy merecedor por soy hija suya.
La tierra me acoge,
Me abraza y me siento totalmente protegido y acunado.
Siento su beso en mi piel y sé que todo lo que ella es está a mi disposición,
Que soy su hijo,
Que soy merecedor y que la tierra es mi madre,
Dadora de vida,
Dadora de amor,
Dadora de comprensión y tolerancia.
Y siento el respeto y la responsabilidad que un hijo debe a su madre en cuidarla,
En respetarla,
En amarla.
Y me quedo aquí,
Arropado en la tierra,
Sobre la arena,
Sedosa que cubre mi piel,
Disfrutando de este instante y de este reencuentro,
De este amor incondicional.
Me levanto al aire,
Al viento,
A la brisa del mar para que se lleve el olvido de todas las memorias que aún están arañando mi pasado y para que me traiga nuevas historias,
Nuevos comienzos.
Dejo que el viento acaricie mi piel y borre completamente para poder volver a ser escrita,
Para crear.
Y el viento me acaricia por todos los poros y se introduce en la primera capa de mi piel para eliminar los residuos que pudiera haber todavía arañados y anclados de un pasado que ya no está,
Para dejarme desnudo y vacío,
Para poder reescribir y crear una nueva historia.
Y mueve mis cabellos,
Jugueteando,
Y siento su beso en el rostro,
El beso del contador de cuentos que le da a un niño cuando empieza una buena historia,
Porque hoy voy a comenzar a escribir en mi piel una nueva historia sobre mí.
Y algo se desprende de mi cuerpo y se eleva a un universo lleno de estrellas,
A un cosmos donde vuelo libre,
Donde soy libre.
En este cosmos me siento yo,
Único y maravilloso,
Espléndido.
Soy yo la unión con el todo,
Pura energía y vitalidad.
Soy yo,
Sencillamente yo.
Y disfruto de la libertad de ser el polvo de estrellas en un universo completo e inmenso,
Y me dejo llenar y me dejo ser en la sabiduría de la vida,
Donde todo comienza,
Donde todo acaba,
En un ciclo constante y continuo al cual pertenezco en un movimiento de vaivén.
Aquí soy como el agua que fluye,
Soy como el calor del fuego,
Fuerte como la tierra,
Volátil como el aire.
Soy la energía de la vida,
Soy el principio y soy el comienzo.
Soy,
Soy consciente de mi respiración,
Como el aire entra y sale de mí,
Como mi corazón late,
Oigo su latir.
Siento el calor de mi cuerpo y como la sangre corre a través de las venas.
Siento la fuerza de mis huesos y el movimiento de mis pies y de mis manos,
Y me transporto a la aquí y a la ahora en todo el complejo maravilloso y perfecto de mi cuerpo.
Y el movimiento de los pies y de las manos se hace cada vez más concreto y al respirar más hermoso.
Y el mar de mis pensamientos,
Calmado,
Transparente,
Brillando.
Siento la alegría,
Siento el placer,
Siento la armonía y el equilibrio en todo el conjunto de mi ser,
Y doy las gracias por este aquí y por este ahora,
Y abro los ojos en la gratitud de la vida.
Gracias,
Gracias.
Conoce a tu maestro
