
Relajación Dulces Sueños
by Marta Otaduy
Preparate para una relajación profunda que te ayudará a conectar con tu respiración, tu paz interior y te llevará a un estado de calma que ayudará a conciliar el sueño. Usar una meditación para conciliar el sueño, ayuda a que tengamos un descanso más reparador y profundo.
Transcripción
Bienvenido o bienvenida.
Mi nombre es Marta Tadui y hoy vamos a hacer una relajación que te ayudará a dormir mejor.
Antes de empezar esta relajación asegúrate que estás cómoda,
Ya sea en el suelo o en la cama.
Coloca una almohada debajo de la cabeza e incluso otra debajo de las rodillas para ayudar a relajar las lumbares.
Quizás quieras cubrir el cuerpo con una manta para mantenerlo caliente.
Deja que las palmas de tus manos miren hacia arriba y que tus pies caigan relajadas hacia los lados.
Suelta cualquier pensamiento de tu día.
Con cada inspiración siente cómo crece tu vientre y con cada expiración suelta esos pensamientos que tengas de hoy como globos que escapan de tus manos.
Escanea tu rostro.
Suaviza tu mandíbula.
Separa la parte superior y la parte inferior de tus dientes.
Suaviza tu frente,
Tus ojos.
Relaja el hueco detrás de tus ojos.
Deja que tu cabeza caiga pesadamente sobre la almohada.
El suelo sostiene tu cuerpo.
Suaviza tus hombros,
Tus brazos apoyados a la tierra.
Deja que el cuerpo se relaje.
Si sientes cualquier tensión en la nuca o en los hombros dirige ahí tu respiración.
Inspira y con cada inspiración localiza ese punto de tensión.
Y expirando deja que la tensión se derrita.
Siente el peso de tus brazos,
La ligereza de los dedos de la mano y el espacio que se crea en la palma de las manos.
El cuerpo que se derrite contra el suelo,
Los lados de la cintura,
La parte media de la espalda,
La parte superior de la espalda.
Tu respiración suave,
Dulce y natural.
Tu cuerpo se relaja,
Dándote esta oportunidad para soltar cualquier preocupación como globos que flotan hacia el cielo.
A medida que tu cuerpo físico se rinde,
Tienes una sensación de espacio,
De amplitud por dentro.
Tu piel se vuelve más suave,
A medida que tus huesos se vuelven más pesados.
Tus músculos se relajan y tus órganos se sienten llenos de espacio dentro de ti.
Con cada inspiración llenas tu cuerpo de energía y con cada expiración tu corazón está más tranquilo.
Dándole una señal al resto de tu cuerpo de que todo va a salir bien,
De que todo está bien así como está.
Ahora puedes.
Puedes soltar las preocupaciones,
Tus pensamientos.
Aquí y ahora estás a salvo.
Relaja el abdomen y deja que tu cuerpo se relaje.
Presta ahora atención a tu abdomen,
A tu vientre,
Colocando una mano sobre el vientre.
Siente como con cada inspiración tu abdomen sube y con cada expiración tu abdomen se relaja,
Inspirando lentamente,
Expirando.
Inspira y cuenta hasta 4.
3,
2,
1.
Y expira 4.
3,
2,
1.
Inspira 4.
3,
2,
1.
Espira 4.
3,
2,
1.
Sigue así varias veces por tu cuenta.
Sigue el propio ritmo de tu respiración,
Inhalando uniformemente y exhalando.
Si pierdes la atención o pierdes la cuenta,
Vuelve a empezar desde el principio.
4,
3,
2.
Deja que la parte posterior de tu cuerpo descansa en el suelo.
Incluso siente el tacto del colchón,
La manta o el suelo en tu piel.
Tu cuerpo se relaja.
Relaja la parte inferior de tu cuerpo.
Deja que tu cuerpo se relaje.
Relaja las piernas.
Siente como las plantas de tus pies caen lateralmente.
Lleva ahora la atención a tus pies,
Llevando la respiración hacia la parte inferior de tu cuerpo,
Imaginando que las plantas de tus pies pueden abrirse.
Y mientras inhalas,
Esa fuerza vital que es tu respiración entra por tu cuerpo a través de las plantas de los pies,
Como una hermosa brisa fresca,
Inhalando hacia las rodillas y subiendo hacia las caderas.
Y cuando exhalas,
Bajando hasta tus pies,
Dejando que el aire salga por la planta de los pies,
Casi como una ola entrando y saliendo de la orilla.
De nuevo,
Llevando el aire de tu respiro al interior de tu cuerpo,
Entrando por la planta de los pies,
Subiendo hacia las rodillas,
Caderas,
Y luego expirando,
Llevando el respiro hacia abajo,
Dejando que vuelva a salir,
Vaciando cualquier tensión en el camino.
Una vez más,
Al inhalar a través de los pies,
Lleva esa energía hacia la pelvis,
Imaginando que esta respiración trae con ella la luz,
Creando ese espacio mientras exhalas de nuevo a través de los pies.
Inspira de nuevo hacia tu vientre,
Y esta vez llévalo hacia el pecho,
Llenando tu cuerpo con luz,
Y mientras exhalas hacia afuera,
A través de tus pies.
Inspira regresando a la parte superior de tu cuerpo,
Llévalo ahora hacia los brazos,
Y exhalando hacia afuera,
Nuevamente hacia abajo,
Y a través de tus pies.
Esta vez,
Con la inspiración,
Siente la energía subir hacia tu cabeza,
Y mientras exhalas,
En lugar de exhalar por la planta de los pies,
Harás salir la respiración por la coronilla de la cabeza.
Ahora tienes a todo tu cuerpo abierto y receptivo.
Continúa respirar,
Inspirando lentamente,
Expirando,
Soltando tensiones.
Hagámoslo de nuevo.
Inspira suave y lentamente.
Expira más lentamente aún si puedes,
Como un río que se mueve dentro de tu cuerpo,
Eliminando cualquier tensión,
Cualquier tirantez.
Dejando que tus pensamientos se ablanden,
Permítete hacer aún menos,
Y mientras tu mente se relaja,
Visualiza la hermosa luz que rodea tu cuerpo ahora de forma protectora.
Un cuerpo físico sin límites.
Empieza ahora a traer al ojo de tu mente,
El tercer ojo,
Entre las dos cejas,
Una imagen que representa para ti belleza y serenidad.
Un lugar de refugio al que te guste escapar quizás con la mente,
O que quizás te guste visitar físicamente.
Visualiza ese lugar como si ya estuvieras allí.
Quizás haga calor,
O quizás una brisa fresca,
Un olor especial.
Quizás estés en un bosque fresco y puedas oler los pinos,
O el océano,
El viento,
Saborear la sal.
Quizás sea un lugar en tu casa,
Donde sea,
No importa.
Es tu lugar,
Un lugar único para ti.
Saborealo,
Míralo,
Pero no solo,
Siéntelo también,
Y saborealo.
Deja que te absorba un poquito más dentro de tu cuerpo,
Y disfruta de este momento como un pequeño capricho que te das a ti mismo o a ti misma.
Dentro de este lugar tan especial hay una superficie con poder para ti.
Acércate a este lugar con poder especial y acuéstate allí.
Puede que sea un trozo de arena en la playa,
O una zona de césped en un jardín,
Bajo un árbol quizás,
O tal vez una silla o un sillón cómodo.
Y mientras te sientas o te acuestas en este lugar,
Es como si inyectaras una energía eléctrica en tu cuerpo.
Hay alegría,
Alegría que emana de ti de la manera más honesta.
Quédate aquí,
En este entorno alegre,
Feliz y sereno.
Quédate cómodo,
Cómoda.
Quizás quieras mover los dedos de los pies o los dedos de las manos.
Quizás quieras llevar las manos por encima de la cabeza,
Y mientras inspiras estirar todo tu cuerpo una última vez.
Y expirando deja y suelta todas las tensiones.
Acerca las rodillas a tu pecho y date un abrazo,
Acercando tu frente a las rodillas.
Quizás quieras llevarlas de un lado a otro,
Masajeando la zona lumbar de tu espalda.
Y luego deja caer las rodillas hacia un lado.
Quedándote aquí unos instantes,
Saboreando este momento que has vivido,
Único para ti.
Y dándote las gracias por hacer tiempo para ti,
Para regenerar tu cuerpo y tu mente.
Yo te dejo aquí.
Namasté
Conoce a tu maestro
4.7 (1 685)
Reseñas Recientes
More from Marta Otaduy
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
