
Meditación para niños : las nubes
¡Hola! bienvenidos a este espacio creado especialmente para que niños y niñas disfruten y adquieran el hábito de la meditación, mientras promovemos la lectura y el cuidado de la salud mental. En el capítulo de hoy tenemos una meditación para encontrar la calma, ideal para hacer antes de dormir o en dias de mucha angustia
Transcripción
Hola yo soy Laura de Dormir y el día de hoy te quiero acompañar para que juntos experimentemos una visualización guiada,
Una meditación que nos ayuda a llegar a los espacios más relajantes a través de la imaginación,
Conectando con todas las partes de nuestro cuerpo y con nuestro corazón.
Comencemos.
Acuéstate o siéntate en el espacio que prefieras,
De preferencia que tu espalda esté recta y tu pecho amplio,
Donde no tengas ninguna tensión en las partes de tu cuerpo,
Donde te sientas a gusto.
Toma el aire profundamente y deja que salga el aire por la boca,
Eliminando cualquier tensión o preocupación que tengas.
Cierra los ojos.
Comienza a imaginar que te encuentras en una ciudad,
En tu ciudad,
Afuera de tu casa.
Observa todos los edificios,
Casas,
Parques o espacios que hay alrededor de tu casa.
Imagina sus colores,
Las formas y concéntrate en el sonido que hay.
Respira profundo,
Imaginando esos sonidos que usualmente hay afuera de tu casa.
Respira profundo.
Imagina ahora que tomas una bici,
Unos patines o una patineta y comienzas a alejarte de tu casa,
En dirección al bosque,
Al campo,
A la zona verde que tengas más cercana.
Observa cómo tu casa se va alejando y tú montado en esa bici,
Esos patines,
Te vas alejando.
Respira profundo.
Vas viendo cómo se van acabando los edificios,
Las luces,
El sonido de los coches y te vas encontrando con el campo,
Los árboles,
Con el bosque y los sonidos del bosque.
Pájaros,
Árboles que se mecen con el viento,
Grillos,
Mariposas que revolotean.
Respira profundo.
Dejas tu bici o tus patines,
Tu patineta y sigues caminando hacia un césped que se ve tan pachoncito que te invita a acostarte sobre él.
Se siente como una cama suave y peludita.
Ponte boca arriba.
Respira profundo y comienzas a sentir como cada respiración te va elevando,
Te va elevando hacia el cielo.
Subes como si fueras un globo.
Respira profundo y subes un poco más.
Comienzas a volar.
Se siente seguro.
Te alejas del bosque,
Te alejas del césped,
Te alejas de la ciudad y llegas a lo alto,
A donde sólo habitan las nubes.
Quienes te reciben con amor y te abrazan.
Quienes te permiten que saltes en ellas.
Quienes te abrazan.
Nubes pachoncitas,
Nubes suaves y frescas,
Nubes amorosas,
Nubes blancas,
Rosadas,
Azules,
Moradas y grises.
Nubes de todos los colores.
Salta y rueda en ese espacio porque estás completamente seguro y a salvo.
Poco a poco tú te sientes como las nubes,
Te sientes parte de ellas,
Te sientes ligero y tranquilo,
Calmado,
Calmada,
Capaz de transformarte en el cielo,
De adquirir cualquier forma.
A veces eres una nube en forma de sol,
En forma de dragón,
En forma de árbol o en forma de conejo.
Ya eres parte de las nubes y puedes observar desde el cielo todo lo que hay a tu alrededor,
La gente que amas,
Tus amigos o amigas,
Tu casa,
Tu escuela,
Todo lo que es importante para ti.
Envíale todo el amor y los buenos deseos a esas personas que van apareciendo en tu mente y envíale la calma que se siente al ser una nube.
Desea que todas las personas tengan un poquito de la paz que tú tienes ahora,
De la paz de ser una nube,
De la libertad con la que te puedes mover,
Con la que respiras,
Con la que sientes la calma y la tranquilidad.
Recuerda bien estas sensaciones y comienza de nuevo a bajar hacia ese césped pachoncito.
Retomas tu forma pero tu corazón sigue sintiendo que eres una nube.
Camina y vuelve a ponerte los patines,
La bici o la patineta y vas de regreso despidiéndote del bosque,
Del campo,
Agradeciendo por esta sensación.
Regresa a tu casa,
Entra a ella,
Hasta tu habitación,
Hasta tu cama o al espacio en el que te encuentres,
Pero aún en tu corazón sientes que eres una nube.
Respira profundo,
Abraza esa emoción,
Abraza lo que sientas en este momento y sobre todo recuerda que siempre puedes ser una nube,
Ligera,
Fresca,
Capaz de transformarse en cualquier figura con el viento,
Capaz de adaptarse a todas las situaciones que nos ocurren,
Mucha calma y tranquilidad.
Respira profundo,
Mueve un poco tus pies,
Mueve un poco tus manos,
Mueve todo tu cuerpo y te estiras.
Respira profundo y con la próxima exhalación abre los ojos.
Has vuelto a ser tú,
Pero sabes que en tu corazón habita una nube que te permite tener siempre calma y tranquilidad.
Gracias por acompañarme hoy,
Recuerda que yo soy Laura de Dormir y te espero en un próximo capítulo.
Adiós.
Conoce a tu maestro
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