
Observar la Respiración - Larga
by Enrique Simó
¿Quieres experimentar calma y estabilidad interior? Con esta meditación de Mindfulness vas a aprender a hacerlo, mediante la práctica del observador. Esta práctica es un paso esencial para aprender a disociarte de tus sensaciones, tus emociones, tus sentimientos, tus pensamientos. En este ejercicio vas a practicar el observar tu propia respiración, como anclaje para conseguirlo.
Transcripción
Te damos la bienvenida a la primera meditación de tu segunda semana de entrenamiento.
Busca esa postura cómoda y a la vez estable que te permita mantener un cierto equilibrio para poder dedicar estos próximos minutos a practicar con la observación.
Una vez que tu cuerpo haya alcanzado esa posición de equilibrio,
Trata de que la estabilidad se vaya haciendo más profunda,
Como una montaña.
Tu cuerpo va dejando de ser una fuente de distracciones y lo observas,
Como puedes observar todo lo que existe en el presente.
En tu cuerpo ahora hay estabilidad y calma.
Recuerda que ahora eres el observador.
El observador no juzga,
No analiza.
El observador observa con neutralidad,
Observa con serenidad.
Y tú eres el observador.
En la conciencia del momento presente vas a practicar no aferrarte a nada,
Como podrás darte cuenta,
Los pensamientos siguen apareciendo,
Es normal.
Puedes observarlo como si fueran nubes y dejarlas pasar.
Observas todo con una atención relajada y con neutralidad.
Habitas el presente.
Tu atención se enfoca ahora en el fenómeno natural de la respiración.
Esto no quiere decir que te hagas inconsciente de todo lo demás.
Simplemente la respiración es el centro de tu campo de sensaciones y de percepciones.
La respiración es el proceso natural que está sucediendo en ti.
Y tú eres el observador,
Que está presente,
Que está consciente,
Que observa el proceso de la respiración.
Deja que tu atención descanse en la respiración.
Vívela desde dentro,
Con tu conciencia,
Con plena atención.
Nota como la respiración es un proceso esencial para la vida.
Cada inspiración,
Cada expiración,
Es vida.
Y ahora puedes sentir que tu respiración es como un oleaje armonioso.
Las olas vienen,
Las olas se van y te dejas llevar por el oleaje de tu propia respiración.
Encuentra tu ritmo,
Sumérgete en él.
Las olas vienen y las olas se van.
Siente el aire a su paso por las fosas nasales.
Su densidad,
Su temperatura.
Observa esas sensaciones.
Trata de afinar tu percepción del aire que penetra por tus fosas nasales hasta captar sus sutilezas.
Trata de descansar tu atención en la sensación de la respiración,
Como es tu respiración.
Como observador,
Puedes notar que tu respiración es más equilibrada,
Más armoniosa.
Tomas conciencia de las características de tu respiración.
Como observador,
Disfrutas de la sensación de ser consciente,
De tomar conciencia,
Del ritmo suave,
Constante,
De tu propia respiración.
Puede que mientras haces esto,
Tu atención se siente atraída hacia algún diálogo mental o alguna imagen o recuerdo.
Es normal.
Simplemente observa.
Y vuelve a tu foco,
La respiración.
Un método muy práctico es posponer lo que la mente te propone.
La mente te presenta algún asunto para que te enfoques en ello.
Simplemente le dices a la mente que ya tratarás con eso más tarde.
Trátala con amabilidad y no te aferres a nada.
Ahora,
Tal vez observes que la respiración se va haciendo más armoniosa,
Se va haciendo más serena,
Más estable,
Quizá incluso más profunda.
Observa también cómo te sientes a medida que el ejercicio va avanzando,
Qué sensaciones observas.
La respiración es tu foco,
Pero también eres consciente de todo lo demás,
Del equilibrio en el cuerpo,
De las diferentes sensaciones.
Todo está ahí.
Simplemente tu foco central es ahora,
La respiración.
Observa cómo todo el cuerpo se va relajando a medida que tu respiración se ha hecho más calmada y más armoniosa.
Estás concentrado.
Te dejas llevar por el ritmo suave y constante de tu propia respiración.
Puedes sentir la sensación de expansión al inspirar.
Puedes sentir la sensación de contracción al expirar.
Y te dejas llevar.
Te sumerges en tu propio ritmo,
El foco de tu atención.
Ahora está en la respiración.
No hay nada más que hacer,
Tan solo respirar y observar y disfrutar de este momento tal y como es.
Te dejas llevar por tu propio ritmo.
Eres consciente de tu propia respiración.
Y ahora,
Lentamente,
Te vas preparando para finalizar el ejercicio.
Vas activando gradualmente todas las partes del cuerpo.
Empieza por los pies,
Por las piernas,
Las manos.
Y puedes ir abriendo los ojos suavemente.
Observa la sensación global que tienes ahora.
Es importante tomar conciencia de cómo te sientes.
Respira profundamente,
Sonríe y regresa.
¡Felicidades!
Has completado tu primer día de esta segunda semana de este programa para aprender a meditar.
Recuerda que puedes volver a escuchar este audio tantas veces como quieras y cuantas más veces que practiques esto mejor.
Te esperamos mañana,
Para la segunda sesión de esta segunda semana.
Conoce a tu maestro
4.7 (143)
Reseñas Recientes
More from Enrique Simó
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
