
Descubre tu misión de vida
Hay momentos en los que sentimos que hemos perdido el rumbo y no sabemos hacia dónde dirigir nuestros pasos. En esta meditación guiada te acompañaré a conectar con tu interior, escuchar lo que realmente es importante para ti y descubrir con más claridad el sentido de tu camino. Un espacio de calma para reconectar contigo y con tu misión de vida.
Transcripción
Un cariñoso saludo y muchísimas gracias por estar ahí.
Hoy vamos a hacer una meditación.
Que te ayude a entender un poquito mejor por qué estás aquí en la Tierra.
Para esos momentos en los que te sientes perdido o perdida.
Sentir que todo tiene un sentido.
Que estás aquí por algo y para algo.
Para empezar siéntate.
O túmbate cómodamente.
Cierras los ojos.
Y respiras profundo varias veces.
Al inspirar imaginas que inspiras luz y sientes todo tu cuerpo llenarse de luz.
Y al echar el aire dejas que con él se vayan todas las tensiones.
Todos los problemas y las preocupaciones.
Inspira si te llenas de luz.
De paz y de amor.
Deja que el aire se lleve lejos toda tensión.
Permíte ahora.
Que tu respiración suavemente vaya adoptando un ritmo natural.
No intentes cambiarla.
Simplemente las serpas.
Mientras te va relajando cada vez más.
En este momento.
No necesitas hacer nada.
No necesitas esforzarte por nada.
Simplemente estar aquí.
Respirando,
Sintiendo con presencia Siente como con cada respiración.
Tu cuerpo se relaja.
Cada vez un poco más.
Los músculos de tu cara.
Se suavizan,
Se relajan.
Tus hombros se liberan.
Tus brazos descansan.
Tus piernas.
Se vuelven cada vez más ligeras.
Y suavemente.
Comienzas a entrar en un espacio de calma.
Un espacio de paz y de amor.
Un espacio seguro.
Un espacio en tu interior.
¡Un lujo!
Donde nadie te exige.
Donde no tienes por qué esforzarte.
Donde no tienes que demostrar nada.
Donde puedes simplemente relajarte y ser.
Y desde este espacio de paz imaginas.
Que comienzas a caminar hacia tu interior.
Como si reconocieras un sendero de silencio.
Un sendero.
¡Que te quepa!
Cada vez más profundo dentro tuyo.
Y a cada paso.
Y alejas.
Un poquito más del ruido del mundo.
De las preocupaciones.
De las expectativas.
De todo aquello.
Que agita tu mente cada día.
Ya me dices que avanzas.
Sientes.
Una paz más y más profunda en ti.
Ahora.
Frente a ti aparece una luz suave.
Una luz cálida y amorosa.
Y comprendes.
Que esta luz es tu propia esencia.
Tu parte más profunda.
Esa parte.
Que siempre ha estado en ti.
Mucho antes de tus miedos.
Mucho antes.
De las culpas o preocupaciones.
Mucho antes.
De todo lo que has vivido.
De todos tus retos.
Permítete ahora.
Que el tiempo comience a retroceder suavemente,
Sin ningún esfuerzo.
Como si estuvieras observando.
Una película de tu vida.
Y ves pasar los años.
Dios lo hice.
Las experiencias vividas.
Y los momentos presentes.
Siente ahora.
Como todo eso.
Comienza a alejarse.
Siente como retrocedes en el tiempo.
Y sigues retrocediendo.
Cada vez te ves más joven.
Mucho más joven.
Un adolescente.
Un niño con la niña.
Dios servas.
Esta etapa de tu vida.
Observas con ternura tu niñez.
Con comprensión,
Sin ningún juicio.
Observa a este niño o a esta niña.
Que soñaba.
Que le hacía sonreír.
Que despertaba su curiosidad.
Que emocionaba a este pequeño hasta pequeña.
Y continúas retrocediendo.
Más atrás.
Cada vez más atrás.
Hasta tus primeros años.
Hasta tus recuerdos más lejanos.
Continúa retrocediendo inclusión.
Hasta que estos primeros recuerdos.
Empiecen a desaparecer.
Y ahora.
.
.
Te sientes en el vientre de tu madre.
Flotando protegido,
Protegida.
En calma.
Que siempre es.
Antes de venir a esta vida física.
En el interior de tu madre.
Sin responsabilidades.
Sin preocupaciones.
Simplemente siendo.
Sintiendo.
Esperando.
Y el tiempo sigue retrocediendo más atrás aún.
Hasta que incluso Esta experiencia comienza a disolverse.
Comienza a quedar atrás.
Todavía.
No has venido a este plano físico.
Todavia.
.
.
No has comenzado en esta vida.
Sientes que solo eres conciencia.
Eres luz.
Eres presencia y energía.
¡Nueviesas!
No hay un nombre ni una historia.
No hay etiquetas.
Simplemente eres.
Desde este espacio de paz,
Desde tu esencia.
Observa.
La vida que estás a punto de empezar.
Siente y como si estuvieras.
Preparándote para salir de viaje.
Como si estuvieras preparando.
Un viaje importante.
Una aventura repleta de experiencias.
De aprendizajes.
De encuentros.
De desafíos y crecimiento.
Y preguntas a tu alma suavemente.
¿Por qué elegí venir aquí?
Que deseaba experimentar.
¿Qué es lo que quería aprender?
Que cualidades he venido a desarrollar.
¡Qué retos me he propuesto!
Cuáles son los desafíos.
A los que yo quería enfrentarme.
Y que regalos.
He venido a compartir.
No busques respuestas.
No intentes ni analizar ni comprender.
Sólo siente.
Subtítulos realizados por la comunidad de Amara.
Org Subtítulos realizados por la comunidad de Amara.
Org quizás aparezcan imágenes.
Tal vez emociones.
Palabras o sensaciones.
O quizás solo.
.
.
Una profunda paz.
Una sensación de comprensión.
Subtítulos por la comunidad de Amara.
Org que es verdaderamente importante para mí.
Ese día que quiere.
El final de esta vida.
Que es lo que quisiera haber vivido.
¿Cuáles son los retos?
Que me gustaría haber superado.
Al final de esta vida.
Descenso.
Que mi alma quisiera haber aportado.
Que me gustaría.
Haber aprendido.
Haber superado.
Que me gustaría.
¡Aperamado!
Y permites.
Que las respuestas surjan.
Desde lo más profundo de tu ser.
Sin razonamientos.
Sin expectativas.
Que quiere expresar la vida.
A través mío.
Escucha.
Siéntelo.
Permanece abierta o abierto.
Sin ningún esfuerzo sin ningún análisis ni razonamiento.
Sólo siente él.
Subtítulos realizados por la comunidad de Amara.
Org cuál es mi misión en esta vida.
¡Qué piñada!
Y dime a recibir.
Que vine a aprender.
Tal vez.
Tu misión no sea una profesión.
Quizás no sea ni siquiera un objetivo.
Deja que tu alma te hable.
Porque tal vez.
.
.
Quizás sea una forma de vivir.
Una forma de amar.
Una forma de ayudar y de crear.
Una manera.
En la que solamente tú puedes iluminar el camino de otros.
Quizás.
Tu misión sea.
.
.
Simplemente relajarte.
Simplemente ser.
Confía.
Tu alma conoce el camino.
Tu alma.
Conoce el siguiente paso.
Aunque quizás todavía.
.
.
Tú no conozcas.
Todo el recorrido.
Escucha.
Recuerda la paz y la esencia que eres.
Confía.
Siente.
Toda la información recibida.
Se guarda.
Suavemente en tu corazón.
Como si fuera una semilla.
Una semilla.
Que seguirá creciendo.
Que seguirá rebelándose.
Paso a paso.
Florecerá.
En el momento adecuado.
De la manera adecuada.
Que agradeces a tu alma.
Agradeces a la vida.
Agradeces.
Este encuentro.
Contigo mismo.
Contigo misma.
Suavemente comienzas poco a poco al regresar.
Hasta la próxima.
A este plano físico.
Siente nuevamente tu respiración.
Céntrate por un momento en ella.
Y haces tu respiración más consciente.
Siente tu cuerpo.
Recuerda.
El lugar donde te encuentras.
Y escuchas de nuevo los ruidos exteriores.
Mueve suavemente las manos.
Los pies.
Y respiras profundo.
Ten la certeza.
De que todas las respuestas que estás buscando ya están en ti.
Ya están en tu corazón.
El camino.
Ya se ha abierto.
Tu semilla.
Ya está plantada en tu interior.
Cada vez que te escuches.
A ti mismo,
A ti misma.
Recordarás un poco más.
Y nada más.
A que has venido.
Y agradecerlos.
Este conocimiento que ya está en ti.
Ella es tuya.
Y suavemente.
Abre los ojos.
Regresas.
Completamente a este plano físico.
Hasta la próxima.
Y ahora sabes.
Que tiene un sentido.
Muchísimas gracias a todos por haber sido parte de esta meditación.
Te envío un abrazo enorme con mis mejores deseos.
Namasté.
Conoce a tu maestro
More from Caminando desde el Alma
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 36 million people. It's free.

Get the app
