
Ser Ciclos, Transformación y Aceptación (Meditación)
Serluz, en esta práctica observaremos que el universo es cíclico y nosotros lo integramos, un ejemplo son las estaciones, las fases lunares, los estados corporales, la fertilidad, las emociones. Cuando aceptamos la impermanencia de los fenómenos y de los ciclos, estamos aceptando a nuestro propio Ser. Todo se transforma en el universo, somos universo, somos recambio, el universo está en nosotros. ¿Para qué ir en contra de lo natural?
Transcripción
Hola Ser Luz,
Estamos listos para iniciar la práctica meditativa de los ciclos,
Bienvenido.
Ser Luz encuentra una postura cómoda que te permita estar atento y estable ante el momento que te rodea,
En donde puedas respirar con soltura.
Siente una conexión entre el cielo y los astros,
Venciendo así la gravedad con tu espalda atraída hacia el sol o la luna.
Empieza ahora a enfocarte en tu respiración,
En unir y venir del aire de manera natural.
Afloja tu cuerpo a medida que respires,
Tu respiración será tu ancla al instante presente.
Inhala quietud,
Exhala transformación,
Inhala y exhala.
Observa la posición de tus hombros,
Puede que estés más cómodo si los llevas un poco hacia abajo.
Permítete respirar y con suavidad retraer un poco tu mentón,
Sintiendo así la parte posterior de tu cuello alargarse.
Tu respiración parte de tu abdomen,
Con soltura dibuja en tu mente el recorrido del aire tomado del universo y devuelto al mismo universo,
Un proceso que integra y transforma.
Inhala quietud y exhala transformación.
Los ciclos van y vienen,
Son ciclos de renovación,
De cambios,
De ir y venir,
Ser luz.
Ahora vamos a crear un puente entre nuestra conciencia plena y nuestro cuerpo.
En unos instantes vamos a inhalar a profundidad,
A retener el aire unos segundos y a exhalar con lentitud y calma.
Todo el proceso partirá de nuestro abdomen,
El sonido indicará el momento para inhalar,
El momento para retener el aire y el momento para exhalar.
Serán ciclos,
Tan solo ciclos,
Que van y vienen.
Repetiremos estos ciclos un par de minutos.
Inhalar,
Retener el aire,
Exhalar,
Retener el aire,
Exhalar.
Y ahora ser luz en este estado de soltura.
Observa con cariño a tu cuerpo relajado y receptivo y si ves que hay algún punto de tensión,
Por ejemplo en tu entrecejo o en el cuello o en los hombros,
Suéltalo,
Relájalo con tu respiración.
Observa tus brazos,
Tus manos,
Hay alguna tensión en tu tórax o quizá en el abdomen,
En las caderas,
En los muslos.
Lleva a ese lugar tu atención bondadosa y con tu respiración natural realiza una caricia en esa zona.
Que sea tu respiración un masaje terapéutico y curativo.
Tu respiración será tu ancla y te acompañará el resto de la práctica.
Cuando tu mente busque su estado de viajero o de nómada hacia tierras alejadas,
Regresa a tu respiración.
Permite ser luz a tu capacidad creadora,
Te traerá a tu mente el cielo en un amanecer.
¿Qué elementos aparecen?
El sol,
Las nubes con sus diferentes formas y tonalidades,
Algunas que parecen pinceladas.
Sumérgete en los colores,
En la temperatura del aire presente en el amanecer.
Inhala y exhala.
El amanecer es un proceso que no cesa y se transforma y define al comienzo de un día.
Cientos de elementos lo integran.
Innumerables emociones surgen a partir de los cambios,
A partir de los fenómenos.
Descansa en el vacío y si te hace falta lleva la atención a tus sentidos o a tu respiración.
¿Cómo está tu mente?
¿Está conectada con tu cuerpo?
¿Percibes el puente entre tu conciencia plena y tu cuerpo?
¿Cómo está tu respiración en este instante?
¿Cómo está tu corazón?
¿Sereno?
¿Agitado?
¿O es imperceptible?
Siente la solidez en la postura de tu cuerpo y si existe alguna incomodidad mira esa parte corporal y respira a través de esa parte corporal.
Un inhalar y un exhalar que atraviesa ese lugar de incomodidad.
Los fenómenos transcurren.
No es posible ser total sombra o total luminosidad a todo el tiempo.
Hacen falta los ciclos y las fases.
Hace falta el llenado y el vaciado.
Siente a la gravedad llevando tu cuerpo hacia el suelo,
Arraigando a tu cuerpo y conectándolo con la tierra.
Siente la solidez a tu cuerpo,
Un elemento de la tierra.
El universo sostiene a la tierra.
¿Qué lugar ocupa la luna en esta majestuosidad infinita?
En este estado de quietud podrías sentir los movimientos de los fenómenos naturales.
¿Qué parte de tu cuerpo te recuerda a la luna y a los ciclos?
Percibe la rotación terrestre,
La rotación lunar,
El movimiento de tus propias células corporales.
¿Acaso puedes?
Son fenómenos incesantes que fluyen en ti y en todas las cosas.
Ser luz con tu capacidad creadora trae a tu mente el cielo de un atardecer.
¿Qué elementos comienzan a aparecer?
¿El sol?
Las nubes con tonalidades naranjas,
Rosadas.
Sumérgete en esos colores,
En estas formas,
En la temperatura del aire presente en el atardecer.
Percibe a la luz florecer en tu interior.
Percibe como los rayos luminosos se emanan desde tu interior.
Trae a tu mente el cielo del anochecer.
¿Qué elementos comienzan a aparecer?
¿La madre luna?
¿Un manto infinito de estrellas?
¿El color negro de fondo?
Sumérgete en los colores,
Las formas,
La temperatura del aire presente en mitad de la noche.
Puedes conectar con el universo,
Con la inmensidad,
Con los astros luminosos.
Inhala,
Exhala.
Tu cuerpo está lleno de ciclos y formas parte del universo.
El universo está lleno de fenómenos.
Todos permiten la vida.
Un incesante movimiento,
A pesar de la quietud de tu mente,
Lleva tu atención a lo que posees fértil en ti.
Células,
Tejidos,
Órganos,
Se recambian y se integran,
Se unen y funcionan en conjunto.
Te preparan para albergar vida,
Para mantener vida.
Se renovan,
Tan parecido a la luna con sus fases,
Tan parecido a las estaciones,
Al invierno,
A la primavera,
A los días con sus amaneceres,
Atardeceres y anocheceres.
Fenómenos naturales y puros que están en ti y en todo lo que constituye el universo.
¿Hay acaso algún fenómeno más allá del universo?
Tu cuerpo es tierra,
Ser luz.
La luna es tu respiración.
El sol es tu energía.
Inhala,
Exhala.
Cuando el sol se oculta por detrás de la luna,
En ese momento somos luna nueva y aceptamos la sombra que nos envuelve,
Aceptamos el cambio de las estaciones.
¿Acaso podemos impedir sus transiciones?
En la sombra albergamos al invierno,
Nos abrimos a su energía fresca,
A sus aires gélidos.
Nuestra mente busca reflexión,
Busca el silencio y la soledad.
En ese estado,
La naturaleza parece paralizarse,
Quedarse quieta y paciente ante los fenómenos.
En ese estado,
Nuestro cuerpo se desprende de su fertilidad,
Drena energías,
Deja ir,
Suelta y se refugia en la introspección.
Inhalamos y exhalamos.
Nos envolvemos en un estado de quietud.
Inhala luna nueva,
Exhala invierno,
Inhala reposo y tranquilidad,
Exhala paciencia y calor.
Inhala,
Exhala.
¿Para qué la prisa?
¿De qué sirve el miedo?
Inhala y exhala.
Los fenómenos transcurren sin buscar culpables.
Acepta con cariño que es invierno y espera con amor a la primavera.
Abraza el ciclo de la vida.
Rodeate de silencio,
Un estado de quietud que permite que el invierno interior le abra las puertas a un nuevo amanecer.
Son ciclos que van y vienen.
Aprecia a la oscuridad para poder así agradecer la luz.
Inhala,
Exhala.
Llénate de la luna,
Vacíate de la solidez.
La luna es cíclica,
El cuerpo es cíclico.
Hay luz y oscuridad.
Inhala la total oscuridad,
Exhala la luna nueva.
Inhala el invierno,
Exhala la transformación.
Nada es solo luz,
Nada es solo oscuridad o sombras.
El todo tiene matices,
Fases que progresan.
Ahora ser luz,
La luna se ilumina con paciencia.
Como el invierno aguarda la primavera,
Hay fluidez.
Así que inhala fluidez y luz,
Y exhala recambio y primavera.
Inhala fluidez y luz,
Exhala recambio y primavera.
La luna creciente es como la primavera,
Se llena de abundancia,
De energía,
De renovación.
Has sentido a la primavera en tu interior.
Es tu cuerpo preparado para la fecundidad.
Inhala energía,
Exhala estabilidad.
La naturaleza se despierta en primavera y despliega colores,
Aromas.
Respira ese aire,
Saborea sus aromas.
Inúndate de la primavera a través de tu respiración.
Tu cuerpo está glorioso por la llegada de los rayos luminosos.
La luna crece,
La esperanza renace.
Empiezas a revivir la fertilidad en tu interior.
Cuando nuestro cuerpo fértil que es tierra,
Se encuentra entre la luna y el sol,
Somos luna llena.
Reflejamos luz y esplendor.
En ese momento,
Inhalamos fertilidad.
Nos llenamos de amor.
Somos luna llena.
Albergamos el verano en nuestro corazón.
Los pájaros se cobijan de amor.
E inhalamos luz radiante.
Exhalamos luna llena.
Inhalamos vigor.
Exhalamos verano.
El cuerpo alberga vida.
Los pájaros cantan ante el nido que pronto alojará un nuevo ser.
Tu respiración,
Ser luz,
Sigue el ritmo de una suave mañana de verano,
Como un soplo de vida al amanecer.
Percibe los aromas del verano.
Deja llegar hasta ti a la tierra mojada tras la lluvia de verano,
A las fragancias que viajan en la noche.
Percibe ahora el firmamento.
Mira las estrellas,
Un manto de puntos infinitos que resplandecen para ti.
Respira.
Respira el verano.
En esta fase,
La vida se manifiesta en todo su esplendor.
Tu interior se conecta con la abundancia.
Es tiempo de recoger frutos y de preparar el campo para una nueva siembra.
La luna llena trae consigo el gozo,
La ilusión ante horizontes infinitos.
Inhala sueños.
Exhala el verano.
Inhala horizontes infinitos.
Exhala el verano que se despierta en tu interior.
Los procesos requieren paciencia.
Requieren transformaciones.
Nada pasa de la total oscuridad a la total luz de un momento al otro.
Hace falta que la sombra empiece a crecer o que la luz empiece a menguar.
La luna menguante es el otoño.
Inhala oscuridad.
Exhala otoño.
Es tiempo de otoño.
Respira su energía serena y sosegada.
Tiempo de silencios para contemplar las hojas que comienzan a marchitarse con colores terracota,
Ocres,
Tonalidades diversas.
Es tiempo de gotas que se golpean contra la ventana.
Es tiempo de pisar hojas secas y sentir su crujir.
Inhala tiempo.
Exhala otoño.
Observa las luces y las sombras,
Sus matices y sus transformaciones.
Es tiempo de cambio y de recambio.
Los árboles se despiden de sus hojas envejecidas y se preparan para el surgimiento de hojas nuevas.
Inhala despedida.
Exhala recambio.
Tu fertilidad siente la tristeza de la soledad.
Es un ciclo que se prepara para dar paso a otro.
Son fases.
Puede que llores las hojas viejas.
Puede que te refugies en el silencio de la pérdida.
Los fenómenos te enseñan que siguen su curso y que cada rama posee retoños que traen consigo vida nueva.
La luna mengua y la nueva espera es el luz.
El nuevo viento nos permite soltar hojas secas.
Esa brisa de otoño que nos invita a dejar ir lo que ya no tiene espacio en nosotros.
Inhala ese aire de otoño.
Exhala redes interiores.
Inhala otoño.
Exhala hojas.
Prepara tu interior para soltar,
Para depurar,
Para dar paso a una nueva etapa,
Un nuevo ciclo.
¿Qué semillas quieres sembrar en tu jardín?
Inhala paz.
Exhala desapego.
Respira aceptación.
¿Qué anhela tu ser para este nuevo ciclo de vida?
¿Qué anhela la luna y el universo?
Abrazamos a la oscuridad para poder recibir la luz.
Necesitamos etapas de sombras para renacer en primavera.
Percibe la paz del otoño en tu interior.
Respira la energía renovadora que permiten los ciclos.
Los fenómenos transcurren.
No es posible ser total oscuridad o total luminosidad todo el tiempo.
Hacen falta los ciclos y sus fases.
Hace falta el llenado y el vaciado.
Contacta con tu cuerpo emocional.
¿Qué prevalece en ti en este instante?
¿La luna menguante?
¿La luna creciente?
¿La luna llena?
¿La luna nueva?
Rechazas los ciclos o los aceptas.
¿Te cierras a lo natural o lo recibes con los brazos abiertos?
¿Ser luz?
Ábrete al cuerpo emocional.
Examina el cuerpo emocional en ti.
¿Hay presencia de algún sentimiento que puedas colocarle nombre?
¿Hay ausencia de algún sentimiento que quisieras colocarle nombre?
No busques razones,
Solo míralo y déjalo estar.
Los rechazas o los aceptas.
Poco a poco regresa tu atención a la respiración.
Puedes ver la impermanencia de los fenómenos.
¿Ser luz?
¿Es posible tener un verano que dure toda la vida?
¿Es posible tener una luna nueva sin haber tenido luna llena?
¿Se puede cobijar resplandor sin haber tenido un invierno en nuestro interior?
Inhala fluidez.
Exhala recambio.
Los fenómenos fluyen,
Recambian y nos preparan.
Es necesaria la calma para luego ser capaces del movimiento.
Es necesaria la soledad para luego querer la presencia.
Es necesario compartir la alegría para apreciar el amor entre los seres.
Un corazón libre reside en una mente que observa el ir y el venir de los fenómenos.
Un corazón libre suelta y deja ir.
Inhala aceptación.
Exhala ciclos.
Un corazón libre suelta y deja ir.
Inhala y deja ir.
Ahora ser luz.
Te invito a que conectes con tu ser más profundo.
Ese que está presente en tu interior.
Y a través del ancla que es tu respiración,
Te dejes inundarte la majestuosa energía de los fenómenos que te rodean y que están en ti.
Inhala ciclos.
Exhala resistencia.
Inhala aceptación.
Exhala sombras.
Un corazón libre suelta y deja ir.
Permanece unos instantes en este espacio silencioso que hay en ti.
Ese donde alojas a tu conciencia plena.
Ese que se encuentra en el universo.
En la luna.
En tu cuerpo.
Conoce a tu maestro
4.6 (15)
