
Aprende a Meditar sin Guía II- Aceite Esencial
by Paloma Cano
Aprende a meditar sin guía II - Aceite esencial. Es la segunda meditación de una serie de prácticas estructuradas de meditación que se realizan en 4 pasos muy fáciles de aprender para que puedas atravesar estados ansiógenos que surgen cuando se inicia el proceso de meditación. La mente necesita estructura cuando la iniciamos en algo nuevo que requiera además el hecho de PARAR. Es una forma simple de aprender a meditar en solitario y poder practicarla en cualquier momento que lo necesites.
Transcripción
Vamos a hacer una meditación estructurada en cuatro pasos muy fáciles de aprender para que la puedas realizar en cualquier momento del día sin necesidad de escuchar un audio.
Siéntate o túmbate,
Cierra los ojos y observa tal y como cae tu cuerpo.
En este primer paso vamos a observarlo sin cambiar nada.
Date cuenta como está tu rostro,
Tus mandíbulas,
Tus hombros,
Tus trapecios.
Están sueltos o en tensión.
Observa cuán larga o corta es tu respiración.
No la modifiques,
Solo toma nota.
Date cuenta si el abdomen está suelto o no.
Cómo están tus manos,
¿te inspiran relajación?
Observa tus caderas,
Tus piernas,
¿qué sensaciones te devuelven?
Ahora en este segundo paso con plena tensión,
Libera cada segmento corporal que te devolvió incomodidad o tensión.
Te puedes ayudar de la exhalación para hacerlo.
En el tercer paso vamos a aquietar un poco más tu cuerpo,
Tu estado emocional y tu mente.
Para ello imagina dos manos impregnadas con un aceite de lavanda y que van a recorrer tu cuerpo aflojando un poco más.
Siente el suave aroma relajante del aceite esencial.
Las dos manos se posan en la cima de tu cabeza y a su paso van aflojando el cuero cabelludo,
Tu frente,
Tus párpados,
Tus mejillas,
Tu mandíbula.
Se deslizan por tu cuello,
Nuca aflojan hombros.
Siente una mano en cada hombro,
Fluyendo a lo largo de tus brazos,
Aflojándolos y liberando los dedos de tus manos.
Ahora siente una mano en tu pecho y otra en tu espalda.
Van bajando a lo largo de tu torso,
Aflojando incomodidad y tensión.
Puesto más abierto,
Abdomen más blando,
Espalda sin tensión.
Siguen descendiendo por tu cuerpo,
Por tus caderas,
Por tus piernas,
Pantorrillas,
Tobillos y pies.
Te sientes muy bien,
En calma.
En este cuarto paso vamos a depositar la tensión en el plexo solar,
Un lugar por encima de tu ombligo.
Ahora solo concentra tu atención en la exhalación.
Con cada una de ellas te adentras un poco más profundo en la zona del plexo solar.
Con cada exhalación vas un poco más dentro.
Si te cuesta localizar este lugar,
Puedes poner tus manos encima de él.
Concentra ahí tu atención y permite que lo demás ocurra.
Concentra todo lo que hay a tu alrededor y todo lo que surge en ti.
Y como es natural,
Los pensamientos vendrán a ti cuando te des cuenta que un pensamiento te ha atrapado,
Suelta y vuelve a depositar la tensión en el objeto de meditación,
Que en este caso es el plexo solar.
Permanece con la tensión en el plexo solar durante unos minutos.
De vez en cuando vendré a recordarte que sueltes el pensamiento.
Te dejo contigo.
Disfrútate.
Si la mente vuela,
Vuelve a depositar tu atención en el plexo solar.
Suelta el pensamiento.
Afloja el cuerpo.
Con cada exhalación un poco más dentro.
Si te das cuenta que estabas pensando,
Suelta y deposita tu atención de nuevo en el plexo solar.
Si estás pensando en este momento,
Suelta y vuelve a concentrar la atención en el plexo solar.
Y poco a poco vas a ir saliendo de este estado.
Vuelves a sentir tu cuerpo.
Puedes mover los dedos de las manos,
De los pies.
Hacer rodar la cabeza muy suavemente de un lado al otro.
Recoloca la espalda.
Y cuando te sientas preparada,
Preparado,
Abre los ojos.
Te deseo que sigas consciente en tu día.
Conoce a tu maestro
4.8 (80)
Reseñas Recientes
More from Paloma Cano
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
