
Cuento Canguro Ark - Meditación Niños Para Dormirse
En esta sesión vamos a practicar un par de ejercicios de meditación para ayudar a los más peques a dormirse. Empezaremos con un ejercicio simple de respiración, para relajar el cuerpo y la mente. Después habrá un ejercicio de visualización, en el que se practicarán conceptos como la gratitud, empatía. Y finalmente, el esperado cuento, que llevará a todos los niños y niñas a un sueño profundo. Ideal para escuchar con tus niñ@s. ¡Todos los cuentos e historias son de creación propia!
Transcripción
Hola,
Bienvenido y bienvenida,
Mi nombre es Sandra,
Soy profesora de yoga y de meditación.
Si quieres ver más vídeos como este,
Échale un vistazo a mi canal Youtube Sandra Marín González o también puedes encontrarme en Spotify con el podcast Aprende a Meditar.
Hola,
Bienvenido y bienvenida a mi canal de meditación.
Hoy tengo preparado un ejercicio para todos aquellos niños y niñas a los que a veces les cuesta un poco irse a dormir.
Lo que vamos a hacer hoy,
Como hemos hecho anteriormente,
Son unos ejercicios de respiración y después de hacer esos ejercicios vamos a hacer una pequeña visualización y al final de todo,
Como siempre,
Te voy a contar un cuento.
Es que vamos a prepararnos para irnos a dormir.
Tenemos ya el pijama puesto y nos hemos metido dentro de nuestra cama y nos hemos puesto cómodas y cómodos y nos hemos tapado con nuestras sábanas.
Mamá o papá quizás te han ayudado con la luz para dejar solo un poquito de luz,
No muy fuerte sino una luz tenue y todo lo demás está a oscuras porque nos estamos preparando para irnos a dormir.
Así que ahora que ya estamos preparados y preparadas vamos a empezar a hacer el ejercicio de respiración.
Vamos a coger aire y vamos a sacar el aire por la boca.
Inspira coge aire y saca el aire por la boca.
Inspira y expira,
Saca el aire por la boca,
Inspiramos y expiramos.
Una vez más,
Inspira por la nariz y expira por la boca.
Lo repetimos,
Inspira y expira,
Inspira y expira por la boca.
Cogemos aire una vez más y soltamos el aire.
Y una vez más cogemos aire por la nariz y soltamos el aire.
Muy bien,
Lo has hecho súper bien.
Con este ejercicio lo que hacemos es relajarnos,
Respiramos lentamente y nos vamos poniendo cómodos y cómodas para poder dormir mucho mejor esta noche.
Ahora vamos a cerrar los ojos y vamos a hacer un pequeño ejercicio de visualización.
Eso quiere decir que nos vamos a imaginar algo.
Hoy quiero que cierres los ojos y le envíes un deseo a alguien a quien tú quieras mucho.
Así que cierras los ojos y te imaginas a esa persona.
Puede ser una persona de tu familia o puede ser un amigo o una amiga del colegio o puede ser alguien a quien tú conozcas y a quien tú quieras.
Y así imaginándote a esa persona le envías un deseo.
Con ese deseo la otra persona va a estar muy contenta.
Perfecto,
Ahora vamos a respirar lentamente contando.
Ya sabes que vamos a respirar muy despacio por la nariz y vamos a ir contando juntos y juntas.
Así que cogemos aire por la nariz 1,
2,
3 y sacamos el aire por la nariz 3,
2,
1.
Cogemos aire por la nariz 1,
2,
3 y sacamos el aire por la nariz 3,
2,
1.
Respira por la nariz,
Coge aire 1,
2,
3 y expira por la nariz 3,
2,
1.
Cogemos aire 1,
2,
3 y soltamos el aire 3,
2,
1.
La última vez,
Coge aire por la nariz 1,
2,
3 y suelta el aire por la nariz 3,
2,
1.
Ahora que ya estamos cómodos y cómodas,
Relajados en nuestra cama,
Bien tapaditos y tapaditas,
Ya nos hemos relajado y nos hemos preparado para ir a dormir y ahora estamos muy muy a gustito y nos sentimos un poco cansados y cansadas,
Así que ponte cómodo y cómoda y ahora te voy a leer un cuento para que te quedes dormido y dormida.
Había una vez un canguro que se llamaba Ark.
A Ark le encantaba jugar con sus amigos en el parque,
Sobre todo montarse en los columpios e intentar llegar lo más alto posible.
Aquel día era sábado y Ark había estado en casa por la mañana haciendo sus deberes para la escuela.
Para el lunes siguiente tenían que preparar todos una pequeña obra de teatro y Ark intentaba aprenderse de memoria todas las frases que le habían tocado.
Después de comer le pidió a su papá si podían ir a jugar al parque un rato.
Cuando llegaron en el parque estaban también Fik y Lali jugando con sus juguetes en el arenal.
Fik era un pequeño lemur con los ojos grandes y el pelo revuelto y Lali era una osa hormiguera que sabía jugar super bien a la pelota y casi siempre ganaba en las carreras.
Cuando vieron llegar a Ark lo invitaron a jugar con ellos y compartieron todos sus juguetes.
Aquel día querían construir con la arena el castillo más alto que nunca se hubiese construido en el parque.
Poco a poco consiguieron juntar un montón de arena,
Suficientemente grande para poder hacer un castillo de al menos un metro de altura.
De vez en cuando Ark iba a la fuente del parque a recoger agua para poder hacer que la arena fuera más dura.
Poco a poco y con mucho esfuerzo el castillo iba tomando forma y se iba haciendo más y más grande.
Cuando acabaron de construirlo les pidieron a sus papás y mamás que estaban en el parque que les hicieran una foto con el castillo.
Era tan alto que parecía casi casi de verdad.
Después se fueron hacia los columpios e intentaron columpiarse rápido y fuerte.
Hacía falta mucha fuerza para poder columpiarse tan alto y después de un rato jugando los tres estaban ya muy cansados.
Así que se despidieron y cada uno se fue a su casa y prepararon la cena con sus familias.
Ark estaba poniendo la mesa con los cubiertos y los platos mientras su prima Fifi iba trayendo los vasos y las servilletas.
Después de cenar Ark ya casi no tenía más energías porque había jugado mucho en el parque.
Así que se lavó los dientes y se puso su pijama de estrellas para irse a dormir.
Ark se tumbó en su cama y se arropó con sus sábanas.
Le encantaba estar tan a gusto en su camita y poder descansar para seguir jugando al día siguiente.
Como estaba cansado y quería dormirse pronto,
Ark empezó a respirar lentamente por la nariz.
Luego pensó en lo bien que se lo había pasado en el parque aquel día y lo mucho que había jugado.
Cerró los ojos y pidió un deseo para Fik y Lali.
Ya era hora de dormir y de coger fuerzas para poder seguir jugando al día siguiente.
Cada vez Ark iba respirando más profunda y lentamente y ya notaba como todo su cuerpo se iba quedando dormido.
Poco a poco iba notando como estaba tranquilo y relajado.
A Ark a veces le costaba un poco quedarse dormido y por eso empezó a contar sus respiraciones.
Cojo aire 1,
2,
3 y saco el aire 3,
2,
1.
Cojo aire 1,
2,
3 y saco el aire 3,
2,
1.
Cojo aire 1,
2,
3 y saco el aire 3,
2,
1.
Ahora ya sí que notaba como se estaba quedando dormido.
Estaba tan a gustito en su camita,
Así que cerró los ojos y dejó que el sueño lo atrapara.
Y así empezó a soñar.
Conoce a tu maestro
4.8 (268)
Reseñas Recientes
More from Sandra Marin Gonzalez
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
