
Parar, Ordenar Y Simplificar Tu Vida
Cuando sientes que tus días empiezan a ser caóticos o que ya llevan tiempo siéndolo te invito a parar justo en el momento en que te des cuenta que “hay demasiadas cosas a atender”, a parar unos instantes para tomar perspectiva del caos, observándolo, reconociendo que hay caos ahora. Hazte las preguntas correctas, empieza por ordenar lo de afuera, sigue por lo de adentro y luego simplifica al máximo soltando lo que no es necesario ahora, eliminando lo superfluo y centrándote en lo esencial.
Transcripción
Cuando sientes que tus días empiezan a ser caóticos,
O que ya llevan tiempo siéndolo,
Que vas de una reunión a otra casi sin pausa,
O con videoconferencias una detrás de otra,
Y además tu día está abundantemente abonado con emails,
Mensajes y llamadas telefónicas,
Te invito a parar,
Justo en el momento en que te des cuenta que hay demasiadas cosas a atender,
A parar unos instantes para tomar perspectiva del caos,
Observándolo y reconociendo que hay caos ahora.
Te pido algo parecido a pedirle a un hámster que salga de la rueda que hace rodar.
No es tan fácil ya que la inercia nos hace seguir y seguir.
La mente es comparativa,
Lineal e inercial,
Y hay que aplicar un esfuerzo importante para salir de la rueda y parar,
Para poder aplicar un cambio de rumbo.
La técnica para parar tiene cuatro puntos.
Primero debes dirigir tu atención conscientemente a tu respiración y preguntarte ¿En este momento el aire está entrando o saliendo?
Después,
Cuando te das cuenta de tu respiración y en qué punto está,
Te aseguras de estar respirando nasalmente y te lanzas la pregunta ¿Dónde siento el estrés en mi cuerpo ahora?
De esta manera,
Conectas con tu cuerpo y pones la intención de enviar la exhalación allí donde sientas más tensión.
A continuación,
Te cuestionas tranquilamente ¿Dónde está mi mente?
¿Más bien en el pasado?
¿Más bien en el futuro?
¿O intenta estar en todas partes a la vez?
Y por último,
Para poder empezar a poner un poco de orden en el día a día,
Hay que dirigirse a lo simple.
Descomplicarse la vida y desde ahí centrarse en lo esencial y que dependa de ti.
Entonces pregúntate ¿Qué es lo mejor que puedo hacer ahora?
Así pues,
Primero vas a la respiración,
Después vas al cuerpo,
Después observas tu mente y al final ordenar y simplificar.
Entonces,
Para poner orden a lo interno es importante poner la mirada primero en lo de afuera.
Ordena tu mesa.
¿Está ordenada tu mesa de trabajo?
Si estás en casa,
¿está ordenada tu casa?
¿Es apropiado tu espacio de trabajo?
Después ordena tus notas.
¿Tienes tus tareas claramente ordenadas en un sitio único?
¿Una lista en una hoja de papel o en una hoja de Excel?
Para organizarte es importante que cierres todas las aplicaciones que puedas en el ordenador.
¿Cuáles puedo liberar ahora?
¿Y puedo poner un rato el móvil en modo avión o en silencio al menos?
¿Puedo cerrar el correo electrónico o al menos configurarlo para que los emails se descarguen cada 30 minutos?
Así,
Después de haber conseguido un poco más de orden externo y con menos interrupciones,
Vas hacia adentro.
Quizás creando un pequeño espacio con un par de respiraciones conscientes.
Mirando a tu alrededor,
Agradeciendo el estar vivo y respirando y centrándote ya en tu interior,
Ve ordenando tu diálogo interno.
Pasa a conversar contigo y ve diciéndote lo que es importante hacer ahora y lo que puede esperar.
Ve anotando en qué orden me comprometo a hacer los siguientes trabajos.
Y continúa concretando punto por punto,
Tarea,
Orden,
Responsable y duración,
Aproximada al menos.
Y cada vez que notes que tu mente se va,
Que se aleja un poco de lo establecido,
Invítala a regresar al objeto de atención al que te has comprometido,
De manera que vas realizando el trabajo como si fuera una meditación,
Atento al momento presente y regresando la mente cada vez que se expande y vaga.
Ten en cuenta que la naturaleza de la mente es expandirse hacia el pasado o el futuro.
Y eso es genial para recordar y para crear.
Pero hay un fino límite entre dominar la mente y ser dominado por sus designios y que se pase el día vagando y fantaseando.
Usa tu capacidad atencional y tu determinación para gestionar tu mente para que esté a tu servicio.
Esa es la clave.
El siguiente punto importante es que,
A medida que vas realizando el trabajo,
Es meridianamente importante ir soltando lo que ya has realizado y que ya no es necesario mantener.
Al desprenderte de ello,
Dejas espacio para lo que va a venir.
Al revés de las personas que siempre están recordando que cualquier tiempo pasado fue mejor.
Eso es clave para simplificar.
¿Qué no es necesario en mi mesa ahora?
¿Qué puedo regalar o vender de mi casa o de mi armario que me roba tiempo y energía?
¿Qué cosas materiales no me hacen falta para mi vida,
Para mi felicidad?
¿Qué no es necesario hacer o decir hoy y qué me ayudará a soltar si lo hago o lo digo?
¿Qué tareas puedo delegar o hacer solamente lo justo?
Enumera todo lo que debes ir soltando,
Cada cosa a su tiempo,
Y ve observando qué sientes al hacerlo.
¿Lo sientes desagradable y lo rechazas?
¿O sientes que te libera?
No importa si cuesta más o menos soltarlo.
Sólo date cuenta de qué es lo que más te cuesta soltar.
Y entonces pregúntate,
¿estoy siendo sincero conmigo al soltarlo?
Eso es lo importante.
Ser honesto con uno mismo,
No lo que cueste.
Esa es la clave.
Parar.
Primero,
Respiración.
¿Estoy inspirando o expirando ahora?
Segundo,
Cuerpo.
¿Dónde siento el estrés en mi cuerpo ahora?
Exhalando hacia ahí.
Tercero,
Mente.
¿Dónde está mi mente?
Pasado.
Futuro.
Cuarto,
Ordenar y simplificar.
Y al ordenar,
¿está mi espacio en orden?
¿Están mis tareas claras y ordenadas?
Y simplificar.
¿Qué puedo soltar ahora?
¿Qué me impide centrarme?
¿Qué puedo hacer que me libere?
¿Qué puedo no hacer,
Delegar o hacer más simple?
¿De qué me puedo desprender?
Estar atento es la raíz para poder cambiar algo.
Nuestros hábitos,
Nuestros patrones,
Y es cuando podemos ir soltando lo superfluo y de esta manera ir creando el espacio necesario para dedicar el máximo tiempo posible a cultivar lo que es esencial para uno.
De esta manera es como la realidad que vivimos se va transformando.
Como cada uno va creando el propio camino,
Momento a momento,
Creando la propia realidad y la propia verdad.
Este sería el proceso para ser el cambio que quieres ver en el mundo y dejar de esperar a que las cosas cambien.
La esperanza está sobrevalorada.
La desesperanza es el motor del cambio.
El proceso de responsabilizarse implica dejar de esperar algo,
De culpar y de quejarse.
Basta de culpar a otros.
Basta de ejercitar la queja continua.
Esa actitud solo te daña a ti.
Observar sin reaccionar a la primera.
Reconocer ordenando tanto como sea necesario,
Abrazando lo que duele,
Para luego simplificar soltando lo que no es necesario ahora y centrarse en lo esencial.
Hazlo consciente.
Hazlo simple.
Conoce a tu maestro
4.8 (160)
Reseñas Recientes
More from Òscar Carrera
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
