
Reto Respira - Día 7
Bienvenidos al nuevo día de nuestro reto. La respiración nos enseña el equilibrio entre recibir y dar, nutrirnos y ofrecer lo mejor de nosotros. Una práctica para nutrirte de aquello que necesitas y compartir con otros lo mejor de ti.
Transcripción
Te doy la bienvenida Este es el séptimo día del reto.
Durante esta semana hemos descubierto que la respiración puede ayudarnos a calmarnos,
Concentrarnos,
A regresar al presente y a relacionarnos con nosotros mismos con mayor amabilidad.
Hoy vamos a explorar una enseñanza muy hermosa que la respiración nos ofrece de manera constante.
La respiración nos recuerda que la vida es un intercambio.
Un movimiento continuo entre recibir Dar.
Entre nutrirnos y compartir.
Entre cuidarnos y cuidar.
No podemos inhalar para siempre.
Tampoco podemos exhalar indefinidamente.
La respiración encuentra su armonía precisamente en ese equilibrio.
Y quizás hoy podamos permitir que nos inspira a encontrar también un mayor equilibrio en nuestra propia vida.
Busca una postura cómoda y estable.
Permite que la espalda se alargue suavemente.
Relaja los hombros.
Afloja la mandíbula.
Suaviza el entrecejo y deja que el cuerpo encuentre una sensación de descanso.
Y presencia.
Puedes cerrar los ojos si te resulta agradable.
O simplemente deja la mirada suave relajad.
Siente el contacto de tu cuerpo con el suelo,
La silla o el cojín.
Siente el apoyo que te sostiene.
Y permite que esa sensación te ayude a llegar plenamente aquí.
A este momento.
Vamos a comenzar con tres respiraciones conscientes.
Inhalando lentamente por la nariz exhalando despacio de nuevo inhalando Exhalando.
Una última vez,
Inhalando.
¡Excelente!
Ahora continúa por tu cuenta tres respiraciones más.
Con cada exhalación dejando ir todas las preocupaciones.
La prisa,
Las exigencias.
Los pensamientos.
Permitiéndote aterrizar completamente.
En el momento presente.
Conectando con tu intención para esta práctica.
Que tal?
Si quieres cultivar más equilibrio más presencia.
Más autocuidad.
O simplemente regalarte unos minutos de calma y permite que esa intención acompañe suavemente tu meditación.
Llevando ahora tu atención a la respiración.
Observando dónde la percibes con más claridad.
Quizás en las fosas nasales.
En el pecho.
O en el abdomen.
Sintiendo simplemente el movimiento natural.
Deina al-Ari,
Exhala.
Permanece ahí durante unos instantes.
Vamos a dirigir ahora toda nuestra atención hacia la inhalación.
Observando como el aire entra en tu cuerpo.
Tienes fuerza.
Como un rega.
Como algo que recibes constantemente.
Momento tras momento.
Desde el día en que naciste.
Quizás puedas recordar que cada inhalación contiene el oxígeno.
Que las plantas producen.
Un regalo silencioso.
De la naturaleza.
Y mientras inhalas pregúntate ¿Qué necesito recibir en este momento de mi vida?
Tal vez calma confianza.
Paciencia.
Amor.
Sea lo que sea,
Imagina que con cada generación Lo recibes suavemente.
Como si cada respiración trajera consigo ese alimento.
Que tu corazón necesita.
Incluso puedes repetir en silencio,
Inhalo,
Calma.
Inhalo confianza.
O las palabras que surjan para ti.
Y ahora vamos a dirigir nuestra atención hacia la exhalación.
Observando como el aire sale del cuerpo.
¿Cómo algo que has recibido vuelve a ofrecerse al mundo?
Y pregúntate ¿Qué puedo ofrecer yo?
Que me gustaría compartir con los demás.
Tal vez presencia.
Escucha.
Cariño.
Con cada exhalación imagina que compartes aquello.
¿Qué deseas regalar?
No porquete sobre.
Sino porque nace naturalmente de un corazón cuidado.
Y quizás puedes repetir en silencio,
Exhalo amabilidad.
Exhalo presencia.
Y ahora vamos a unir ambas dimensiones la inhalación y la exhalación recibir y dar,
Nutrirnos y compartir.
¿Puedes acompañarlo diciendo Inalo,
Calma para mí?
Exhalo calma para quienes me rodean.
Inhalo… autocuidado.
Exhalo.
Inhalo amor Exhalo Amor.
Creando así un precioso equilibrio entre nutrirte y compartir.
Cuanto más aprendemos a nutrirnos de manera sana más podemos ofrecer.
Y cuanto más compartimos desde un corazón lleno.
Más sentido encuentra lo que recibimos.
La respiración no se recuerda una verdad sencilla.
No necesitamos elegir entre cuidarnos y cuidar.
Ambas cosas forman parte del mismo movimiento.
Como la inhalación.
Y la exhalación.
Poco a poco vamos acercándonos al final de la práctica.
Permite que la respiración vuelva a ser completamente natural.
Observa cómo te encuentras ahora,
Cómo está tu cuerpo.
Cómo está tu mente y agradece este tiempo que te has regalado.
Esta pausa consciente.
Este espacio para recordar que tú también formas parte de ese gran intercambio de la vida.
Vamos a terminar con tres respiraciones,
Inhalamos exhalamos Y nadamos.
Y exhalamos Una vez más inhalamos.
Y exhalamos.
Si lo deseas,
Junta las palmas frente al corazón.
Inclinando suavemente la cabeza.
Y agradeciendo a tu respiración por recordarte.
Cada día el equilibrio entre recibir y ofrecer.
Entre amar entre cuidarte.
Y cuidar.
Que los beneficios de esta práctica.
Te nutran a ti y a todas las personas con las que compartes tu vida.
Gracias por practicar.
Nos vemos mañana.
Conoce a tu maestro
5.0 (2)
Reseñas Recientes
More from Ibicenia Mindfulness
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by people. It's free.

Get the app
