
Sanando Mis Niños Interiores
Esta meditación te ayudará a sanar los bloqueos emocionales que se crearon en tu infancia y todavía permanecen en tu interior. Nos centramos en cuatro momentos de tu infancia, en los que se producen la mayoría de los bloqueos: en tu nacimiento, la edad de 3 años, a los 7 años, momento en el que empieza el pensamiento lógico y en la adolescencia, temporada de grandes cambios. Espero que te sea útil. Muchas gracias por compartir tu Camino en la Luz.
Transcripción
Un cariñoso saludo a todos y muchas gracias por estar ahí.
Vamos a hacer una meditación que te ayude a sanar los bloqueos emocionales que se originaron en tu infancia y todavía siguen en ti y te están afectando.
Para empezar siéntate o túmbate cómodamente.
Cierra los ojos y respira profundo varias veces.
Al inspirar imagina que inspiras luz.
Siente todo tu cuerpo llenarse de luz y al echar el aire deja que con él se vayan todas las tensiones,
Todos los problemas y las preocupaciones.
Inspira y llénate de luz,
De paz,
De amor y al exhalar alejas de ti toda tensión.
Siente como se va relajando todo tu cuerpo.
Relajas los pies,
Las piernas,
Relajas el tronco,
Todos tus órganos internos.
Relaja la espalda,
Hombros,
Los brazos,
Las manos.
Relajas el cuello,
La cara y dejas que tu mandíbula quede suelta.
Relajas el cuero cabelludo,
Todo tu cuerpo físico se encuentra completamente tranquilo y relajado.
Más y más con cada inspiración tú haces que la luz y la relajación se extiendan también a tu cuerpo mental.
Alrededor de tu cuerpo físico.
Siente tu cuerpo mental lleno de luz,
Tus pensamientos en calma.
Deja que se vayan las tensiones y las preocupaciones.
Más y más cada vez la relajación se extiende a tu cuerpo emocional.
Alrededor de tu cuerpo mental.
Tu cuerpo emocional se llena de luz.
Te sientes en paz,
En amor,
En equilibrio y armonía.
Más y más con cada inspiración.
Los ruidos exteriores ya no te molestan.
Al revés hacen que te sientes más y más relajado o relajada.
Más y más en paz.
Centra tu atención en una esfera de luz,
Un palmo por encima de tu cabeza.
Allí está tu octavo chakra,
La conexión con tu yo superior.
Con la atención puesta en esta esfera de luz repites mentalmente.
Yo abro mi canal a la luz.
Pido a mis vehículos superiores que tomen el mando de mis vehículos inferiores para realizar este trabajo.
Pido también la presencia y la ayuda de los ángeles,
De mis guías y de todos los seres de luz que me acompañan y me ayudan en este momento y siempre.
Y les doy las gracias a todos ellos.
Siente la presencia de los ángeles junto a ti.
Siente su luz,
Su amor,
Su fuerza a tu lado y dejas que su presencia suavemente te ayude a elevarte más y más cada vez.
Siente tu vibración más y más elevada cada vez y una paz más y más profunda en tu interior.
Te sientes completamente relajado o relajada.
Completamente en paz.
Observa unas escaleras que bajan delante tuyo.
Unas escaleras que bajan hacia lo más profundo de tu subconsciente.
Acércate a ellas.
Empieza a descender por estas escaleras.
Empieza a bajarlas y siente que te vas adentrando en tu parte más oculta e inconsciente.
Continúas bajando,
Continúa adentrándote en lo más profundo de tu mente.
Baja hasta el final,
Hasta la sala adonde te llevan estas escaleras.
Y en esta sala,
En este lugar adonde has llegado,
En la profundidad de tu mente,
De tu subconsciente,
Observas un pequeño bebé,
Un niño recién nacido.
Ese niño,
Esa niña eres tú,
En el momento en el que llegaste hasta tierra.
Observa a ese bebé que fuiste,
A ese bebé que eres en este momento.
Observa y siente,
Hazte consciente de lo que siente ese bebé.
Conecta con él.
Conecta con sus emociones y siente.
Dile a ese bebé que fuiste,
Que todavía permanece en ti.
Te amo.
Gracias por nacer.
Gracias por venir a esta tierra.
Muchas gracias por ser valiente.
Te amo.
Bienvenido a la tierra.
Muchas gracias por nacer.
Observa a ese pequeño,
A esa pequeña.
Dale la bienvenida.
Bañale en tu amor.
Llénale con tu cariño y tu gratitud.
Hazle sentirse amado o amada.
Haz que tu bebé se sienta bienvenido,
Se sienta valorado.
Observa a ese pequeño bebé que fuiste,
Que eres,
Va creciendo.
Ahora le puedes ver convertido en un niño,
En una niña de tres años.
Observa a este pequeño,
Esta pequeña.
Dime lo que sientes.
Déjame conocerte.
Tus emociones son importantes.
Lo que tú sientes es importante para mí.
Te amo.
Te amo.
Déjame conocerte.
Déjame conectar con tus emociones,
Con tus sentimientos.
Para mí,
Tú eres lo más importante.
Observa tu imagen de tres años,
El niño que fuiste,
El pequeño que todavía vive en ti.
Observa a ese niño,
A esa niña pequeña y reconocela.
Haz que se sienta amado o amada.
Haz que se sienta reconocido,
Reconocida y valorada y bañada en tu amor,
Bañado en tu agradecimiento,
En tu valoración.
Ese pequeño,
Esa pequeña va creciendo.
Observa ahora su imagen con siete años.
Observa cómo ha crecido,
Cómo ya es un niño,
Una niña que empieza a ser mayor.
Un pequeño que piensa,
Que razona,
Que ansía tu reconocimiento y tu valoración.
Te amo.
Te amo.
Eres para mí lo más valioso.
Eres para mí lo más importante.
Estoy orgulloso,
Orgullosa de ti.
Baña a este pequeño con tu amor.
Hazle sentirse orgulloso,
Orgullosa de quien es.
Haz que se sienta valorado y admirado.
Déjame conocerte.
Déjame saber qué piensas,
Qué sientes.
Tus ideas,
Tus palabras son valiosas.
Yo te amo.
Déjame conocerte.
Déjame saber quién eres,
Qué piensas,
Qué sientes.
Me siento orgulloso,
Orgullosa de ti.
Te amo.
Te valoro.
Eres para mí lo más importante.
Baña a este pequeño con tu amor.
Hazle sentirse valioso,
Valiosa.
Haz que se sienta importante y bañado en tu amor.
Observa cómo este niño,
Esta niña va creciendo hasta convertirse en un adolescente.
Observa a tu yo adolescente delante tuyo,
Dejando la infancia,
Empezando a entrar en la edad adulta,
Con miedos,
Con inseguridades,
Dejando la infancia atrás.
Observa a tu yo adolescente,
Conecta con sus emociones.
Hazte consciente de sus sentimientos,
De sus temores.
Te amo,
Te amo.
Eres importante.
Para mí eres lo más importante.
Yo te valoro.
Te escucho.
Déjame conocerte.
Déjame saber qué piensas,
Qué sientes.
Observa a tu yo adolescente.
Deja que te cuente sus sueños,
Que te cuente sus temores.
Yo te amo.
Te agradezco.
Yo te valoro.
Te pido perdón si en algún momento me olvide de ti.
Para mí eres lo más importante.
Ama a tu yo adolescente.
Reconoce sus emociones.
Hazle sentirse orgulloso de quien es.
Hazle sentirse valorado.
Siente como su imagen,
Bañada en tu amor,
Va desapareciendo.
Siente convertido en luz.
Una luz que lleva en ella toda la grandeza de esos niños que fuiste.
Todas las lecciones que aprendieron.
Sus ganas de vivir.
Todos sus dones.
Una luz que lleva en ella que todo niño tiene,
Aún oculta tras sus miedos y tristeza.
Una luz llena de amor,
De vitalidad,
De saber disfrutar.
La luz que el niño que fuiste,
Una vez curada sus heridas,
Aporta a tu vida.
Siente esa luz en tu corazón.
La alegría de vivir.
La paz y el amor,
Vibrando en ti.
Siente la luz vibrando en ti.
Siente el niño que fuiste,
Viviendo en tu corazón.
Sintiéndose amado,
Alegre,
Feliz.
Siente la paz y el amor,
Vibrando en ti.
Suavemente y manteniendo esta sensación de paz en ti,
Vamos a ir saliendo de este estado de meditación.
Empiezas a respirar de manera más consciente.
Recuerdas el lugar físico donde te encuentras y empiezas nuevamente a oír los ruidos exteriores.
Dentro de un momento voy a contar del 1 al 3.
A la cuenta de 3 abrirás los ojos y te sentirás completamente despierto o despierta.
Completamente en paz.
1,
2,
Saliendo poco a poco empiezas a moverte.
3 ojos abiertos.
Te sientes completamente despierto o despierta.
Te sientes en paz.
Damos las gracias a todos los seres de luz que nos han ayudado a realizar este trabajo y que nos ayudan siempre,
Aunque no siempre seamos conscientes de su presencia.
Muchas gracias también a todas las personas que comparten con nosotros esta vida física,
Porque gracias a todos ellos evolucionamos y crecemos.
Y muchísimas gracias a ti.
Namasté
Conoce a tu maestro
4.7 (17)
Reseñas Recientes
More from Caminando desde el Alma
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
