
Confiar, Agradecer, Soltar
by Maru Mutti
Esta meditación está pensada para ayudarte a lidiar con esos momentos de tristeza, preocupación, ansiedad, estrés que no te permiten salir del círculo vicioso de los pensamientos. Son 17 minutos que te ayudarán a volver al presente y confiar en que todo va a estar bien.
Transcripción
A veces en la vida pasan cosas que no queremos,
Que no planeamos,
Que no sabemos ni siquiera cómo manejar.
Son esos momentos que se escapan de nuestro control y que nos bloquean,
Que nos comprimen el corazón y nos hacen ver todo negro.
La mente,
Nuestros pensamientos no nos ayudan.
Empiezan a darle vuelta a las cosas,
A las palabras y nos meten en una especie de laberinto interno en el que no podemos encontrar la salida.
Nos reprochamos el pasado pensando en cómo podríamos haber actuado diferente,
En lo que hicimos mal y también nos imaginamos el futuro con una energía de negatividad alrededor de nuestros pensamientos que sólo pueden mostrarnos lo que no queremos que sea.
La mente puede ser nuestra mejor aliada pero también nuestro mayor enemigo.
En esos casos creo yo lo mejor es tomarse un momento para habitar el presente entendiendo que es todo lo que en realidad tenemos y simplemente confiar,
Confiar en uno mismo,
Confiar en los demás confiar en el universo,
Confiar en que aunque no nos sea tan fácil verlo todo está bien.
Por eso quiero invitarte a que te pongas cómodo,
No importa la posición que elijas,
Simplemente busca una postura que te haga sentir bien a vos Ahora,
En este momento,
Mueve suavemente el cuello de un lado a otro y el cuerpo también si es que lo necesitas.
Hace los movimientos que creas necesarios para empezar a liberar todas esas tensiones que hay acumuladas en vos Lentamente cerra los ojos y conecta con tu interior haciendo una respiración profunda y manteniéndola por unos segundos permitiendo que esa inhalación llene tu cuerpo de oxígeno,
Que cada célula de tu cuerpo se llene de este aire que está entrando a través de tus fosas nasales y al liberar el aire por la boca suéltalo dulcemente pero con firmeza como si estuvieses expulsando los nervios,
La angustia,
La ansiedad,
La tristeza,
La preocupación.
No dejes que quede nada de nada adentro tuyo.
Vamos a repetir esta inhalación y esta exhalación unas tres veces más a tu ritmo pero lo que te voy a pedir es que te permitas ser consciente de este proceso.
Observa la forma en que realizas la inhalación y las sensaciones que recorren tu cuerpo al mantenerla durante unos segundos.
Al exhalar sentilo desde lo más profundo de tu ser como una liberación total y necesaria.
Suelta todo lo que tengas dentro que no te permita estar en un estado de presencia y tranquilidad y al mismo tiempo toma conciencia de que estás acá ahora respirando.
Te voy a dejar un momento ahora para que puedas respetar este proceso de inhalar,
Mantener,
Soltar de forma tranquila sin que tengas que preocuparte por nada más que tu propia respiración.
Ahora que seguramente sentís tu cuerpo un poco más relajado vamos a empezar poniendo las manos en el corazón y vamos a agradecer por este momento.
Intenta no resistirte.
Sé que estás pasando por un momento que es difícil para vos pero todo lo que nos sucede es por algo.
Nos guste o no,
Hay algo que tenemos que aprender de ello y es por eso que vamos a agradecer.
Por la posibilidad de estar vivos y de poder tomar esta experiencia como un aprendizaje.
No busques respuestas.
Tu papel ahora es tomar conciencia de este momento y aceptarlo como una enseñanza.
Agradece por esta oportunidad y confía.
Todo va a estar bien.
Todo va a estar bien.
Todo va a estar bien.
Con las manos todavía en el corazón e intentando sentir tanta gratitud como puedas decidí cuál es tu intención consciente para esta meditación.
La intención es aquello que quieres trabajar durante esta sesión.
Eso que están haciendo desde lo más profundo de tu corazón.
Eso que necesitas.
La intención tiene que estar formulada de forma positiva y corta.
Tenés que ser capaz de visualizarla y sentirla.
Ahora que ya tenés tu intención te voy a pedir que la repitas mentalmente tres veces con la convicción total de que es real.
Agradece por la veracidad de tu intención y confía.
Todo va a estar bien.
Todo va a estar bien.
Todo va a estar bien.
Deja ahora tus manos en donde las sientas más cómodas y lleva toda tu atención nuevamente a la respiración.
Pero esta vez no las fuerces.
Simplemente observala en su estado natural,
En su ritmo natural.
Limítate únicamente a ser consciente de que el aire entra en tu cuerpo y sale de tu cuerpo.
La respiración consciente tiene la capacidad de traerte de nuevo al presente,
A este momento,
Y te ayuda además a calmar los pensamientos de tu mente.
Si te enfocas únicamente de forma plena en el aire entrando y saliendo de tu cuerpo te vas a dar cuenta de que no estás dejando lugar para nada más.
Ningún pensamiento puede venir a llenarte de ideas,
De preguntas o de miedos.
Lo único que necesitas en este momento es ser consciente de tu respiración.
Vas a mantener tu atención plenamente en el ritmo natural de tu respiración por unos minutos.
Y si en algún momento los pensamientos te empiezan a llevar a otros lugares,
Toma conciencia de eso,
Sonreíles y con amabilidad y dulzura volvé tu foco únicamente a la respiración.
No te preocupes por el tiempo,
Yo te haré saber cuando sea el momento de avanzar.
Todo está bien,
Todo está bien,
Todo está bien.
De a poquito y todavía con los ojos cerrados vas a ir tomando conciencia de tu cuerpo,
Del lugar en donde estás,
De las cosas que te rodean.
Hace movimientos suaves en tu cuello,
Quizás en la espalda.
Puedes empezar a mover también un poco los dedos de las manos,
Los dedos de los pies,
Estirar las piernas.
Hace los movimientos que sientas que tu cuerpo te está pidiendo.
Hace una última respiración profunda,
Tomando conciencia de cómo te sentís ahora,
En este mismo momento.
Y soltá el aire despacito,
Vaciando tu cuerpo por completo,
Sintiéndote más y más libre,
Más y más ligero.
Junta ahora tus manos y llévalas nuevamente cerca de tu corazón.
Volvé a agradecer por este momento,
Por este aprendizaje.
Y con ese sentimiento de gratitud en el cuerpo,
Repetí tres veces para tus adentros la intención que pusiste al comienzo.
Gracias,
Gracias,
Gracias.
Todo está bien,
Todo está bien,
Todo está bien.
Lentamente,
Cuando te sientas preparado,
Puedes ir abriendo tus ojos y prepararte para seguir con tu día de una forma más presente y más tranquila.
Recordá que la respiración es tu mejor compañera para sobreponerse a esos momentos difíciles que a veces nos tocan vivir.
Por eso,
Cuando no sepas qué hacer,
Simplemente cierra los ojos y respira.
Namaste.
Conoce a tu maestro
4.7 (344)
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