
Concentración
La meditación de concentración o tamién llamada Samatha en la filosofía budista, tiene como objetivo el enfoque en un solo objeto ya sea externo o interno. El objeto de enfoque más utilizado para muchos maestros es la respiración. En está práctica nos enfocaremos en la respiración burda y sutil.
Transcripción
Muy bien,
Pues el día de hoy vamos a hacer una práctica de concentración.
Las prácticas de concentración sirven para aquietar la mente y enfocarla.
Así que existen muchos tipos de prácticas de concentración.
La que vamos a hacer el día de hoy es una práctica en la que nos vamos a concentrar en la respiración.
Las prácticas de concentración usualmente es enfocar la mente en un punto o en un objeto en específico.
Y podemos enfocar la mente en algún objeto externo o algún objeto interno.
Primeramente,
Cuando estamos empezando durante la práctica,
Enfocamos nuestra mente en objetos externos.
Esos objetos externos pueden ser objetos tales como imágenes,
Velas,
Algunas veces de sonido como mantras,
Alguna pared.
Entonces podemos elegir cualquier objeto tangible o material,
Pero también podemos elegir en este caso la respiración como objeto de enfoque.
Esta es una práctica muy utilizada dentro de la tradición budista y también en las tradiciones hindúes y en muchas otras prácticas,
Tradiciones y filosofías.
Así que la práctica de enfocarse únicamente en la respiración la llamamos Anapanasati.
Y es la práctica en la que observamos la respiración.
Entonces la observación,
Enfoque o concentración en un solo objeto y el objeto es nuestra respiración.
No buscamos controlar la respiración,
No buscamos manipular la respiración.
No es una práctica de pranayama o ejercicios de respiraciones en donde estamos manipulando o controlando la respiración,
Sino que simplemente la observamos.
Observamos el ritmo de la respiración hasta que llegue a autorregularse,
Llegar al ritmo natural.
Y cuando se fusiona la respiración con el ritmo natural del cuerpo,
En ese momento está entrando al estado natural de la mente.
El cuerpo empieza a quietarse y por lo tanto cuando empieza a encontrar el cuerpo la quietud,
La mente por sí sola empieza a acomodarse y se va encontrando quietud en el discurso interno también,
En los pensamientos.
Entonces el objetivo de la práctica es cortar con este discurso interno,
Cortar no solo con la inquietud del cuerpo físico,
Sino también con el discurso interno,
Con los pensamientos hasta que lleguemos a neutralizarnos y observemos la naturaleza de nuestra mente que está vacía.
Entonces la naturaleza de nuestra mente que está estable,
Libre de conceptos,
Libre de aflicciones,
Libre de egocentrismo,
Libre de emociones.
Entonces el objetivo de la práctica es enfocarnos en la respiración desde el nivel más burdo hasta el nivel más sutil de la respiración.
Más burdo en el sentido de sentir el cuerpo físico,
Las sensaciones corporales o más tangibles,
Por así decirlo,
Hasta que finalmente observemos simplemente la respiración en su nivel más sutil,
Más leve,
Por así decirlo,
En un nivel mucho más leve,
En donde apenas se perciben las sensaciones.
Así que esta es parte de la práctica de concentración y se utiliza mucho para la concentración,
Para desarrollar realmente la concentración.
Entonces la práctica la vamos a dividir en tres partes.
Primeramente relajar el cuerpo,
Encontrar la relajación corporal,
El tiempo que sea necesario que nos tome y como segunda parte observar el objeto que es la respiración.
Y para eso vamos a hacer un conteo,
Tomar un conteo del 1 al 10 en donde contamos nuestras inhalaciones nada más y observamos inhalación,
Exhalación,
Inhalación,
Exhalación y observamos el ritmo sin controlarlo,
Sin querer manipularlo,
Simplemente lo observamos.
Tal vez al inicio tenga un ritmo más agitado y poco a poco se va aquietando.
Entonces la respiración es un objeto muy interesante y muy beneficioso porque es el único objeto que se autorregula,
La respiración se autorregula por sí sola.
Se vuelve a quietar,
Regresa a su ritmo natural por sí sola,
No hay necesidad de manipularla.
Entonces por eso es que es tan interesante en estas prácticas encontrar esta respiración,
Esta observación.
Y bueno,
Vamos a iniciar y la tercera parte de la práctica después del conteo va a ser simplemente observar la inhalación y exhalación de nuestra respiración desde el nivel más burdo hasta el más sutil,
Iniciando por el movimiento de nuestro abdomen,
El movimiento de nuestro estómago.
Como el aire va haciendo un movimiento en nuestro estómago,
Posterior como el aire va haciendo un movimiento en los pulmones,
En el pecho y finalmente hasta dejar la conciencia en el labio superior.
Entonces dejamos o descansamos la conciencia en el labio superior y ahí nos quedamos observando como si estuviéramos allí sentados,
Observando simplemente el aire que entra por las fosas nasales y el aire que sale por las fosas nasales.
Y empezamos a sentir,
Eso es la parte burda,
Sentimos o observamos todas las sensaciones corporales del inhalar y del exhalar,
La temperatura del aire,
El ritmo del aire.
Entonces observamos cómo está entrando,
Cómo está saliendo,
Cuál es su ritmo sin controlarlo,
Simplemente lo observamos hasta que poco a poco vayamos a un nivel cada vez más sutil y tratar de no entrar en somnoliencia o no entrar en sopor.
Es decir,
En somnoliencia regresamos otra vez al enfoque y volvamos al punto más burdo.
Entonces si entras en somnoliencia regresamos la atención al punto más burdo que es cuando el aire está en el estómago y volvemos a regresar hasta el labio superior.
Si hay sopor,
Es decir,
Cuando hay un poco de pereza o no hay una atención tan lucida,
En ese momento volvemos a regresar también a nuestra atención a un solo punto.
Entonces podemos simplemente quedarnos en la atención de la respiración en el abdomen y ahí nos quedamos todo el tiempo.
Entonces vamos a iniciar nuestra práctica.
Te voy a pedir que te coloques en una postura correcta,
En una postura con las piernas dobladas,
En postura de flor,
De loto,
De medio loto.
Si estás en una silla,
Colócate en una silla con las plantas de los pies en el suelo y con la espalda completamente recta,
Imaginando que jalan de tu coronilla hacia el cielo y del coxis hacia la tierra,
Con las manos arriba de las rodillas y siempre en una postura de 90 grados.
Es decir,
Dejando caer las rodillas y la cadera más arriba de las rodillas.
Nos sentamos en un cojín,
Un safú,
En una cobija para que se eleven nuestras caderas y estén en 90 grados.
Nuestra mirada en dirección hacia la nariz y colocando la punta o la lengua en el paladar para descansar los músculos de la cara.
Si esto es un poquito complejo,
No es necesario hacerlo.
Desde inicio podemos no colocar la punta de la lengua en el paladar,
Pero es muy beneficioso.
Así que el bajar también la mirada hacia la nariz nos ayuda a que todos los músculos se liberen de tensión.
Muy bien,
Entonces vamos a iniciar y vamos a empezar a relajar todo el cuerpo.
Trata de estar lo más relajado,
Iniciando con tres respiraciones profundas.
Inhalando profundo y lento,
Aire puro y fresco.
Inhalando profundo y lento,
Aire puro y fresco.
Y nuevamente vamos a inhalar profundo y lento,
A exhalar aire puro y fresco.
Sentimos como nos vamos relajando y vamos a iniciar nuestra práctica.
Ve llevando toda tu conciencia a tu pulación y exhalación,
Atendiendo el objeto de enfoque,
La respiración.
Y ve relajando tu cuerpo desde la coronilla hasta la planta de los pies.
Sintiendo como el cuerpo kaijudo va tomando menos tensión,
Se va relajando.
Como la frente se va relajando,
Los pómulos de la cara,
Las mejillas liberan tensión y rigidez.
El cuello,
Los hombros van generando apertura sin estar tensionados.
El tronco,
Las caderas,
Las piernas,
Sintiendo como si toda la piel cayera hacia el suelo o hacia el cojín.
Sintiendo como si se disolviera poco a poco nuestro cuerpo.
Sintiendo el peso de la materia,
La gravedad,
El peso de nuestro cuerpo y la gravedad que van hacia el cojín,
Hacia el suelo.
Y si es necesario,
Podemos utilizar o visualizar una luz blanca como arquetipo para relajarnos que va escaneando todo nuestro cuerpo.
Desde el centro de nuestra cabeza hasta las plantas de los pies.
Y va escaneando cada parte en donde haya tensión,
En donde haya dolencia,
En donde haya rigidez,
En donde haya incomodidad,
En donde haya inquietud.
En donde a lo mejor estemos poniendo mucha tensión,
Lo vamos soltando.
Y soltamos toda la tensión hasta estar relajados.
Y poco a poco vas trayendo tu atención a tu respiración y vas trayendo la conciencia al cuerpo físico.
Y en este momento la dirigimos hacia nuestro abdomen,
A nuestro ombligo.
Vamos a dar unos minutos para relajar completamente,
No nada más el cuerpo,
También la mente.
Y recordar,
Traernos a este momento en presencia,
Pues no hay nada que atender.
Todo lo que haya que hacer lo hacemos después.
Vivimos la intensidad del presente,
Traemos la atención a la respiración y vamos notando nuestra inhalación y nuestra exhalación.
Y vamos comenzando con un conteo.
Vamos a contar nuestras inhalaciones,
Inhalando profundo,
Uno,
Y observamos el ritmo.
Contamos 2,
Contamos 3,
Contamos 4,
Contamos 5,
Contamos 6,
Contamos 7,
Contamos 8,
Contamos 9,
Contamos 10.
Y soltamos la atención del conteo y llevamos toda nuestra atención al respirar,
Al paso del aire por nuestras fosas nasales.
Comenzando por sentir la inhalación y la exhalación al nivel del abdomen,
La expansión y contracción al nivel del pecho,
De los pulmones,
Hasta finalmente caer y llevar la conciencia al labio superior.
Llevamos unos minutos y ahora vamos llevando nuestra conciencia al labio superior y la dejamos ahí.
No controlamos la respiración,
Observa si estás tratando de manipularla,
Simplemente la estamos observando,
Observando su ritmo hasta que se autorregule.
Podemos visualizar que estamos sentados en una esfera arriba de nuestros labios y vamos a sentir nuevamente desde lo más burdo hasta lo más sutil nuestra respiración,
El aire que pasa y atraviesa por nuestras fosas nasales,
La temperatura del aire,
El ritmo y el movimiento de este aire,
Y el roce del aire por nuestra piel,
Por nuestro labio,
Vamos sintiéndolo,
Vamos apreciándolo y nos vamos a quedar ahí en esta observación por unos instantes,
Unos minutos.
Si llega algún pensamiento,
Solamente déjalo ir,
No te apegues a él,
No te aferres,
Observa el movimiento de tu mente,
Cada cuánto aparecen y cada cuánto cesan estos pensamientos.
Si llega alguno,
Simplemente regresa tu atención nuevamente a la inhalación y la exhalación.
Si es complejo percibir las sensaciones sutiles,
Regresa nuevamente al abdomen y quédate allí sintiendo el movimiento de tu cuerpo,
En su inhalar,
En su exhalar,
En su expansión,
En su contracción.
Si llega algún pensamiento,
Simplemente déjalo ir y no te aferres a él,
Como las olas del mar,
Como las nubes del cielo,
Simplemente las observamos pasar,
Observamos el movimiento de cada ola,
Vemos la espuma,
Cómo cae el ritmo,
Mas no nos aferramos a ninguno de estos pensamientos,
Regresamos la atención a la respiración,
Observamos el aire que pasa por nuestras fosas nasales,
El ritmo,
El roce en nuestra piel,
Nuestros labios,
La temperatura y notamos cómo el ritmo va bajando de intensidad,
Cada vez más ajustado a nuestra naturaleza,
La naturaleza de la mente,
Cada vez más aquietado,
Más equilibrado,
Al igual que nuestros pensamientos,
Al igual que nuestro cuerpo.
Poco a poco vamos llevando la atención y regresando la atención al cuerpo físico,
Sintiendo mucho más pesadez,
Sintiendo la gravedad,
El peso de nuestro cuerpo,
La materia,
Sintiendo la frente y cada parte de nuestro cuerpo,
Las mejillas,
La nariz,
El cuello,
Los brazos,
El pecho,
Las piernas,
Las rodillas,
Las plantas de los pies,
Los hombros,
Las plantas de las manos,
Las palmas de las manos,
Las muñecas,
Nos vamos sintiendo un poco más pesados,
Cada vez menos ligeros,
Pero más lúcidos,
Más conscientes,
Más presentes,
Notamos nuestro estado actual,
Notamos nuestro cuerpo,
Intencionando nuestra práctica para el beneficio propio,
Para el beneficio de los seres queridos y el de todos los seres vivos,
Que esta práctica de concentración te sirva no solo a ti,
Sino que tu conducta cuando haya estado mejorando,
Modificándose o transformándose,
También impacte en otros seres para su beneficio.
Observa la quietud de tu cuerpo y ve agradeciendo y generando el mérito de tu práctica,
La acumulación de beneficios,
De esfuerzos,
No importa que tanto hayas logrado la quietud,
No lo evalúes,
Simplemente estate presente,
No te juzgues,
Simplemente estate presente.
No te aferres al éxito de tu práctica,
Ni a los pensamientos que hayan surgido dentro de tu práctica,
Ni a las emociones que hayan surgido,
Ni a las sensaciones o visiones que hayan podido surgir en tu práctica,
Simplemente suéltalas y déjalas ir y regresa a tu estado de presencia,
De presencia absoluta.
Lleva toda tu atención en tus tres cuerpos,
En tu mente,
Tu cuerpo energético,
Tu cuerpo físico,
Tu cuerpo mental y agradece profundamente el haber hecho tu práctica.
Namaste.
Conoce a tu maestro
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