
Meditacuento: La Luna Perdió su Anillo
¡Hola! bienvenido a otro capítulo de los meditacuentos, esta vez con un cuento muy especial, que nos invita a pensar en la empatía y la escucho consciente del otro, pero tambien a pensar en los astros y fenómenos científicos como la fuerza gravitatoria. Espero que lo disfrutes, ¡gracias por meditar conmigo! No olvides comentarme que te pareció y si te gustaría escuchar un meditacuento de algún tema en especial
Transcripción
Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo de Los Meditacuentos.
Yo soy Cindy y estoy muy feliz de encontrarme nuevamente contigo y que sigamos aquí juntos construyendo el hábito de la meditación.
Ahora sí,
Vamos a comenzar.
Prepararemos todo nuestro cuerpo para meditar.
Los invito y las invito a que busquen una postura cómoda en la que puedan tener su espaldita recta,
El pecho amplio,
Los hombros hacia abajo,
Que sea un espacio en el que se sientan cómodos,
Cómodas,
Seguros y cierren suavemente sus ojos.
Hoy nos vamos a concentrar en nuestra respiración,
Así que vamos a observar con los ojos cerrados cómo está la respiración,
Qué tan rápida o qué tan lenta es,
Qué partes de mi cuerpo se mueven,
Si lo siento más en mi pecho o en mi abdomen,
Y voy a hacer de cuenta que en mi mente tengo un cuaderno o una libreta y ahí voy a ir tomando notas,
Describiendo mi respiración,
Solamente voy a poner cómo es,
No digo si está buena o mala,
Simplemente diré es una respiración rápida,
Es una respiración lenta en la que se está moviendo todo mi pecho,
En la que se mueve incluso la espalda o quizás puedo decir no siento ninguna parte de mi cuerpo moverse,
Todo eso es válido,
Y ahora cerramos la libreta,
La dejamos en nuestra mente y vamos a hacer una respiración que nos ayude a generar un poquito de calor en nuestro cuerpo,
Así que vamos a tomar el aire por la nariz y lo sacamos por la nariz,
Pero al sacarlo intentaremos hacer un sonido como si fuéramos a decir la letra O con la boca cerrada,
No se debe escuchar fuerte sino que nuestra garganta se va a empezar a sentir como una vibración,
Probemos juntos,
Tomamos el aire y lo sacamos,
Otra vez tomamos el aire y lo sacamos por la nariz aunque el sonido es en la garganta,
Vamos a notar cómo se siente todo conectado nuestro sistema respiratorio que pasa en parte por la boca,
Bueno por la garganta,
Una última vez toma el aire,
Déjalo salir,
Descansa y comienza a sentir que tu cuerpo ha entrado un poquito en calor,
Un calor que nos llena de tranquilidad,
Un calor que nos relaja desde los dedos de los pies hasta la cabeza y nos permite entrar en esa actitud adecuada para meditar,
Así que con esta observación de la respiración y con esta calma que nos brinda vamos a activar nuestros oídos,
A continuar con los ojos cerrados y a escuchar la siguiente historia,
Este meditacuento se llama la luna perdió su anillo,
Hace mucho tiempo en una época olvidada por la mayoría de nosotros,
La luna brillaba en el cielo con un esplendor único,
No era sólo su luz plateada la que lo hacía especial sino también el anillo que rodeaba su figura,
Este anillo era su tesoro más preciado,
Un símbolo de su conexión con el universo,
Resulta que una noche mientras la luna observaba la tierra con cariño sintió una necesidad de bañarse con esas aguas del mar,
Así que con mucho cuidado se quitó su anillo y lo colocó en la orilla mientras se sumergían las olas,
Disfrutó de su baño pero al salir se llevó un gran susto pues descubrió que su amado anillo había desaparecido,
Desesperada la luna corrió a preguntarle a las estrellas,
Pero ninguna había visto nada,
Buscó el sol pero éste se encontraba en un sueño profundo y nena escuchó,
Le preguntó a las montañas pero todas habían estado absortas contemplando sus raíces y ninguna supo lo que pasó en el cielo,
Le preguntó a las nubes pero todas habían estado muy ocupadas llenándose de agua y ni siquiera la voltearon a mirar,
Con el corazón roto la luna se acercó al mar y comenzó a llorar lágrimas de plata que se deslizaban por el cielo,
Las olas preocupadas por su tristeza comenzaron a subir más y más alto para consolarla,
La marea llevó a las olas hasta donde la luna lloraba y ellas por primera vez pudieron escuchar su historia yo sólo quería darme un baño,
Fue un momentico que me quité mi anillo y desapareció y nadie me ha escuchado,
Nadie lo vio,
Nadie me dice dónde está,
Dijo la luna entre sollozos tratando de explicar cómo había perdido su anillo y cómo había buscado ayuda en vano,
Las olas conmovidas por su pena decidieron ayudarla,
Se agruparon y comenzaron a agitar las aguas del mar en una búsqueda desesperada,
Buscaron en todas las costas,
En los golfos y archipiélagos,
Incluso en el fondo del océano,
La noche fue larga y el mar estaba más agitado que nunca,
Pero las olas no se rindieron el sol ya comenzaba a despertar en el horizonte y la olita más pequeña de todas llegó corriendo hacia la luna salpicando agua con emoción,
Señora luna creo que este es su anillo,
Dijo la pequeña tímidamente,
La luna con lágrimas de alegría en sus ojos tomó el anillo y lo colocó alrededor de su figura celestial,
Se sintió completa de nuevo pero además sintió una profunda conexión con el mar y sus habitantes,
Estaba llena de gratitud y amor por las olas que la escucharon y la ayudaron,
Desde entonces la luna y el mar comparten un lazo especial y aunque esta historia parece de fantasía tiene una verdad científica,
Resulta que la luna y el mar están conectados a través de su marea,
Cuando la luna está más cerquita de la tierra hace que las aguas crezcan hasta 10 metros y sean mareas más fuertes,
Esto es porque entre la luna y la tierra hay algo que se llama fuerza gravitatoria que es como si hubieran dos imanes entre ellas y entre más cerquita ni están más fuerte es la fuerza de esos imanes,
Así que esta es una de las razones por las que la luna afecta la vida en la tierra de una manera mágica y misteriosa y así es que la luna y el mar continuaron esta danza eterna recordándonos que incluso en la vastedad del cosmos hay conexiones profundas que nos unen a todos los seres vivos en un tejido invisible de amor y comprensión y hasta aquí el meditacuento de hoy,
Me encantaría saber qué opinas de esta historia,
Primero que es una historia fabulosa que creo uno de ustedes,
Una de ustedes y que también me encanta esa oportunidad de darle voz a sus ideas,
Segundo es una historia que nos está hablando de cómo es importante empatizar con lo que siente el otro y poderlo ayudar,
Aquí la luna lo que más necesitaba era alguien que la escuchara y me encantaría saber si tú has vivido alguna de estas situaciones y que recuerden siempre cuando vemos a alguien en una situación difícil que lo más importante es poderlo escuchar,
Quizás no tengamos la solución a su problema pero podemos acompañarlo,
Brindarle un abrazo,
Un consejo o solamente un espacio para que pueda desahogarse,
Se sienta escuchado e incluso pueda llorar y finalmente también esta historia nos trae un dato científico que me encantaría saber si conoces y si te gusta este tipo de información,
Ahora puedes ver si la luna está cerca o lejos pensando en qué tan fuerte están las olas e incluso investigar un poco más acerca de la marea,
Del universo y de la fuerza gravitatoria,
Les mando un abrazo grande totote y nos escuchamos en un próximo capítulo,
Adiós
Conoce a tu maestro
4.9 (14)
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