
Los 3 Flujos del Amor y del Cuidado
Vuelvo a mi casa. Vuelvo a mi templo sagrado. Vuelvo a la fuente del amor universal, de la bondad y de la amabilidad hacia mí mismo/a; de mí mismo hacia los/las demás y desde los/las demás me permito recibir de vuelta ese amor y ese cuidado. En este viaje al manantial puro del amor que cuida, me permito cuidarme, cuido y dejo que me cuiden. Meditación metta para la práctica de la autocompasión y de la compasión universal.
Transcripción
En este día,
En este momento de cuidado que has elegido solamente para ti,
Te invito a tomar una postura que sea cuanto más cómoda,
Relajada y al mismo tiempo presente,
Estable,
Como si tu cuerpo sentado en tu silla,
Tumbado en la esterilla o en tu cojín de meditación,
Esté como está una montaña,
Como está una pirámide,
Apoyando sólidamente al suelo,
Con la columna erguida,
Con la barbilla ligeramente apuntada hacia abajo,
Como si de un hilo estuviesen tirando suavemente nuestra cabeza hacia arriba.
Acompañamos este hilo rotando suavemente los hombros,
Ambos hombros hacia atrás,
Estiramos la columna,
Cerramos los ojos y nos regalamos algunas respiraciones lentas y profundas,
Para conectar con nosotros mismos,
Para anclarnos en este momento del aquí y del ahora.
Inhalamos sintiendo como el aire fresco entra a través de nuestras fosas masales,
Como llena nuestro cuerpo,
Como nuestra cavidad torácica se expande y como al exhalar,
En este ritmo constante de inhalaciones y exhalaciones,
Nuestro corazón se sosiega,
Nuestros latidos se hacen más calmados.
Mientras sigue respirando,
Te invito a llevar tu atención,
Tu conciencia al centro de tu pecho.
Si te ayuda,
Si lo sientes,
Si te gusta,
Puedes llevar una mano en tu corazón,
En ese centro que los tibetanos suelen llamar Chueva.
Chueva,
Centro de cuidado,
Registro de todo lo que hemos vivido,
De todo lo que hemos experimentado en nuestra vida,
De todo lo que hemos sentido.
Es la sede,
El centro sagrado de nuestra esencia.
Los tibetanos cuentan que es el centro de nuestro cuidado,
La fuente de todo tipo de cuidado.
Es la fuente donde se acuna nuestra bondad,
Nuestra amabilidad y donde también encuentra cobijo nuestra vulnerabilidad,
Nuestro dolor.
Es el centro sagrado de nuestra esencia amorosa y de nuestra fortaleza.
Es el centro donde todo lo que nos perturba,
Nos estorba,
Nos hace sentir dolor,
Entra a través de las grietas que se han formado y ahí se transforma,
Sostenido por el poder de nuestra bondad amorosa,
De nuestra compasión frente al dolor,
Transmutándose en fortaleza,
Transmutándose en presencia para poder estar y decir sí a lo que es y a lo que acontece.
Siempre con tu mano en tu corazón,
Mientras respiras,
Inhalas y exhalas,
Imagina que este aire que entra y sale de tu cuerpo te llena,
Te llena como si fueses una copa que se llena de agua,
De agua fresca,
Ligera,
Cristalina.
Imagina como tu cuerpo sediento bebe de esa agua,
Se nutre y se regenera y mientras respiras,
A medidas que inhalas y exhalas,
Esta copa se va rellenando,
Tu cuerpo se va nutriendo,
Se va limpiando,
Se va haciendo cada vez más ligero.
Te estás cuidando,
Le estás cuidando a tu cuerpo,
Le estás cuidando a tu corazón y le estás abriendo a este diálogo calmado,
Pausado,
Presente que el corazón necesita establecer con tu mente.
Imagina ahora que en este nutrimiento bondadoso que tú le das a la fuente sagrada y principal de tu cuidado personal,
Se llena tanto,
Se convierte en abundancia y esa abundancia naturalmente la dirige hacia los demás.
Imagina que desde tu centro de cuidado sagrado,
Desde tu centro rico,
Hermoso,
Cristalino,
Saliendo de esa agua que todo bendice,
Todo limpia,
Todo ligera,
Desde las grietas de tu corazón sale esa abundancia,
Sale ese amor hacia los demás,
Hacia quizás tu pareja,
Tu familia,
Tus amigos,
Desconocidos o personas que acabes de encontrar.
El corazón no puede retener,
Un corazón nutrido en paz,
En armonía,
Sobresale,
Se expande,
Contribuye,
Regala y mientras respiras,
Inhalando te nutres y exhalando nutres a los demás y a las criaturas que te rodean.
Inhalando me nutro,
Exhalando puedo nutrir.
Inhalando me nutro y me cuido y exhalando nutro y cuido a mi alrededor.
Inhalo y me nutro,
Exhalo y nutro a mi alrededor.
Inhalo me cuido,
Exhalo cuido de mi alrededor.
Y en ese intercambio,
En ese flujo de cuidado,
De amor profundo hacia mí mismo y hacia los demás,
Ese flujo no sería completo sin una tercera vía,
La vía de abertura de mi grietas,
De mi corazón,
De la esencia de mi cuidado hacia lo que los demás me pueden donar.
Yo me dono,
Yo dono,
Yo recibo.
¿Cuántas dificultades a veces tenemos en el recibir?
¿Cuántas dificultades,
Dolor,
Sufrimiento albergamos en nuestro corazón?
Cuando tenemos que abrir ese corazón a los demás,
Permitir que los demás puedan abrazar nuestro corazón tal y como es.
En este flujo de cuidarme a mí mismo,
Mí misma,
De cuidar a los demás,
Me abro,
Me permito a que los demás cuiden de mí,
Me amen.
Abro mis grietas,
Abro mi chevua,
Abro mi centro sagrado de cuidado a los demás y permito que mi pareja,
Mis familiares,
Mis amigos,
Los desconocidos,
Las criaturas,
Los animales,
Las plantas,
Todo lo que está en el universo,
El cielo con sus nubes,
El mar con sus olas,
Los árboles,
Las raíces,
Las plantas,
Que todo esto que está tan bien para mí llegue a mi corazón y entre a través de las grietas de mi corazón.
Inhalo y exhalo y me conecto a estos tres flujos de cuidado.
Nutro mi corazón,
Desde mi corazón nutro a los demás y abro mi corazón para que los demás puedan nutrir mi corazón,
Mi esencia.
Inhalo y me nutro,
Exhalo y nutro a los demás.
Inhalo y me permito nutrirme del cuidado y del amor de los demás.
Exhalo y acepto ese amor hacia mí mismo,
Hacia los demás donándolo y desde los demás recibiéndolo hacia mí mismo.
Inhalando y exhalando y si te puede ayudar ahora con algún gesto de la mano que te ayude a conectar con estos tres flujos de cuidado hacia ti mismo,
De ti mismo hacia los demás y desde los demás hacia ti mismo,
Te invito a seguir respirando,
A conectarte,
A visualizar estos tres flujos ayudándote con las manos o si no te sientes cómodo,
Cómoda,
Simplemente a visualizarlos.
Inhalo y me nutro,
Nutro mi corazón,
Exhalo y desde mi corazón nutro y cuido de los demás y de todo lo que me rodea.
Inhalo y recibo y el cuidado y el nutrimiento de los demás y de todo lo que me rodea.
Exhalo y me anclo,
Anclo mi mente,
Anclo mi corazón,
Anclo mi cuerpo.
En estos tres flujos de cuidado,
En estos tres flujos de amor me nutro,
Nutro los demás y me nutro y me cuido gracias a los demás y a todo lo que me rodea.
Me nutro,
Me cuido,
Cuido y nutro a los demás y a todo lo que me rodea y me nutro y me cuido gracias a todo lo que los demás y lo que me rodea me dona y me anclo en estos tres flujos porque,
Porque somos interdependientes,
Porque no estás solo,
No estás sola.
El universo,
La tierra te sostienen,
Te nutren.
Tú tienes el poder de nutrir y sostener a los demás y los demás tienen este poder de nutrirte y sostenerte.
No estamos solos,
No estamos solas.
Vuelve a esta interdependencia,
A esta interconexión todas las veces que a lo largo del día te haga falta.
No estás solo,
No estás sola.
Namasté.
Conoce a tu maestro
4.7 (20)
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