
Concentrando La Mente En Un ancla Interior - Con Música
Puedes centrar tu respiración en las fosas nasales, en el vientre o en donde más la sientas. También puedes escoger centrar el foco de la atención en el movimiento que se produce en el cuerpo por efecto del ciclo respiratorio, identificando las partes móviles. Si lo deseas, puedes escoger el movimiento del diafragma o la concienca del cuerpo. O el latido el corazón, las sensaciones en las manos. Así que la propuesta es que encuentres la mejor ancla para el momento presente. Òscar Carrera
Transcripción
Para empezar la práctica,
Puedes respirar profundamente tres veces,
De manera lenta y suave,
Sintiendo el aire entrando a través de las fosas nasales con la intención de ir fijando el foco en el movimiento respiratorio,
Producido por cada inhalación y cada exhalación.
A medida que inspiras,
Ve llevando el aire suave y profundamente hacia el fondo del abdomen,
Como llenando una vasija con agua y sintiendo tu abdomen llenarse y expandirse lentamente.
Y a continuación libera la respiración completamente,
Sin forzarla,
Y hacia afuera,
Recordando que tanto la inspiración como la expiración son,
Si no hay impedimento,
Por la nariz.
A medida que vas inspirando y expirando,
Hay dos zonas en las que se suele mantener la atención concentrada,
El área de la nariz o el vientre.
Céntrate en el área de la nariz,
Dirigiendo tu atención hacia las sensaciones táctiles del paso de la respiración en las aperturas de las fosas nasales,
Y quizás en el labio superior.
Ve tomándote unos instantes para ir localizando la sensación ahí,
Siendo consciente de que inhalas cuando inhalas y que exhalas cuando exhalas.
De vez en cuando ve revisando si la respiración llega hasta el abdomen,
Aunque esto sucederá de forma normal si tu cuerpo está bien asentado y con la espalda erguida.
Y ahora utilizando el foco de la atención como si fuera una lámpara para enfocar la zona del vientre,
Dirigiendo tu atención a las sensaciones táctiles del abdomen,
Que se hincha y se deshincha.
Allí es más fácil quizás encontrar la sensación,
Observando cuán profundo llega el aire en el abdomen.
Quédate unas respiraciones ahí,
Ve centrando el foco de la atención en el movimiento que se produce en el cuerpo por el efecto del ciclo respiratorio,
Identificando las partes que son móviles,
Con la intención de ir poco a poco,
Acercándote a ese ir y venir constante,
Ese movimiento constante producido por el efecto respiratorio.
Y ahora considerando la posibilidad de anclarte en la observación del cuerpo,
Tomando conciencia de la presencia del cuerpo.
El cuerpo respirando es una conciencia más a nivel sensorial que a nivel físico.
Prestando atención a las sensaciones generales del cuerpo,
Manteniendo el foco de la atención en la conciencia del cuerpo.
El cuerpo reposando,
El cuerpo liviano o pesado,
En la observación de cómo el cuerpo respira,
Teniendo en cuenta que la atención,
Al igual que el espacio,
Tiene profundidad de campo.
Eso quiere decir que hay un primer plano de la atención,
Un segundo plano,
Un tercer plano,
Y así sucesivamente,
Hasta que llega a un plano que se funde con el infinito,
En el que la potencia de la atención es muy suave,
Está como muy diluida.
Y después de explorar la respiración en las fosas nasales,
La respiración en el vientre o la conciencia del cuerpo como anclas,
Regresa a la atención enfocada a la respiración en las fosas nasales en un primer plano.
Mientras la atención siga enfocada ahí,
Está bien.
Es interesante reconocer que hay otros planos que existen,
Donde quizás haya pensamientos,
Recuerdos,
Deseos,
Fantasías.
Está bien que existan esos planos,
Está bien darse cuenta que existen.
Intenta mantener esos planos desenfocados,
Siendo consciente de que están,
Pero sin prestarles atención,
Manteniendo en el primer plano de la atención el enfoque a la respiración a la altura de las fosas nasales.
El trabajo continuado de la atención constante en la respiración te suele llevar a un momento en que puedes tener una experiencia de conexión o de contacto directo con la respiración.
Es como si te fundieras con ella.
Si eso ocurre,
Está bien.
Si no ocurre,
También está bien.
Siendo consciente de que inhalas cuando inhalas y que exhalas cuando exhalas.
Quizás puedas buscar un ancla distinta que sea útil para ti.
Puedes investigar sobre eso,
Recordando que durante cada sesión de meditación es interesante mantener el cuerpo inmóvil,
Tan quieto como te sea posible,
Con el mínimo de movimiento,
Como si fueras una montaña.
Eso ayuda a generar la misma cualidad en la mente,
La quietud.
Y en cuanto a la atención,
Ya sabes,
Es algo sencillo y complejo a la vez,
Atento y vigilante,
Con una atención tranquila y relajada,
Determinada y a la vez ecuánime,
Evitando estar ramodorrado o sueñoliento.
Y si en el espacio de tu conciencia aparece un pensamiento que te aleja de la experiencia,
La propuesta es sencilla,
Soltarlo amablemente,
Para volver de nuevo a la atención a la ancla escogida.
A la ancla que tú hayas escogido en ese momento para dirigir el primer plano de tu atención.
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