
La Manera Amable de Darse Cuenta. Práctica Mindfulness
by Heléne Berg
Meditar con atención plena (la meditación mindfulness) tiene múltiples beneficios. Una de ellas es que nos entrena en la capacidad de darnos cuenta de lo que sucede en este preciso momento con nuestros pensamientos, emociones y sensaciones. Esto nos es sumamente útil para ser capaces de separarnos y ver todo con claridad cuando nos sentimos abrumados por las circunstancias. En esta meditación te explico cómo hacerlo.
Transcripción
Colócate en una postura cómoda.
Quizás estás tumbado o sentado.
Si estás sentado,
Coloca tu espalda recta,
Las manos encima de las piernas y la nuca ligeramente inclinada hacia abajo.
Haz un recorrido por tu cuerpo y cualquier tensión que detectas intenta aflojar y relajar.
Empieza enfocándote en la respiración.
Respira lenta y profundamente.
Siente como el abdomen se infla cada vez que inspiras y como se desinfla cuando expiras.
Puede que tu mente esté muy activa reclamando tu atención.
Cada vez que notas que tu mente ha seguido un hilo de pensamientos,
Simplemente agradece haberte dado cuenta y vuelve a enfocar tu atención en la respiración.
Mientras te encuentras aquí respirando,
Escúchame durante un momento.
Te voy a contar algunas cosas acerca de la meditación con atención plena.
Puedes escuchar y a la vez estar pendiente de tu respiración.
Inspirando y expirando.
Date cuenta de que meditar no significa que no te vas a distraer.
Meditar con atención plena significa agradecer cada vez que te das cuenta de que te has distraído.
Esto te hace conectar con tu atención de manera consciente y a volver a poner el foco donde lo tenías,
En este caso en tu respiración.
No eres peor meditador por distraerte con los pensamientos.
El darse cuenta es un mecanismo que necesita entrenamiento.
Sentarnos a observar lo que surge mientras estamos enfocados en la respiración es un entrenamiento para el mecanismo de darnos cuenta.
Cuanto más lo entrenamos,
Con más frecuencia seremos capaces de darnos cuenta.
Darte cuenta de tus pensamientos,
Lo que estás pensando en este preciso momento y la calidad de estos pensamientos.
Estás repasando ventas del pasado,
Rumiando sobre lo que podría pasar en el futuro.
Estás haciendo listas de temas pendientes,
Quizás reviviendo momentos dolorosos o entretenido con historias divertidas.
Darnos cuenta también nos ayuda a conectar con nuestro estado emocional.
¿Qué estás sintiendo en este momento?
Y si le añadimos la aceptación hacia los pensamientos y emociones,
Simplemente observando lo que hay sin intención de cambiar nada,
Estamos trabajando nuestra resiliencia.
Aceptar no quiere decir que vas a quedarte con brazos cruzados o aceptar todo lo que te viene dado como una persona sin voluntad.
Sino quiere decir que aceptas la situación tal cual se está presentando y que estás viendo la realidad de lo que sucede.
Y en este caso estás aceptando los pensamientos tal cual han surgido y las emociones tal cual han venido.
Meditar con atención plena es practicar volver una y otra vez a tu centro,
A tu núcleo,
A la base,
A la zona de fortaleza interior,
Allí donde se encuentra la respiración.
Darte cuenta y aceptar lo que surge durante la meditación es entrenar tu mente ante cosas y experiencias que te pueden hacer tambalear.
Igual que durante la meditación puedes volver a tu centro,
Respirar y sentir una expansión interior mientras observas el despliegue de la realidad exterior.
Ahora vas a dedicar unos minutos a entrenar este darte cuenta.
Coloca tu atención en la respiración y simplemente observa pensamientos,
Sensaciones y emociones sin modificar nada.
Y cada vez que notas que te has distraído,
Siente agradecimiento por ello y vuelve amablemente a llevar tu atención de nuevo a la respiración.
Cuando suene la campana,
Vuelve a tu estado habitual y abre lentamente los ojos.
Conoce a tu maestro
4.7 (167)
