25:23
25:23

Meditación De La Mañana Comienza El Día Agradeciendo [#26]

by Elías Berntsson

rating.1a6a70b7
Puntuación
4.8
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
10

Comienza el día con esta meditación de la mañana para despertar con más paz, confianza y claridad. A través de respiraciones conscientes, pensamientos positivos y afirmaciones de amor propio, podrás liberar preocupaciones, conectar con tu bienestar interior y abrirte a nuevas oportunidades. Dedica estos minutos a ti antes de comenzar tus actividades y permite que esta práctica te ayude a recibir el nuevo día con serenidad, gratitud y una actitud más positiva.

Transcripción

Buenos días en esta nueva mañana.

Antes de levantarte.

Antes de mirar el teléfono.

Antes de recordar todo lo que tienes que hacer hoy.

Regálate estos primeros minutos.

No necesitas saber cómo transcurrirá el día.

Simplemente permite que este momento sea un pequeño espacio de paz.

Entre la noche que termina.

Y el nuevo día que comienza.

Respira profundamente.

Inhala despacio.

Y ahora exhala lentamente.

Otra vez.

Deja entrar el aire.

Y ahora mientras lo sueltas.

Permite que tu cuerpo se relaje un poco más.

Siente dónde estás.

Siente el peso de tu cuerpo descansando.

Observa tus hombros.

Turmanos.

Y si encuentras alguna zona tensa.

No luches contra ella.

Simplemente lleva allí tu respiración.

Como si cada exhalación pudiera decirle a tu cuerpo.

Puedes relajarte.

Puedes soltar.

Puedes comenzar de nuevo.

Hoy es un día que todavía no ha sido escrito.

Muchas veces despertamos.

Y casi inmediatamente.

Nuestra mente comienza a traer las preocupaciones del ayer.

Recordamos aquello.

Que no salió como queríamos.

Pensamos en lo que podría ocurrir.

Nos adelantamos a conversaciones.

Que todavía no han sucedido.

Pero esta mañana.

.

.

Quiero recordarte algo.

No estás viviendo el ayer.

Tampoco estar viviendo mañana.

Estás aquí.

Y aquí comienza tu poder.

Puedes elegir qué pensamientos quieres llevar contigo.

Durante este día.

No necesitas aceptar cada pensamiento.

Que aparezca en tu mente.

¿Puedes observarlo?

Y dejarlo pasar.

Un pensamiento de miedo.

Puede pasar.

Un recuerdo triste.

Puede pasar.

Una preocupación puede pasar.

No tienes que convertirlos en tu hogar.

Imagínate por un instante que tu mente es como un cielo amplio.

Y tranquilo.

Los pensamientos son nubes.

Algunas son claras.

Otras son oscuras.

Pero ninguna nube permanece para siempre.

El cielo continúa detrás.

De todas ellas.

Y dentro de ti también existe ese espacio.

Un lugar que permanece tranquilo.

Aunque afuera las cosas cambian.

Respira.

Y vuelve a ese lugar.

Hoy no tienes que controlar cada detalle de tu vida.

Hay muchas cosas que suceden.

Sin que tengas que ocuparte de ellas.

Tu corazón continúa latiendo.

Tu cuerpo continúa respirando.

Millones de procesos ocurren dentro de ti.

En este mismo instante.

Sin que tengas que dirigir ninguno de ellos.

Hay una sabiduría profunda sosteniendo tu vida.

Permítete confiar.

Un poco más en ella.

Puedes hacer tu parte.

Y después.

.

.

Dejar espacio para que la vida haga la suya.

Repite interiormente.

Hoy elijo caminar con confianza.

Hoy dejo de antecipar problemas.

Que quizá nunca ocurran.

Hoy permito que la vida me sorprenda también.

Con cosas buenas.

Hoy estoy dispuesto,

Dispuesta a recibir.

Respira.

Tal vez durante mucho tiempo has pensado.

Para estar bien todo a tu alrededor.

Tenía que estar perfectamente organizado.

Que ciertas personas tenían.

Que comportarse de determinada manera.

Que algunas circunstancias tenían que cambiar.

Pero la paz verdadera.

Comienza cuando dejamos de colocar nuestro bienestar.

Exclusivamente en manos.

De lo que ocurra afuera.

¿Esta mañana puedes recordar?

Mi paz comienza dentro de mí.

Mi valor no depende de la aprobación de nadie.

Mi pasado no decide mi futuro.

Tengo derecho a comenzar otra vez.

Soy digno,

Digna de amor tal como soy ahora.

No cuando cambie.

Cuando alguien finalmente me reconozca.

Ahora.

Imagina que frente a ti existe una puerta.

Detrás de esa puerta está?

Este nuevo día.

Todavía no sabes exactamente qué encontrarás.

Quizá haya momentos sencillos.

Quizá aparezca alguna dificultad.

Quizá recibas una noticia inesperada.

Quizá tengas una conversación agradable.

¿Quizá ocurra algo pequeño?

Que termine convirtiéndose en uno de los mejores momentos.

De tu día.

No necesitas saberlo.

Solo necesitas abrir la puerta con.

.

.

Una intención diferente.

Y hoy tu intención puede ser.

Quiero mirar este día con nuevos ojos.

Quiero encontrar razones para sentirme agradecido,

Agradecida.

Quiero tratarme con más amabilidad.

Quiero escucharme antes de exigirme.

Quiero recordar que siempre puedo elegir nuevamente.

La paz.

Ahora piensa en tu cuerpo.

No como algo que debes criticar.

No como algo que tiene que ser perfecto.

¿Piensa en él como el compañero?

Que te ha acompañado durante todos estos años.

Tus piernas te han llevado a miles de lugares.

Tus ojos han contemplado personas que amas.

Turmanos.

Han tocado.

Construido.

Abrazado y ayudado.

Tus oídos.

Han escuchado música.

Voces.

Palabras y silencios.

Tu corazón ha seguido latiendo durante momentos felices.

Y también durante los días difíciles.

Tal vez sea un buen momento para decirle a tu cuerpo Gracias.

Gracias por acompañarme.

Gracias por hacer todo lo posible cada día.

A partir de hoy quiero escucharte más.

Quiero cuidarte con amor.

Quiero hablarte con respeto.

Respira profundamente.

Y mientras respiras.

Imagina que una sensación cálida y tranquila comienza en el centro de tu pecho.

No necesitas verla perfectamente.

Simplemente imagina que está ahí.

Una pequeña luz.

Serena.

Amable.

Esa luz representa el amor que existe dentro de ti.

Con cada respiración comienza a expandirse.

Llega a tus hombros.

A tus brazos.

A tus manos.

Sube hacia tu cuello y tu rostro.

Desciende por tu abdomen.

Por tus piernas.

Hasta alcanzar tus pies.

Todo tu cuerpo queda envuelto en esa sensación de calma.

Líder de ese lugar.

Estoy a salvo en este momento.

Estoy aprendiendo a confiar en la vida.

Me permito avanzar sin tener todas las respuestas.

Lo que hoy necesite comprender se irá mostrando paso a paso.

No tengo que recorrer todo el camino.

De una sola vez.

Solo necesito dar el siguiente paso.

Con más cariño y amor.

Y eso es suficiente.

Desde esta calma.

Lleva tu atención hacia las personas.

Que forman parte de tu vida.

Piensa en quienes amas.

En quienes te acompañan.

¿En quién es quizá?

Estén lejos.

¿Y también se aparece alguien con quien existe tensión?

No necesitas resolver nada en este momento.

Simplemente imagina a cada persona.

Siguiendo su propio camino.

Aprendiendo sus propias lecciones.

Y di interiormente.

¿Te libero de la necesidad?

De ser como yo esperaba.

Me libero de la necesidad de cambiarte.

Elijo conservar mi paz.

Elijo relacionarme desde el amor siempre.

Que sea posible.

Y si necesito poner límites.

Puedo hacerlo con serenidad y respeto.

No necesito cargar durante todo el día.

Con conversaciones antiguas.

No necesito volver una y otra vez.

Aquello que alguien dijo o hizo.

El pasado ya pasó.

Y cada vez que dejo de repetirlo en mi mente.

Recupero un poco de mi energía.

Respira profundamente.

Hoy elijo perdonar tanto como pueda.

¿Perdonar no significa probar lo que ocurrió?

Significa que ya no quiero utilizar mi presente.

Para continuar sufriendo por algo que.

.

.

Pertenece al pasado.

Me libero.

Ahora.

Libero ahora a los demás.

Y avanzo con más ligereza.

Ahora piensa en las actividades que te esperan hoy.

Tal vez tengas que trabajar.

Tal vez debas atender tu hogar.

Quizá tengas una reunión.

Una llamada.

Una cita o algo importante que resolver.

En lugar de imaginar todo lo que podría salir mal?

Prueba durante unos segundos.

Algo diferente.

Imagina.

Llegando a cada situación.

Acompañado o acompañada por una sensación de calma.

Imagínate hablando con claridad.

Tomando decisiones tranquilamente.

Encontrando soluciones.

Cuando las necesitas.

Permitiendo que cada situación se resuelva.

Paso a paso.

Repite.

Tengo tiempo para lo verdaderamente importante.

No necesito hacerlo todo perfectamente.

Hago lo mejor que puedo.

Con lo que sé en este momento.

¿Confío en mi capacidad para responder?

A lo que aparezca.

La vida no está en mi contra.

Puedo encontrar ayuda.

Ideas.

Y oportunidades donde antes no las veía.

¿Y ahora?

Abre también tu mente a la prosperidad.

Prosperidad no significa solamente dinero.

Prosperidad puede ser tiempo.

¡Salud!

Amistad.

IVEAZ Creatividad.

Personas dispuestas a ayudarte.

Un hogar donde descansar.

Una conversación que te devuelve la esperanza.

Una oportunidad.

Que aparece inesperadamente.

Una solución sencilla.

Una mañana tranquila.

Hay muchas formas en las que la vida puedes sostenerte.

En ti interiormente.

Estoy abierto,

Abierto.

A recibir el bien.

Merezco vivir con tranquilidad.

Y prosperidad.

Puedo disfrutar de lo bueno que llega mi vida sin culpa.

¿Hay oportunidades y caminos?

Que todavía no conozco.

Y no necesito saber ahora cómo llegará cada cosa.

Me permito confiar.

Respira profundamente.

Y piensa en algo que deseas para tu vida.

Hasta luego.

No luches.

Por ello mentalmente.

Simplemente imagina cómo te sentirías.

Se comenzará a llegar.

Quizá alivio.

Gratitud.

Seguridad.

O alegría.

Siente esa emoción unos instantes.

Y después suelta la imagen.

Planta tu intención.

A tu parte.

Y permite que la vida te muestre el resto.

A su debido tiempo.

Coloca una mano sobre tu pecho y repite.

Me acepto.

Me respeto.

Me perdono por mis errores.

Estoy aprendiendo y creciendo.

No necesito ser perfecto perfecta para merecer amor.

Mi valor no depende de lo que consiga.

Ni de la opinión de los demás.

Hoy voy a tratarme con la misma amabilidad.

Con la que trataría a alguien que amo.

Si cometo un error,

Puedo corregirme.

Sin castigarme.

Si algo no sale como esperaba.

Puedo respirar.

Y comenzar de nuevo.

Ahora imagina las próximas horas delante de ti.

Envía paz a tu hogar.

A tu trabajo.

A las personas que encontrarás.

Y a los lugares que visitarás.

No necesitas cambiar el mundo.

A veces basta con escuchar.

Sonreír.

Responder con calma.

Y recordar que todos atravesamos nuestras propias dificultades.

Hoy puedo respirar antes de reaccionar.

Puedo escucharme.

Puedo descansar.

¿Puedo decir sí o no?

Puedo disfrutar de este día.

Este día no es una prueba.

Es una parte de mi vida.

Hoy camino en paz.

Confío en mi camino.

Dejo espacio.

Para lo bueno.

Estoy dispuesto,

Dispuesta a recibir amor.

Claridad.

Y nuevas oportunidades.

Pase lo que pase.

Siempre puedo volver a mí.

Puedo respirar.

Escuchar y elegir de nuevo.

Este es un nuevo día.

Y lo recibo con amor.

4.8 (5)

Reseñas Recientes

Lucia

October 3, 2026

Muchas gracias 🙏

Irma

October 2, 2026

Gracias infinitas 🙏🏻.!!

Profesores Relacionados

Loading...
© 2026 Elías Berntsson. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else