
Cómo Desidentificarte del Ego según Eckhart Tolle
Cómo Desidentificarte del Ego según Eckhart Tolle: ¿Te has preguntado por qué a veces el estrés, la ansiedad o el miedo parecen dominar tu vida? El ego es esa voz interior que nos llena de expectativas, miedos y juicios, creando una versión distorsionada de nosotros mismos. Sin embargo, Tolle nos propone un cambio radical: desidentificarnos del ego y descubrir un estado de conciencia más profundo, libre de las ataduras del pasado o el futuro. Imagina vivir como Carlos, un ejecutivo que se liberó del estrés constante de los resultados laborales al concentrarse solo en el presente, o como Julia, quien transformó su dolor en paz aceptando sus emociones sin resistencia. Estas historias que te contaré en el mensaje de hoy, demuestran que el poder de la presencia puede cambiar tu vida por completo.
Transcripción
¿Te has preguntado por qué a veces el estrés,
La ansiedad o el miedo parecen dominar tu vida?
El ego es esa voz interior que nos llena de expectativas,
Miedos y juicios,
Creando una versión distorsionada de nosotros mismos.
Sin embargo,
Tolle nos propone un cambio radical,
Desidentificarnos del ego y descubrir un estado de conciencia más puro,
Libre de las ataduras del pasado o el futuro.
Imagina vivir como Carlos,
Un ejecutivo que se liberó del estrés constante de los resultados laborales al concentrarse solo en el presente,
O como Julia,
Quien transformó su dolor en paz aceptando sus emociones sin resistencia.
Estas historias que te contaré en el mensaje de hoy demuestran que el poder de la presencia puede cambiar tu vida por completo.
Ya no se trata de huir de los problemas o resistir el dolor.
La verdadera libertad está en aceptar el ahora,
Vivir el presente y dejar que las tensiones y el sufrimiento se desvanezcan.
Si estás listo o lista para un cambio de vida real,
Es hora de despertar.
El viaje comienza aquí y ahora.
Comenzamos.
Uno de los puntos más importantes del libro de El Poder del Ahora de Tolle es la idea de que el ego es una construcción mental,
Una máscara que desarrollamos a lo largo de nuestra vida.
El ego es el resultado de la identificación con nuestros pensamientos,
Creencias y sobre todo con nuestras experiencias pasadas y expectativas del futuro.
Nosotros definimos a través de narrativas mentales,
Como las historias sobre quién creemos ser o sobre cómo creemos que los demás nos perciben.
Este proceso de identificación es automático y rara vez somos conscientes de él.
Tolle nos invita a desidentificarnos de ese ego.
Para ello es necesario entender que el ego no es una entidad maligna ni algo que deba ser destruido.
Más bien es una herramienta que hemos utilizado inconscientemente para construir una identidad y navegar en el mundo.
Sin embargo,
El problema surge cuando comenzamos a creer que somos ese ego,
Ese conjunto de pensamientos y emociones y no algo más profundo y esencial.
El ego no solo vive en nuestra mente,
Sino que se proyecta en nuestras relaciones,
En nuestro trabajo y en cómo vemos el mundo.
Por ejemplo,
Cuando sentimos envidia,
Rabia o miedo,
Es el ego el que está reaccionando.
Se siente amenazado porque percibe que algo o alguien está cuestionando su valor.
Aquí es donde surge el sufrimiento.
Cuando el ego se siente atacado o insatisfecho,
Buscamos soluciones externas para calmarlo,
Como más posesiones,
Más éxito,
Más validación de los demás.
En el caso de un ejecutivo llamado Carlos,
Que trabaja en una gran empresa,
Carlos siempre está preocupado por cumplir con sus objetivos,
Alcanzar sus metas de venta y demostrar su valía entre sus superiores.
Cada día es una carrera contrarreloj,
Y la mayor parte de ese tiempo está enfocado en el futuro.
¿Qué pasará si no alcanzo los resultados esperados este trimestre?
¿Cómo impactará esto mi reputación en la empresa?
¿Seré despedido si las cosas salen mal?
El estrés de Carlos se ha acumulado a lo largo de los años,
Llevándolo a sufrir de insomnio,
Ansiedad y problemas de salud como hipertensión.
Aunque está constantemente ocupado,
No se siente satisfecho ni en paz consigo mismo.
Este es un ejemplo clásico de cómo vivir en el tiempo psicológico.
Proyectando miedos y ansiedades hacia el futuro puede afectar gravemente la salud mental y física.
Carlos comienza a practicar algunas de las técnicas sugeridas por Tole para entrar en el presente.
En lugar de enfocarse tanto en los resultados futuros,
Comienza a dedicar tiempo a concentrarse en el presente.
Durante sus reuniones de trabajo decide estar completamente presente,
Escuchando activamente y practicando con una mente abierta,
Sin pensar en las consecuencias o en lo que debe decir a continuación.
En lugar de preocuparse por el futuro,
Carlos aprende a enfocarse en lo que puede hacer ahora mismo.
Comienza a notar que su desempeño mejora al ser más consciente de sus acciones y al dejar de lado la ansiedad por el resultado.
Al tomar decisiones desde un lugar de presencia en lugar de miedo,
No solo se siente más relajado,
Sino que también mejora su capacidad para tomar decisiones estratégicas.
Este ejemplo demuestra cómo la enseñanza de vivir en el ahora puede ayudar a las personas que sufren de estrés crónico relacionado con el trabajo.
Al dejar de identificarse con la proyección futura de la mente,
Los individuos pueden reducir el estrés y aumentar la claridad mental.
Veamos ahora el concepto del despertar de la conciencia.
Este introduce la idea de que,
Más allá del ego,
Existe un estado de conciencia pura,
Que no está ligado a los pensamientos ni a las emociones.
Esta conciencia es lo que realmente somos,
Y no está afectada por el tiempo ni por las circunstancias externas.
En lugar de ser un alguien separado,
Fragmentado por la mente,
Somos un ser consciente que es capaz de observar la mente sin identificarse con ella.
Esto es un punto central en las enseñanzas espirituales de muchas tradiciones antiguas,
Como el budismo,
El taoísmo y el hinduismo,
Pero Tolle lo presenta de una manera accesible y comprensible para el lector moderno.
El despertar a esta conciencia es lo que él llama vivir en el ahora.
Se trata de un estado de presencia continua,
Donde la mente ya no tiene el control absoluto y donde podemos experimentar la vida sin las distracciones del ego.
Este despertar no es algo que se alcanza a través de una acumulación de conocimiento o experiencia,
De hecho es todo lo contrario,
Es un proceso de desaprender,
De soltar todo lo que hemos acumulado mental y emocionalmente para llegar a un estado de simplicidad y claridad.
La conciencia del presente no requiere esfuerzo mental,
Solo requiere un cambio en nuestra atención.
Al dirigir nuestra atención al momento presente,
Podemos ver la realidad sin las lentes distorsionadas de la mente.
El dolor emocional es una de las experiencias humanas más profundas,
Y es en este ámbito donde las enseñanzas de Tolle han ayudado a muchas personas a transformar su sufrimiento.
Tomemos el ejemplo de Julia,
Una mujer que perdió a su madre tras una larga enfermedad.
Julia se encontraba completamente devastada por el dolor,
Y pasaba la mayor parte de sus días reviviendo recuerdos del pasado y pensando en lo que podría haber hecho de manera diferente.
Sentía una culpa abrumadora por no haber estado más presente durante los últimos días de vida de su madre,
Y esa culpa la mantenía atrapada en un ciclo de tristeza profunda.
Julia comenzó a aplicar la idea de aceptación radical del presente.
En lugar de resistirse a su dolor,
Lo cual solo empeoraba su sufrimiento,
Julia decidió experimentar plenamente sus emociones,
Pero sin identificarse con ellas.
Practicó lo que Tolle llama observar los pensamientos y emociones sin juzgarlos,
Lo que le permitió notar que su sufrimiento no venía del dolor en sí,
Sino de su resistencia a él.
Julia descubrió que al aceptar su tristeza y permitir que las emociones fluyeran sin oponer resistencia,
Comenzó a sentir una paz inesperada.
El dolor seguía ahí,
Pero ya no la definía ni controlaba sus días.
La capacidad de estar presente con su dolor,
Sin huir de él ni dejarse llevar por las narrativas mentales del pasado,
Le permitió procesar el duelo de una manera más sana y constructiva.
Este caso ilustra cómo las enseñanzas de Tolle pueden ser profundamente útiles en el proceso de sanación emocional,
Especialmente para aquellos que están lidiando con pérdidas.
En lugar de perpetuar el sufrimiento al resistir el dolor,
La aceptación y la presencia permiten que el proceso de duelo siga su curso natural y alivie el sufrimiento prolongado.
Uno de los conceptos más profundos y transformadores de El Poder de la Hora es la distinción que Tolle hace entre el tiempo cronológico y el tiempo psicológico.
El tiempo cronológico es el tiempo lineal que usamos para organizar nuestras vidas.
El calendario,
El reloj,
Los plazos… es útil para planificar y coordinar nuestras actividades.
No hay nada intrínsecamente problemático en el tiempo cronológico,
De hecho,
Es una herramienta necesaria para la vida cotidiana.
El problema surge cuando comenzamos a vivir en el tiempo psicológico,
Que es el tiempo mental,
El que nuestra mente utiliza para proyectar nuestras preocupaciones,
Deseos y arrepentimientos.
El tiempo psicológico está basado en el pasado y en el futuro,
No en el presente.
Nos quedamos atrapados en recuerdos pasados o en expectativas futuras,
Lo que nos impide disfrutar y experimentar plenamente el ahora.
Este tipo de tiempo es una fuente constante de ansiedad y estrés.
Tolle enfatiza que cuando vivimos en el presente,
El tiempo psicológico pierde su poder sobre nosotros,
Al enfocarnos en lo que está sucediendo ahora mismo,
Nuestros problemas,
Que generalmente están arraigados en el pasado o en el futuro,
Comienzan a disolverse.
La mente ya no puede arrastrarnos a recuerdos dolorosos o a preocupaciones sobre lo que vendrá.
Esto no significa que no podamos planificar o aprender del pasado,
Sino que lo hacemos desde un lugar de presencia consciente,
Sin que la mente nos controle.
Las relaciones interpersonales,
Especialmente las relaciones de pareja,
Son un terreno fértil para el sufrimiento cuando están dominadas por el ego.
Tomemos el caso de Marta y Pedro,
Una pareja que lleva cinco años casada.
Con el tiempo,
Su relación se ha vuelto cada vez más tensa y llena de discusiones.
Ambos sienten que el otro no cumple con sus expectativas,
Lo que genera constantes conflictos y una creciente insatisfacción mutua.
Tras practicar las enseñanzas de Tole,
Marta comienza a aplicar el concepto de vivir en el presente dentro de su relación.
En lugar de concentrarse en todas las cosas que Pedro hizo mal en el pasado,
O en las expectativas de cómo debería comportarse en el futuro,
Marta decide empezar a observar sus propias reacciones.
Se da cuenta de que muchas veces está actuando desde su ego,
Queriendo tener razón o buscando controlar a Pedro para que actúe según sus deseos.
Cuando Marta empieza a practicar la aceptación del momento presente,
En sus interacciones con Pedro,
Las discusiones disminuyen.
Al estar más presente,
Marta puede notar cuándo su ego quiere reaccionar defensivamente o atacar.
En lugar de seguir ese impulso,
Elige pausar,
Respirar y enfocarse en lo que realmente está sucediendo en el momento,
Sin arrastrar la carga del pasado,
Ni preocuparse por el futuro de la relación.
Esta nueva actitud cambia la dinámica de la pareja.
Pedro,
Al notar que Marta ya no está reaccionando de manera defensiva,
También comienza a relajarse y a estar más presente en sus interacciones.
Juntos descubren que el dejar de lado el pasado y las expectativas futuras pueden comunicarse de manera más auténtica y amorosa.
Este ejemplo muestra cómo la enseñanza de Tolle sobre el poder de la presencia puede transformar las relaciones interpersonales.
Al dejar de lado las proyecciones mentales y el control del ego,
Es posible experimentar relaciones más genuinas y satisfactorias.
Veamos ahora la relación entre el presente y las emociones.
Un aspecto central del libro es cómo nuestras emociones,
Especialmente las negativas,
Nos mantienen atados al sufrimiento.
Según Tolle,
Las emociones no son más que reacciones de la mente al presente.
Las emociones surgen cuando la mente se resiste a lo que es,
Lo que crea una tensión interna.
En el fondo,
Todas las emociones negativas están vinculadas a una resistencia a la realidad.
Esto es especialmente evidente en el caso del miedo,
Que es la emoción que más nos desconecta del presente.
El miedo está íntimamente ligado al tiempo psicológico.
Siempre tiene que ver con algo que aún no ha sucedido,
Con una proyección de lo que podría pasar en el futuro.
Nos preocupamos por perder el trabajo,
Por una enfermedad que aún no tenemos,
O por el fracaso en alguna meta futura,
Pero si nos detenemos y observamos,
Nos damos cuenta de que el miedo no puede existir en el presente.
Cuando estamos completamente presentes,
No hay espacio para el miedo,
Porque el miedo vive en el futuro o en el pasado.
Otra emoción clave es la culpa,
Que está ligada al pasado.
Nos sentimos culpables por errores cometidos,
Por decisiones tomadas que creemos que podrían haber sido diferentes.
Al igual que con el miedo,
La culpa nos mantiene fuera del presente,
Encadenados a una narrativa mental sobre lo que hicimos o dejamos de hacer.
La única forma de librarse de la culpa,
Según Tolle,
Es aceptar el presente tal como es y dejar de resistir lo que ya no puede cambiarse.
Otro ejemplo es el de Elena,
Una emprendedora que tiene su propio negocio de moda.
Al igual que muchos emprendedores,
Elena sentía que estaba constantemente en modo de supervivencia.
Siempre ocupada,
Siempre preocupada por el próximo paso,
El próximo cliente,
El próximo contrato.
Como resultado,
Sufría de agotamiento y falta de creatividad,
Lo que afectaba tanto su negocio como su vida personal.
Tras leer El Poder de la Hora,
Elena comenzó a incorporar la práctica de la meditación consciente en su rutina diaria.
Tolle habla de la importancia de la quietud y del silencio interior como medios para reconectar con el presente.
Al principio,
Elena encontraba difícil meditar,
Ya que su mente estaba llena de pensamientos incesantes.
Pero poco a poco empezó a notar que al simplemente observar sus pensamientos sin identificarse con ellos,
Su mente se calmaba.
Elena también comenzó a desligarse del futuro,
Permitiéndose tener pequeños momentos de descanso mental a lo largo del día.
En lugar de estar obsesionada con lo que debía hacer a continuación,
Tomaba breves pausas para respirar profundamente y enfocarse en lo que estaba haciendo en ese momento,
Ya fuera trabajando en un diseño o simplemente tomándose un té.
El resultado fue sorprendente.
Al calmar su mente y estar más presente en sus actividades diarias,
Elena no solo redujo su nivel de estrés,
Sino que también recuperó su creatividad.
Las ideas empezaron a fluir de manera más natural y su negocio comenzó a prosperar de nuevo,
Esta vez desde un lugar de presencia y no de agotamiento.
Este caso muestra cómo la práctica de la meditación y la quietud propuesta por Tolle puede ser extremadamente útil para las personas que están inmersas en un estilo de vida acelerado y estresante.
Al aprender a pausar y estar en el presente,
Es posible encontrar una mayor claridad y creatividad en nuestras actividades diarias.
Veamos ahora cómo enfrentar el dolor y el sufrimiento.
El sufrimiento es un tema recurrente en el libro de Tolle El poder de la hora.
Nos enseña que el sufrimiento es una opción.
Si bien no podemos evitar el dolor,
El sufrimiento surge cuando no resistimos al dolor.
La clave está en cambiar nuestra relación con el dolor,
En lugar de tratar de evitarlo o de negarlo.
Cuando experimentamos dolor,
Ya sea físico o emocional,
Nuestra reacción automática es intentar escapar de él.
La mente busca soluciones externas o culpables,
Lo que solo intensifica el sufrimiento.
Tolle propone un enfoque completamente diferente.
En lugar de resistir el dolor,
Debemos aceptarlo plenamente.
Esto no significa resignarse al dolor,
Sino reconocer su presencia sin juzgarlo ni tratar de cambiarlo.
Al aceptar el dolor,
Lo despojamos de su poder sobre nosotros.
En lugar de luchar contra él,
Lo observamos desde una perspectiva natural,
Como un fenómeno pasajero que no define quiénes somos.
Este enfoque es profundamente transformador porque cambia la forma en que experimentamos no solo el dolor físico,
Sino también el dolor emocional.
Cuando aceptamos que el dolor es una parte inevitable de la vida,
Dejamos de resistirlo y como resultado el sufrimiento disminuye.
Esta práctica de aceptación radical nos libera del ciclo de lucha y resistencia que perpetúa el sufrimiento.
Un último ejemplo es el de Juan,
Un hombre que sufrió un accidente automovilístico que lo dejó con una discapacidad física permanente.
Antes del accidente,
Juan era un ávido deportista y muy activo en su trabajo como ingeniero civil.
Tras el accidente,
Su vida cambió por completo.
Inicialmente,
Juan cayó en una profunda depresión,
Resistiéndose a aceptar su nueva realidad.
Pasaba los días pensando en cómo su vida debería haber sido diferente y lamentando todo lo que había perdido.
Después de leer El poder de la hora,
Juan comenzó a comprender que su sufrimiento no venía directamente de su discapacidad,
Sino de su resistencia a aceptar lo que era su realidad en ese momento.
Tole enseña que la aceptación no significa resignación,
Sino estar en paz con lo que es.
Cuando Juan empezó a practicar la aceptación,
Se dio cuenta de que podía encontrar nuevas formas de disfrutar la vida,
Incluso con sus limitaciones físicas.
Juan decidió concentrarse en lo que podía hacer en el presente,
En lugar de lamentarse por lo que no podía cambiar.
Comenzó a participar en actividades como la escritura y el arte,
Algo que siempre le había interesado,
Pero que había dejado de lado por su estilo de vida anterior.
A través de la aceptación de su realidad,
Encontró una nueva forma de propósito y paz interior.
Este caso destaca la importancia de la aceptación radical que Tole promueve.
Cuando dejamos de resistirnos a lo que no podemos cambiar,
Encontramos una profunda paz y la capacidad de redirigir nuestras energías hacia aspectos de la vida que quizá no habíamos considerado.
Otro de los beneficios de aprender a vivir en el presente es que,
Cuando silenciamos la mente,
Accedemos a niveles más profundos de creatividad y claridad mental.
Cuando la mente está constantemente activa,
Saltando de un pensamiento a otro,
No hay espacio para que surjan nuevas ideas.
Tole sugiere que la verdadera creatividad solo puede surgir en el espacio entre los pensamientos,
En el silencio mental.
Este es un principio que muchas personas creativas reconocen intuitivamente.
Las mejores ideas,
Soluciones y obras de arte no surgen de un esfuerzo mental constante,
Sino de momentos de quietud y presencia.
Cuando estamos presentes,
Nuestra mente no está ocupada resolviendo problemas o anticipando el futuro,
Lo que permite que la creatividad fluya libremente.
Veamos ahora el amor y las relaciones en el contexto de la hora.
Uno de los capítulos más relevantes del poder de la hora es cómo el presente afecta a nuestras relaciones.
Tole argumenta que muchas relaciones se ven afectadas negativamente por el ego y las expectativas.
Cuando amamos desde el ego,
Amamos con condiciones.
Queremos que la otra persona cumpla con nuestras expectativas,
Tememos el rechazo o la pérdida,
Y constantemente proyectamos nuestros miedos en la relación.
En lugar de ver el amor como un intercambio basado en el tiempo y las condiciones,
Tole propone un amor desinteresado y basado en el presente.
Cuando amamos desde el ahora,
No estamos preocupados por lo que la otra persona hizo en el pasado o por lo que hará en el futuro,
Simplemente estamos presentes con la otra persona,
Experimentando el amor en su forma más pura,
Sin apegos ni expectativas.
Este tipo de amor tiene el poder de transformar las relaciones,
Ya que elimina la necesidad de control y posesión.
Cuando nos relacionamos desde el presente,
Permitimos que la otra persona sea quien es,
Sin intentar cambiarla ni imponer nuestras expectativas sobre ella.
Veamos ahora el concepto de vivir con propósito en el ahora.
Para muchos,
La búsqueda del propósito de vida es una preocupación constante.
Tole nos invita a reconsiderar la idea de propósito.
A menudo pensamos en el propósito de vida como algo que está en el futuro,
Algo que debemos alcanzar o lograr.
Sin embargo,
Desde la perspectiva de Tole,
El propósito de vida es estar plenamente presente en cada momento.
No se trata de llegar a un destino,
Sino de cómo vivimos el proceso.
Cuando vivimos en el ahora,
Nuestro propósito no es algo externo o lejano.
El propósito se revela en cada acción,
En cada interacción y en cada experiencia.
Esto no significa que no podamos tener metas o aspiraciones,
Pero el enfoque cambia.
En lugar de obsesionarnos con el resultado,
Nos enfocamos en el proceso,
En cómo estamos viviendo ahora mismo.
Este enfoque tiene profundas implicaciones en la manera en que nos relacionamos con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea.
Al centrar nuestra atención en el presente,
Aprendemos a soltar la ansiedad y el estrés que surgen de las expectativas futuras o los arrepentimientos pasados.
El poder del ahora,
Como lo llama Tole,
Nos libera de las cadenas del tiempo psicológico,
Ese constante juicio y comparación que nos empuja a vivir en función de lo que fue o lo que podría ser.
En cambio,
El presente es el único lugar donde la vida realmente ocurre,
Y al abrazarlo encontramos un sentido de paz y satisfacción en lo que hacemos,
Sin importar cuán grande o pequeño parezca.
Además,
Al vivir con propósito en el presente,
Nuestras acciones adquieren una calidad distinta.
No actuamos impulsados por el miedo,
La presión externa o la ansiedad de validación,
Sino desde un lugar de autenticidad y conciencia.
Este cambio de perspectiva nos permite ser más creativos,
Compasivos y resilientes.
En lugar de buscar el éxito como una meta fija y externa,
Empezamos a definir el éxito en función de cómo nos relacionamos con el momento presente.
Esto no significa que debemos dejar de tener aspiraciones o de planificar el futuro,
Como hemos dicho,
Sino que la clave está en no depender de esos logros para encontrar sentido o felicidad.
Las metas se convierten en una guía,
No en una fuente de identidad.
El verdadero propósito radica en cómo vivimos cada paso del camino hacia esas metas.
Incluso si los resultados no son los esperados,
La conexión con el presente nos permite encontrar valor y aprendizaje en cada experiencia.
En última instancia,
Vivir con propósito en el ahora es una práctica que nos invita a estar más en sintonía con nuestra propia esencia y con el flujo de la vida.
Nos invita a vivir con intención,
Pero sin rigidez.
A ser conscientes de nuestras acciones,
Pensamientos y emociones,
Y a cultivar una profunda gratitud por cada momento,
Porque es en el presente donde reside nuestra verdadera capacidad de transformación.
Finalmente,
Un aspecto central del libro El Poder del Ahora es el concepto de entrega.
Tolle utiliza esta palabra no en el sentido de rendirse o abandonar,
Sino en el sentido de aceptar profundamente lo que es.
Cuando nos entregamos al presente,
Dejamos de resistir la realidad,
Lo que nos permite experimentar una paz profunda.
La entrega es la clave para vivir en armonía con la vida.
En lugar de luchar constantemente contra lo que sucede,
Nos alineamos con el flujo de la vida.
Esto no significa que no tenemos acción o que no intentemos mejorar nuestra situación,
Sino que actuamos desde un lugar de aceptación,
No de resistencia.
Cuando aprendemos a vivir en el presente,
Descubrimos una fuente de paz y felicidad que no depende de las circunstancias externas.
Esta paz interior es accesible para todos,
Independientemente de nuestras experiencias pasadas o de lo que el futuro pueda deparar.
Al abrazar el momento presente,
Encontramos nuestro verdadero ser y nos liberamos del sufrimiento.
Ahora,
Hagamos una meditación final,
Donde exploraremos cómo soltar el control del ego,
Olvidándonos de las expectativas,
Miedos y juicios que nos mantienen atrapados en el pasado o proyectando en el futuro.
Nos enfocaremos en el poder del presente,
Reconociendo que en este instante,
Sin el peso de las preocupaciones,
Encontramos verdadera paz y claridad.
A través de la respiración consciente y la aceptación plena de nuestras emociones,
Nos permitiremos experimentar el ahora en su forma más pura.
Comenzamos.
Siéntate en una postura cómoda,
Cierra los ojos y toma una respiración profunda.
Siente como el aire entra y sale de tu cuerpo,
Sintiendo la paz que viene con cada exhalación.
Imagina que justo en este momento te estás liberando de todas las expectativas,
De todos los miedos y preocupaciones que provienen del ego.
Esa voz interna,
Que a veces te atrapa en pensamientos de lo que deberías ser o de lo que deberías lograr,
Comienza a desvanecerse con cada respiración.
Ahora,
Enfoca tu atención en el presente.
Siente el peso de tu cuerpo apoyado en el lugar donde estás sentado o tumbado.
Escucha los sonidos a tu alrededor,
Sin juzgarlos,
Simplemente dejándolos ser.
Observa cómo tu mente intenta llevarte al pasado o al futuro,
Y cuando lo haga,
Suavemente vuelve a este momento,
A tu respiración,
Al ahora.
Recuerda que el ego es sólo una parte de nosotros,
Una construcción mental que hemos usado para navegar por el mundo,
Pero en este momento no necesitas aferrarte a esas construcciones.
Puedes soltar las historias que te cuentas sobre quién eres o quién deberías ser.
No tienes que hacer nada,
Ni ser nada más que lo que eres en este preciso momento.
Permítete sentir la paz de estar aquí,
Presente.
Siente el alivio que surge cuando te liberas de la necesidad de proyectar en el futuro o revivir el pasado.
Aquí,
En el ahora,
No hay exigencias,
No hay juicios.
Sólo existe este instante,
Y en él eres libre.
Ahora te invito a visualizar un vasto cielo despejado.
Este cielo representa tu mente cuando está en paz,
Libre de pensamientos intrusivos.
De vez en cuando pueden aparecer nubes que representan tus preocupaciones,
Miedos o pensamientos sobre el pasado o el futuro.
Observa esas nubes sin juzgarlas,
Sabiendo que son temporales.
Permíteles pasar suavemente por el cielo de tu mente,
Sin aferrarte a ellas.
Mientras respiras profundamente,
Siente cómo tu cuerpo se relaja y tu atención se mantiene en este cielo despejado.
Cada vez que una nube de preocupación o juicio aparezca,
Simplemente obsérvala y déjala seguir su curso.
No necesitas aferrarte a ninguna nube.
Sólo regresa tu enfoque a la quietud y amplitud del cielo.
Con cada respiración,
Siente cómo te vas liberando de la necesidad de controlar o resistir.
Aquí,
En este espacio abierto y sin juicios,
Puedes experimentar la tranquilidad de estar presente.
No hay nada más que este momento y en él estás completamente a salvo,
En paz y libre.
Cuando estés listo o lista,
Abre los ojos,
Manteniendo la sensación de calma y presencia a lo largo de tu día.
Recuerda,
El poder de la vida está en el ahora,
En cada instante que eliges vivir conscientemente.
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