
Meditacion escaneo corporal para relajar en pocos minutos
by Alan Hecker
En esta meditacion de escaneo corporal vas a encontrar un reparo en la mitad del dia para poder relajarte. Contiene una musica muy suave de fondo y la calidad del audio es excelente. Esta meditacion esta orientada a realizarse sentado/a pero vas a poder hacerlo recostado/a o parada/o.
Transcripción
Hola,
¿cómo estás?
Soy Alan Ecker y hoy te invito a hacer una pausa atenta a esta meditación.
Vas a poder hacerla en cualquier lugar,
Un lugar donde puedas sentarte,
Recostarte,
Inclusive si estás muy cansada,
Muy cansado,
Podés hacerla de pie.
Yo voy a hablar sobre sentarse en la postura que podés llegar a adoptar.
De todas maneras vos podés hacerla como más te guste.
Así que te invito a tomar asiento,
A ponerte cómodo,
Cómoda,
En una postura erguida para no quedarnos dormidos,
La cabeza como si estuviera mirando al horizonte.
Porque si nos vamos a quedar dormidos vamos a sentir que la cabeza baja y vamos a poder mantener esa conciencia que necesitamos para una meditación de atención plena.
Si me dermo deja de ser de atención plena.
Así que pónete cómodo,
Cómoda y te invito a llevar la atención en un primer momento a la respiración sin alterarla.
Date cuenta que estás respirando sin importar cómo,
Sólo percibiendo el aire entrando y saliendo de tu cuerpo.
Una respiración que lo estás haciendo desde el día en que naciste.
Toda tu vida respiras.
Hoy te das cuenta,
Percibilo.
Puede que lo percibas en la nariz o en el movimiento del pecho al inhalar y exhalar.
No importa dónde lo percibas,
Sólo percibilo,
Date cuenta.
Estás respirando.
Si la mente se va en pensamientos,
No pasa nada.
Me doy cuenta que estoy pensando y simplemente vuelvo a percibir este aire que entra y sale del cuerpo.
Respira normal.
La mente se va a ir una y otra vez.
Nosotros nos vamos a dar cuenta que la mente se fue en un pensamiento y voy a volver,
Voy a elegir darme cuenta que respiro.
Y ahora te voy a invitar a realizar muy lentamente tres respiraciones profundas y cuando las terminas volvés a la respiración normal.
Yo te doy tiempo,
Hacelo lento.
Siempre dándote cuenta que estás respirando.
A esta altura también te voy a invitar a que empieces a percibir cómo se siente el cuerpo con estas respiraciones.
¿Sentís algún hormigueo?
¿Algún cosquilleo en algún lado?
¿Podés darte cuenta si el cuerpo se relajó o si sigue tenso?
No vayas a buscar que el cuerpo se relaje,
Sólo estamos percibiendo.
Aceptamos lo que sentimos.
No intentes modificarlo.
¿Cómo se siente el cuerpo?
Hábitalo.
Este cuerpo que también te acompaña desde el día en que naciste.
¿Es un cuerpo que se siente cómodo?
¿Es un cuerpo que tiene alguna molestia?
¿Algún dolor?
¿Alguna incomodidad?
Sentilo.
Y te invito a que diferencies si la incomodidad que sentís,
Si es que sentís,
Es mental porque hay una parte de tu cuerpo que no te gusta.
O si es física,
Si el cuerpo realmente se siente incómodo,
Como si la postura en la silla está siendo incómoda y querés cambiarla,
Querés moverte.
No lo hagas.
Sólo te invito a percibir cómo está el cuerpo.
Hábitalo.
¿Cómo se siente?
En este momento no queremos saber lo que la mente opina del cuerpo.
Así que vamos a redirigir la atención a ver cómo se sienten los pies.
No los muevas.
En la postura en que estás,
Así lo percibimos.
Observa la parte que está en contacto con alguna parte,
Ya sea el piso o la silla.
¿Cómo se siente esa parte del pie?
Y con la conciencia corporal te invito a empezar a subir para ver si podés sentir o no los tobillos.
Y recordá esto,
Si sentís los tobillos,
Está muy bien.
Si no sentís los tobillos,
También está muy bien.
Lo importante acá es darnos cuenta qué siento,
Qué no siento.
Y ahí paramos.
Si la mente se ocupa de empezar a plantearte por qué sentís o por qué no sentís,
Date cuenta que ese no es tu cuerpo.
Ese es tu mente pensando sobre tu cuerpo y volvemos al cuerpo.
Y desde los tobillos empezamos a subir por las piernas,
A sentirlas o no.
O tal vez algunas partes de las piernas se sientan y otras partes no.
Seguimos subiendo un poco más por las rodillas y llegamos a los muslos.
¿Cómo lo sentís?
¿Qué diferencia podés percibir entre la parte de los muslos que está apoyada y la parte que no está apoyada?
Y desde acá te invito a ampliar la conciencia a los dos miembros inferiores,
Desde las caderas hasta los pies.
Ya sea que puedas hacerlo o que no,
Está bien,
Acórdate.
La importancia acá es darnos cuenta qué siento y qué no siento.
No importa el cómo.
Es estar atento a la percepción que tenemos del cuerpo y no al pensamiento.
Volvé al cuerpo,
Volvé a las piernas,
A habitarlas.
Y subimos hasta el torso.
Vamos a comenzar por la parte de la espalda,
Si está apoyada.
Observá el límite en el que apoya.
Si podés distinguir entre la parte que sí tiene contacto y la parte que no.
Y si no estás apoyado con la espalda,
¿cómo se percibe esta?
¿La sentís?
¿No?
Está bien.
Nos vamos hacia adelante,
Hacia la parte de la panza y el pecho.
Y te invito a observar el movimiento que tiene con la respiración.
Podés observar,
Por ejemplo,
Si el pecho se mueve al mismo ritmo o con la misma intensidad que el abdomen,
La panza.
¿Se mueven diferentes?
Acordate que no nos importa el cómo lo hacen,
Sino si podemos percibir que lo están haciendo.
Dedicate a observar.
Si ves un pensamiento,
Te diste cuenta que estabas pensando,
No hay problema.
Me doy cuenta y vuelvo.
Si es mi voz la que te hace dar cuenta que estabas pensando,
Tampoco hay problema.
Para eso está la guía.
Simplemente te das cuenta y elegís volver a la sensación de movimiento del pecho y del abdomen.
Y desde acá te invito a extender la conciencia a los dos brazos,
A los dos miembros superiores,
Observando en la posición en la que están.
¿Qué partes están apoyadas?
¿Cómo se sienten?
¿Qué partes no contactan con nada?
¿Cómo se sienten?
Si es que se sienten,
Observa.
Y dirigimos la atención hacia la cabeza,
Observando cómo está.
¿Pesa la cabeza?
¿Está bien?
No intentes cambiar absolutamente nada.
La invitación es a observar.
Y desde la cabeza te invito a ampliar la conciencia a la totalidad del cuerpo.
Observalo.
Habitalo.
El cuerpo está para sentirlo,
No para pensarlo.
Sentí tu cuerpo.
Y vamos a redirigir la atención a la respiración para ver cómo lo estás haciendo en este momento.
No lo comparamos con cómo lo estaba haciendo antes.
Observo cómo lo estoy haciendo ahora.
Y vamos a hacer una respiración lenta y profunda,
Una sola,
Para comenzar a conectar con más intensidad con todo el cuerpo.
Y larga lentamente.
Y vas conectando con los sonidos que te rodean.
Y cuando estés lista,
Cuando estés listo,
Vas a abrir muy despacio los ojos,
Conectando con lo que ves,
Como si fuera la primera vez que lo estás haciendo,
Con lo que llamamos mente de principiante,
Como si nunca antes lo hubieras visto.
Que tengas un muy lindo día.
Conoce a tu maestro
4.8 (61)
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