
Cultivando el Perdón Hacia Nosotros Mismos
Caer en un círculo de autoculpabilidad trae mucho sufrimiento. El objetivo de este ejercicio es practicar la apertura de un espacio interior, donde nos volvamos más receptivos a la idea de que cometer errores es parte de nuestra naturaleza humana, de modo que podamos abordar nuestra culpa con menos juicio y resistencia. Recuerda que cada proceso de curación necesita tiempo y compromiso, por lo tanto, la repetición es clave: cuanto más trabajes en aquello que quieres superar, mejor evolucionara.
Transcripción
Busca una postura cómoda,
Con la espalda recta pero relajada,
De modo que tengas una postura digna y alerta.
Cierra los ojos o manténlos abiertos si te parece más cómodo o estás cansado,
Pero busca un lugar en el suelo o en la pared donde puedas enfocarte.
Siente tu cuerpo,
Nota tu postura y el contacto entre tu cuerpo y la superficie sobre la que te apoyas.
Conecta con tu respiración.
Respira profunda y lentamente tres veces.
Con cada inhalación siente cómo el cuerpo se expande y crea espacio y con cada exhalación siente cómo el cuerpo se relaja.
Vuelve al ritmo natural de tu respiración.
Visualiza,
Siente o imagina el aire que entra por tu nariz,
Pasa por la garganta,
Llega a tu pecho,
Alcanza tu vientre y luego hace el camino contrario al exhalar.
Sigue tu respiración con tu mente y trata de no cambiarla.
Descansa en ella.
A veces nos olvidamos que somos humanos y como tal somos imperfectos.
En nuestra imperfección cometemos errores y terminamos lastimando a otros o a nosotros mismos.
Esto generalmente se debe a falta de conocimiento o falta de habilidades para manejar estas situaciones.
Trae a tu mente una situación en la que hiciste algo que te pesa o te arrepientes de haber hecho y aunque quisieras dejar ir esa culpa,
Esta memoria siempre vuelve con dolor y tal vez otras emociones negativas.
Si tienes varias situaciones,
Por ahora solo escoge una.
Por lo general,
Cada vez que recordamos este tipo de situaciones,
Nuestro cuerpo se tensa,
Nuestro pensamiento se limita y nuestro espíritu se contrae debido al dolor.
Observa cómo se siente en tu cuerpo.
¿Dónde lo sientes?
¿Se siente pesado o te sientes tenso?
Permite por un momento la presencia de estas sensaciones aunque sean incómodas.
Sin embargo,
Evita emitir juicios o comentarios negativos.
A la vez,
Intenta relajar tu cuerpo.
Relaja tu cara.
Relaja tu lengua.
Abre el pecho.
Presta atención a tu respiración.
Comienza a respirar de una manera serena,
Lenta,
Suave y profundamente.
Inhala y una vez que los pulmones estén llenos,
Mantén el aire por un momento.
Luego,
Exhala lentamente.
Deliberada y conscientemente,
Haz una pausa antes de tomar la siguiente respiración.
Siguiendo conectado a tu respiración serena,
Permítete reflexionar que cometer errores es muy común,
Pero a veces tendemos a tener expectativas poco realistas sobre nosotros mismos.
Somos muy estrictos con nosotros mismos y nos quedamos atascados en lo que hicimos mal o no hicimos,
O en lo que dijimos o no dijimos,
Alimentando así la culpa y el dolor.
Piensa si es posible que este sea tu caso.
Conectado a tu respiración y desde ese punto de reflexión,
Puedes ofrecerte unas frases compasivas para apoyar tu intención de sanar el dolor y perdonarte a ti mismo.
Daré algunos ejemplos sobre frases que se pueden usar,
Pero tú puedes encontrar las palabras que te parezcan más apropiadas.
Inhala lenta y profundamente,
Que mi corazón y mi mente se llenen de paz.
Visualiza,
Imagina o siente que la paz viene a ti.
Durante una exhalación lenta,
Que pueda soltar el pasado que me lastima.
Inhala lentamente,
Que pueda honrar mis errores y aprender de ellos.
Visualiza,
Imagina o siente que estás centrado y te sientes fuerte.
Exhalando lentamente,
Que pueda perdonar mis errores.
Inhala lentamente,
Que pueda tratarme a mí mismo con amor,
Justicia y respeto.
Visualiza,
Imagina o siente cómo te ofreces amor a ti mismo,
Cómo se siente cuando te respetas a ti mismo.
Durante una exhalación lenta,
Que me libere del sufrimiento.
Continúa respirando serenamente.
Ahora deja ir toda la experiencia y continúa respirando normalmente.
Es hora de regresar.
Presta atención a tu cuerpo.
Siente el aire alrededor.
Escucha los sonidos.
Cuando te sientas listo,
Abre los ojos.
Conoce a tu maestro
4.4 (14)
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