
MA 03es Desarrollando la bondad amorosa
Meditación de la tradición tailandesa Theravada, basada en una interpretación modernizada del Boran Kammatthana. Esta grabación comienza con la práctica Dhammakaya, centrando la mente en el plexo solar, antes de profundizar en la experiencia interior para difundir la bondad amorosa.
Transcripción
Invito a todos a meditar.
Empecemos adoptando nuestra posición al sentarnos,
Poniendo la pierna derecha sobre la pierna izquierda,
La mano derecha sobre la mano izquierda,
El índice de la mano derecha tocando el vulgar izquierdo.
Descansamos las dos manos cómodamente sobre nuestro arragazo.
Mantengamos nuestra cabeza y espalda rectas.
Si nos encontramos incómodos con esta postura,
Podríamos sentarnos en un silla o sobre un sofá.
Ajustemos nuestra posición hasta que nos encontremos completamente cómodos,
Hasta ver que la circulación y la respiración sean naturales.
Cerramos los ojos suavemente,
Relajadamente,
Como si fuéramos a dormir.
No apretamos nuestros párpados,
No esforcemos los ojos.
Cerramos los ojos suavemente y sonreímos un poco mientras estamos sentados.
A continuación,
Respiremos profundamente dos o tres veces.
Respiremos despacio y profundamente.
Al respirar,
Imaginemos que cada célula de nuestro cuerpo se está llenando de felicidad y alegría.
Y cuando exhalemos,
Imaginemos que todas las preocupaciones y todos los malos sentimientos salen con el aliento.
Fijemos que todo fluya.
Alegrémonos,
Relajémonos.
Después volvemos a respirar normalmente.
Relajemos cada músculo de nuestro cuerpo,
Desde la cabeza hasta la punta de los pies.
Liberemos cualquier señal de tensión.
Relajemos los músculos de la frente.
Relajemos los párpados y el músculo lateral de los ojos.
Relajemos las mejillas y los labios y aflojemos la barbilla y la mandíbula.
Aflojemos los músculos alrededor del cuello y los hombros.
Hay que sentir cómo relajamos los brazos,
Los codos,
Los antebrazos y las muñecas.
Relajemos los músculos de la palma de las manos,
De los dedos,
Inclusive hasta la punta de los dedos.
Relajemos los músculos del pecho y del tronco.
Aflojemos los músculos alrededor de la cintura y después los del estómago.
Relajemos los homóplatos y todos los músculos de la espalda hasta la parte inferior.
Relajémonos y hay que sentir cómo la relajación se extiende hacia los músculos y piernas,
Y alrededor de las rodillas,
Luego hacia la parte inferior de las piernas,
Las pantorillas y alrededor de los tobillos.
Relajémonos todos los músculos de los pies,
Los dedos del pie,
Inclusive hasta la punta de los pies.
De la misma manera podemos dirigir nuestra atención hacia la relajación de la mente.
El método más eficiente para relajar la mente es olvidar todas las preocupaciones de nuestra vida diaria,
Apartando por unos momentos todas las ansiedades,
Preocupaciones,
Responsabilidades,
Cualquier cosa relacionada con trabajo,
Familia,
Amigos,
Dinero,
Etc.
No permitamos que la mente divague por pensamientos del pasado o pensamientos sobre el futuro.
Mantengamos nuestra mente en el momento presente,
Recordando la tarea que tenemos en nuestras manos.
El cultivo y el entrenamiento de la mente en la meditación aprovechemos al máximo estos preciosos momentos,
Y llenemos nuestra mente de pensamientos de gozo y felicidad.
Nuestra mente es espaciosa,
Brillante,
Ligera y fresca.
Espaciosa como el océano,
Radiante como el sol en la mañana.
Ligera como una pluma y fresca como el rocío de la madrugada.
Llenemos nuestra mente de gozo y felicidad,
Como si pequeñas partículas de gozo y felicidad llenaran nuestra mente por completo,
De tal manera que dentro no quede ningún rincón para otro tipo de pensamiento.
Cuando nuestra mente esté completamente relajada,
Armonizada y unificada,
Y nuestro cuerpo esté completamente relajado también,
Muy suavemente,
Sin demasiado sobreesfuerzo,
Permitimos que nuestra atención se establece a un punto en el centro de nuestro estómago,
Y mantengamos nuestra mente ahí,
En este punto,
En el centro de nuestro estómago,
Tan continuamente como podamos,
Y durante todo el tiempo que podemos,
Sin permitir que nuestra mente divague por ningún otro lugar,
Elegimos un punto en el centro de nuestro estómago,
En el lugar que sentimos que es para nosotros un punto de gran contentamiento,
Y donde sentimos que nuestra mente puede descansar continuamente,
Sin divagar a ningún otro lugar.
Mantengamos nuestra mente ahí,
Tanto tiempo como podamos.
La forma con la que mantenemos la mente en el centro del cuerpo,
Depende de nuestro propio carácter.
Algunos prefieren mantener la mente en el centro del cuerpo,
Visualizando un objeto brillante.
Otros prefieren mantener la mente en el centro del cuerpo,
Simplemente observando,
Contemplando,
Lo que en su experiencia pueden contemplar en el centro del cuerpo.
Si para nosotros el primer método es mejor,
Imaginemos pues un objeto brillante,
Como un sol resplandeciente,
Una luna llena,
Una estrella,
O bien una esfera de cristal,
Como si este objeto brillante estuviera flotando en el centro de nuestro estómago.
Imaginemos este objeto tan continuamente como podemos,
Y por tanto tiempo como sea posible,
Sin permitir que nuestra mente divague a ningún otro lugar.
Imaginemos el objeto con una atención tan suave,
Que es como la pluma de una ave,
Flotando sobre la superficie del agua,
Tan suavemente que ni siquiera llega a hundirse ni rompe la superficie.
Así de suave debe ser la atención con la que visualizamos el objeto brillante continuamente.
Este es el primer método con el cual visualizamos el objeto resplandeciente en el centro del cuerpo.
El segundo método para mantener la mente en el centro del cuerpo es simplemente observando sin visualizar nada.
Contemplemos lo que puede ser contemplado en el centro del cuerpo.
Si hay oscuridad,
Contemplemos la oscuridad.
Si hay sombras,
Contemplemos las sombras.
Si hay imágenes,
Contemplemos las imágenes.
Si hay luminosidad,
Contemplemos la luminosidad.
Observemos,
Contemplemos cualquier cosa que puede ser observada en el centro del cuerpo con continuidad y una suave atención,
Sin entreternos con pensamientos,
Sin juzgar,
Sin expectativas,
Sin alegrarnos demasiado por cosas agradables que vemos y sin rechazar las cosas desagradables que podemos observar.
Simplemente contemplando y observando de la misma manera que cuando vemos un programa de televisión.
No tratamos de interferir en él,
Solo observamos,
Contemplamos,
Sin tratar de interferir en aquello que hay en nuestra mente.
Este es el segundo método para mantener la mente en el centro del cuerpo.
Algunos que imaginan o visualizan un objeto brillante tienden a utilizar demasiado esfuerzo y eso les produce tensión en sus pálparos o en sus hombros.
Si tenemos esta tendencia a esforzarnos demasiado al visualizar,
Quizás el método de observación sería más conveniente.
Pero si somos del tipo de persona cuya mente tiende a divagar y a distraerse,
Quizás sería más adecuado el método de la visualización del objeto brillante.
Por lo tanto,
Elegiremos el método que sea más adecuado y conveniente.
En cualquier caso,
Lo importante es descansar la mente en el centro del cuerpo con una suave y afable atención,
Sin divagar y sin distraernos,
Y con continuidad.
Con el tiempo,
La mente se volverá más sutil.
Las imágenes en la mente gradualmente se convertirán en imágenes más fáciles y las sensaciones serán más refinadas.
En el mismo tiempo,
El número de pensamientos se reducirá hasta que la mente se calme y se establezca en el centro del cuerpo.
Cultivaremos la mente en esta manera,
Según el método elegido,
Con suave y afable atención,
Tan continuamente como podemos,
Y por tanto tiempo como podemos,
Sin permitir que la mente divague.
Mantengamos nuestra mente calmada y concentrada.
Pensamos en aquel objeto continuamente.
Si nuestra mente empieza a divagar,
Mantengamos nuestra mente repitiendo el mantra.
Repitamos el mantra en nuestra mente como si fuera un sonido suave saliendo del centro del objeto brillante,
Desde el centro de nuestro abdomen.
Repitamos el mantra Samma Arahang.
Samma Arahang.
Samma Arahang,
Que significa el máximo estado alcanzable por el ser humano,
Para purificar la mente y para liberarnos de los sufrimientos de la vida.
También podríamos usar otras palabras como claro y brillante.
Claro y brillante.
Claro y brillante.
Repitamos el mantra continuamente mientras estamos pensando en el sol brillante.
Suave y ligeramente.
Enfoquemos la mente en aquella luminosidad.
Mantengamos la mente viendo el objeto brillante,
Y al mismo tiempo repitimos el mantra continuamente,
Suave y relajadamente,
Hasta que la mente se quede concentrada.
Una vez que la mente se queda completamente concentrada,
Se desaparece automáticamente el mantra Samma Arahang u otras palabras repetidas como claro y brillante,
Como si nos hubiéramos olvidado de repetir el mantra.
Tal vez sentiríamos que no queremos repetir más el mantra,
Y simplemente decidamos concentrarnos en la imagen del objeto brillante.
Si esto es lo que sentimos,
No tenemos que volver a repetir el mantra.
Mantengamos nuestra atención en el objeto brillante,
Suave y relajadamente.
Enfermeda ahora,
Solo hacemos esto,
Con la mente calmada,
Suave y relajadamente,
Continuamente.
No hacemos nada más.
Si surge alguna experiencia interior que es diferente al objeto brillante imaginado,
No tengamos miedo.
Mantengamos nuestra mente neutral,
Observando todo lo que ocurre con calma,
Relajados.
Simplemente observemos.
Pronto la mente va a estar concentrada,
Pura y luminosa.
Este momento es muy importante.
No debemos pasarlo por alto,
Puesto que la experiencia interna está empezando a progresar.
Naturalmente,
Nuestra mente debe estar en este estado.
Nuestra tarea en este momento es ser buen observador.
Simplemente observar.
Eventualmente la mente va a ser más refinada.
Vamos a mantenernos enfocados en el centro del cuerpo.
Más tarde la mente se moverá hacia adentro,
Entrando en la pureza,
La luminosidad y la verdadera felicidad cada vez más profunda.
Sigamos todos con la meditación en silencio.
Que todos mantengamos la mente en el centro,
Cómoda y continuamente,
Hasta que lo consideremos oportuno.
En este momento,
Si notamos que nuestra mente se distrae,
Cada vez que nos damos cuenta,
Simplemente volvemos a centrar nuestra atención en el centro del cuerpo como antes.
Si el objeto interior disparece,
Podemos evocar uno nuevo,
Pero si cambia,
Simplemente lo seguimos en su nueva forma.
Y como resultado,
Nuestra práctica podría convertirse en una especie de observación,
En lugar de una visualización.
Si aún surgen pensamientos en la mente,
Pero son pocos y espaciados,
Podemos intentar prestar más atención a los espacios entre ellos,
Y descubriremos que,
Con el tiempo,
Se disiparán en silencio,
Posizolos.
Pero si la cantidad de pensamientos es excesiva,
Incluso después de haberlos calmado,
Siempre podemos usar ese mantra tradicional,
Escuchar las palabras SAMMÀ ARAHANT,
SAMMÀ ARAHANT,
SAMMÀ ARAHANT,
Una y otra vez en la mente,
Hasta que nuestros pensamientos se vuelvan más manejables.
Lo importante de la meditación,
Además de la delicadeza con la que aplicamos la mente,
Es la sensación de continuidad,
De consistencia.
Así mantenemos la mente enfocada de esta manera,
Ligera,
Suave y consistentemente,
Durante unos momentos más en silencio,
Hasta que llegue el momento de meditar sobre la bondad amorosa.
En este momento,
Nuestra mente permanece siempre en el centro de nuestro cuerpo,
Quieta en el centro de cualquier experiencia interior que hayamos construido en nuestra meditación hasta este punto.
Para algunos,
Será como una esfera de cristal brillante y transparente en el centro del cuerpo.
Para otros,
Puede ser como un pequeño punto de luz en el centro del cuerpo.
Para otros,
Puede ser como una sensación de calidez o bienestar en el centro del cuerpo.
Sea cual sea el tipo de experiencia interior,
Que hayamos alcanzado,
Centramos nuestra atención con mucha suavidad en el centro de esa experiencia,
En el mismo centro de nuestra experiencia interior,
Tocándola suavemente de nuestra experiencia interior dentro de nosotros.
Si conectamos nuestra mente con el centro,
Con la atención adecuada,
Descubriremos que la esfera interior de la mente se expandirá gradualmente hasta alcanzar el mismo tamaño que nuestro cuerpo,
Como si estuviéramos dentro de una esfera de bienestar o luz,
Y deseamos que seamos felices y estemos bien,
Que seamos libres de todo sufrimiento.
Y al conectar nuestra mente con el centro del cuerpo,
La esfera de bienestar o luz se extiende más allá de nuestro cuerpo,
En todas direcciones,
Como la luz de la luna llena en el cielo nocturno a su alrededor.
De la misma manera,
Extendemos nuestra bondad amorosa hacia afuera,
En todas las direcciones que nos rodean,
Extendiendo la esfera de bondad amorosa hacia afuera para abarcar toda la habitación en la que estamos sentados para meditar,
Mientras pedimos el deseo de que todos los seres vivos aquí en esta habitación puedan estar bien y felices,
Libres de todo sufrimiento.
Y extendemos nuestra bondad amorosa aún más hacia afuera,
Extendiéndola desde el centro de nuestro cuerpo para abarcar todo el edificio en el que estamos sentados para meditar,
Nuevamente con el deseo de que todos los seres vivos aquí en este edificio pueden estar bien y felices,
Libres de todo sufrimiento.
Y extendemos nuestra bondad aún más allá del edificio,
En todas las direcciones que nos rodean,
Hacia el vecindario que nos rodea,
De nuevo con el deseo de que todos los seres vivos aquí en el vecindario estén bien y felices,
Libres de todo sufrimiento.
Extendemos nuestra bondad aún más allá,
Hacia toda esta ciudad.
Si nos resulta más fácil imaginar la ciudad como un mapa que vemos desde arriba,
Imagínenla así,
Extendiendo la bondad por todo el mapa,
En todas las direcciones,
Para que en ninguna parte de la ciudad quede sin la frescura y el resplandor de nuestra bondad,
Deseando de nuevo que todos los seres vivos aquí en esta ciudad estén bien y felices,
Libres de todo sufrimiento.
Extendemos la bondad más allá de los límites de la ciudad,
A todo el país,
Extendiéndola hasta las fronteras del país,
En todas direcciones.
Extendemos nuestra bondad sin excepción,
A las fronteras del país,
En todas direcciones,
Con el deseo de que todos los seres vivos aquí en este país estén bien y felices,
Libres de todo sufrimiento.
Extendemos nuestra bondad amorosa también a todos los países vecinos,
Extendiendo nuestra bondad amorosa a todas direcciones,
A todos los seres vivos sin excepción,
Con el deseo de que cada uno de ellos esté bien y sea feliz,
Libre de todo sufrimiento.
Extendemos nuestra bondad amorosa a todo el continente que nos rodea,
A cada país de este continente,
Para que nuestra bondad amorosa extienda su frescura y resplandor a cada país de este continente,
Con el deseo de que cada ser vivo en este continente esté bien y sea feliz,
Libre de todo sufrimiento.
Extendemos nuestra bondad amorosa aún más a todos los continentes del mundo,
Para que ningún rincón del mundo quede sin el resplandor y la frescura de nuestra bondad amorosa.
Extendiendo nuestra bondad amorosa a cada lugar de la superficie de nuestro planeta,
Con el deseo de que cada ser vivo,
Sin excepción,
Ya sea en la tierra,
En el aire o en el mar,
Esté bien y sea feliz,
Libre de sufrimiento,
Viviendo en paz y armonía,
Para que la verdadera paz prevalezca en nuestro mundo.
Y durante los últimos momentos de nuestra práctica,
Podemos extender nuestra bondad amorosa a seres vivos queridos en quienes pensemos,
Abrazándolos con fuerza desde la luminosidad de nuestro bienestar interior,
Pensando en su nombre o su rostro,
Les enviamos amor y bondad,
Especialmente si nos separan grandes distancias.
Extendemos amor y bondad a aquellos con quienes sentimos una deuda especial de gratitud,
A quienes aún viven o incluso a quienes han fallecido,
Confiando en que la pureza de nuestra bondad puede trascender la enorme distancia del espacio y el tiempo para llegar a esos seres queridos donde quiera que se encuentren.
Extendemos nuestra amor y bondad de esta manera durante los últimos momentos de nuestra práctica juntos.
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