
Comienza Tu Día Con Estas Afirmaciones Positivas: 126
Cada amanecer trae una llave, pero solo la gratitud puede abrir la puerta que conduce a lo que ya está floreciendo en tu vida. Quizá hoy no comprendas todos tus caminos; aun así, cada paso guarda una enseñanza y cada encuentro contiene una bendición. Respira despacio. Permite que estas palabras despierten en ti la certeza de que la vida te sostiene, el amor te guía y realmente nunca caminas en soledad.
Transcripción
En esta mañana.
Agradezco el regalo sencillo.
De estar aquí.
Agradezco el aire que entra en mis pulmones.
Y renueva mi energía.
Agradezco este cuerpo.
Que me acompaña.
Me avisa.
Me protege.
Y aprende conmigo.
Bendigo cada célula de mi ser.
Y la envuelvo con pensamientos de salud.
Y armonía.
Mi cuerpo escucha el amor con el que le hablo.
Hoy elijo tratarme con paciencia.
CRASH PET.
Y ternura.
Agradezco mis ojos.
Porque me permiten descubrir belleza.
Incluso en los días nublados.
Agradezco mis manos.
Porque pueden crear.
Ayuda.
Y comenzar de nuevo.
Agradezco mi corazón.
Que siguió latiendo.
Cuando creí haber perdido la fuerza.
Reconozco que la vida ha cuidado de mí.
De maneras que no siempre comprendí.
Hoy dejo de exigir que todo sea diferente.
Para sentirme en paz.
Agradezco este instante tal como es.
Porque aquí comienza mi libertad.
Solo necesito caminar con confianza.
El paso que tengo delante.
Agradezco lo aprendido en el pasado.
Y libero lo que ya cumplió su propósito.
Perdono mis errores.
Porque fueron intentos de encontrar amor y seguridad.
Suelto la culpa que me mantiene mirando hacia atrás.
Elijo contemplarme con los ojos de la compasión.
Nada verdadero puede ser destruido.
Por mis equivocaciones.
Mi esencia permanece limpia.
Y digna de amor.
Cuando aparece el miedo.
Recuerdo que no es mi hogar.
Hoy no alimento historias que me separan de los demás.
Detrás de cada gesto humano?
Reconozco una necesidad de amor.
Agradezco poder cambiar el juicio.
Por comprensión.
Cada vez que perdono.
Libero mi mente.
Y recupero mi energía.
Hoy agradezco a las personas que me aman de forma visible.
Y a quienes me aman en silencio.
Agradezco los abrazos.
Las palabras sinceras.
Y las presencias que aligeraron mi camino.
Bendigo a mi familia sin pedirle que sea perfecta.
¿Agradezco lo bueno que compartimos?
Y entrego al amor.
Lo que aún necesita sanar.
Me permito establecer límites claros.
Sin cerrar mi corazón.
Agradezco las relaciones que llegan para acompañarme.
Y las que parten después de enseñarme.
Nada se pierde cuando una experiencia me conduce.
Hacia una comprensión más profunda.
Hoy atraigo vínculos honestos.
Tranquilos.
Y recíprocos.
Merezco ser escuchado.
Valorado.
Hidratado con respeto.
También elijo escuchar.
Y respetar a quienes caminan conmigo.
Agradezco el amor que existe ahora.
Aunque no tenga la forma que imagine.
El amor no está ausente.
Está aprendiendo a rebelarse.
Ante mis ojos.
Hoy agradezco mi trabajo.
Mis talentos.
Y todas las capacidades que he desarrollado.
Agradezco las ideas que llegan.
Y la inspiración que despierta.
Cuando confío.
Mi creatividad.
No necesita compararse con la de nadie.
Agradezco cada avance.
Cada tarea terminada.
Y cada intento valiente.
Soy digno,
Digna,
Antes de lograr.
Producir.
O demostrar.
¿Desde esa certeza?
Trabajo con entusiasmo.
Equilibrio.
Y propósito.
Agradezco las puertas abiertas.
Y aquellas que me protegieron.
Al permanecer cerradas.
Confío en que las oportunidades correctas.
Reconocen mi preparación.
Permito que mis dones sean útiles.
Y que mi esfuerzo reciba una recompensa justa.
Agradezco el dinero que llega.
Y todo lo bueno que me permite realizar.
Lo recibo sin culpa.
Lo administro con sabedoría.
Y lo comparto con libertad.
Veo riqueza en el tiempo.
La salud.
La amistad.
El conocimiento.
Y las oportunidades.
Cuanto más reconozco lo que tengo,
Más claramente descubro todo lo que ya me sostiene.
Agradezco cada moneda.
Cada recurso.
Y cada oportunidad de crecer con serenidad.
Mi prosperidad aumenta cuando actúo desde la confianza.
Y no desde el temor.
La vida puede sostenerme con caminos suaves.
Honestos.
Y sorprendentes.
Agradezco poder aprender nuevas formas de recibir.
Ahorrar.
Y compartir.
Mi relación con el dinero.
Se vuelve pacífico.
Consciente y amorosa.
Confío en que mis necesidades serán atendidas en el momento adecuado.
Hoy agradezco mi hogar.
Y la seguridad que encuentro en sus pequeños rincones.
Bendigo la mesa.
Los alimentos.
El agua.
Y todo cuanto nutre mi existencia.
Agradezco las cosas sencillas.
Que a veces parecen invisibles.
Por estar siempre presentes.
Mi casa se llena de paz.
Porque llevo paz dentro de mí.
Hoy agradezco mi mente.
Capaz de aprender.
Imaginar.
Y elegir otra vez.
No tengo que creer cada pensamiento que aparece.
¿Puedo observarlo?
Respirar.
Y escoger una interpretación más amable.
Cuando cambio mi manera de mirar.
El mundo que percibo.
También cambia.
¿Agradezco poder regresar al presente cada vez?
Que me pierdo en preocupaciones.
En este momento estoy a salvo.
Acompañado.
Y sostenido.
La paz no depende de controlar el futuro.
Nace de confiar.
Ahora.
¿Agradezco el silencio porque en él Vuelvo a escuchar mi verdad.
¿La sabiduría que necesito?
Ya está despertando dentro de mí.
Agradezco cada señal de claridad.
Y cada impulso.
Que nace del amor.
No necesito conocer todo el camino.
Para avanzar con fe.
Hoy agradezco mis sueños.
Incluso aquellos que todavía parecen lejanos.
Me permito crecer sin abandonar la alegría del presente.
Agradezco mis metas.
Pero no pospongo mi felicidad hasta alcanzarlas.
La vida sucede ahora.
Mientras aprendo.
Y sigo caminando.
Celebro mis pequeños progresos.
Porque también ellos construyen grandes transformaciones.
Hoy agradezco las pausas.
Que me ayudan a recuperar mi dirección.
No tengo que hacerlo todo hoy.
Ni cargar con todo a solas.
Acepto ayuda con gratitud.
Y permito que otros compartan zurdones conmigo.
Agradezco mi capacidad para comenzar de nuevo.
Cuantas veces sea necesario.
Confío en el ritmo profundo de mi vida.
Hoy agradezco aquello que se marcha.
Y crea espacio para lo nuevo.
Suelto con amor los planes que ya no representan quién soy.
Mi futuro no está castigado por mi pasado.
Cada mañana encuentro una página limpia.
Donde elegir pensamientos.
Más luminosos.
Hoy elijo no defender mi dolor.
Ni convertirlo en mi identidad.
La luz que habita en mí.
Jamás dejó de estar presente.
Agradezco poder reconocer esa misma luz.
En otras personas.
Cuando recuerdo nuestra unión?
La soledad pierde fuerza.
Hoy agradezco incluso aquello que aún no comprendo.
Todo lo que soy,
Todo lo que tengo.
Y todo lo que llega.
Puede convertirse en gratitud.
Conoce a tu maestro
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