
Meditación de conexión con la tierra (Grounding)
by Ana Barreto
Esta Meditación es buena para principiantes y para personas que se sienten perdidas, desconectadas o desanimadas. La Meditación Grounding también es perfecta para personas que están cambiando la energía de su casa de oficina o creando intenciones. No puedes crear intencionalmente si no estás conectado a la Madre Tierra.
Transcripción
Meditación de conexión con la tierra.
Busca un lugar cómodo y procura que no te interrumpan durante al menos 15 minutos.
Siéntate con la espalda recta si es posible.
Di estas palabras en voz alta.
Este es un espacio sagrado y así es.
Este es un espacio sagrado y así es.
Esta casa o habitación es un espacio sagrado y así es.
Ahora,
Cierra los ojos y conecta con tu espacio.
Siente la almohada o silla en la que estás sentada.
Siente el tejido de tu ropa y la temperatura del aire.
Reconoce cualquier ruido que pueda haber de fondo,
Pero suéltalo.
No te apegues a él.
No permitas que te distraiga.
Realiza tres respiraciones largas,
Profundas y lentas.
Inspira y expira por la nariz dos veces.
La tercera vez,
Aguanta la respiración durante nueve segundos y luego expira el aire por la boca.
Concéntrate en tu respiración.
Ahora,
Realiza una relajación corporal completa,
Una parte cada vez.
Primero,
Relaja el cuero cabelludo.
Luego,
Los ojos y los músculos de la cara.
Relaja los oídos.
Luego,
La mandíbula.
Relaja el cuello y sigue respirando.
Luego,
Baja a los hombros.
Tendemos a retener mucha tensión en esta zona.
Déjala ir.
Relaja los brazos,
Las manos y los dedos.
Recuerda estar atenta a tu respiración.
Relaja la parte superior de la espalda y la zona lumbar.
Luego,
El abdomen.
Relaja las caderas y las nalgas.
Sigue con los muslos,
Las rodillas y las pantorrillas.
Respira lentamente.
Relaja los pies y sus dedos.
Ahora,
Lleva tu atención a la parte superior de tu cabeza.
Imagina una hermosa corriente de luz circulando a unos 20 centímetros por encima de tu cabeza.
Puedes elegir el color rosa o el dorado.
Esta es una luz sanadora que eliminará cualquier energía que ya no te sirva.
Es brillante y se hace más y más brillante con cada respiración.
Imagina que esta luz entra por la parte superior de tu cabeza.
Continúa bajando hasta llegar a tu frente.
Circula alrededor de tus ojos,
De tu nariz,
De tu boca y tu garganta.
Recuerda seguir respirando lentamente.
La luz continúa bajando por el cuello y llega a los hombros,
El corazón,
Tu estómago,
Los brazos,
Tus manos y sus dedos.
Recorre la base de tu columna vertebral y baja por las piernas.
Llega a los pies y sale por la punta de sus dedos.
La luz continúa descendiendo hacia la tierra.
Baja.
Baja y baja hasta llegar al centro de la tierra.
Allí encontrarás un ancla pesada.
Imagina que atas la luz a esta ancla con un nudo grande y seguro.
Sigue inhalando y exhalando lentamente.
Quédate ahí un rato y siente la energía de la tierra.
Ahora,
Lleva energía de apoyo y de amor proveniente de la Madre Tierra a través de este hilo de luz hasta llegar a los dedos de los pies.
Entra por los pies y recorre las piernas hasta llegar a la base de la columna vertebral.
Quédate en esta zona donde tu trasero se encuentra en contacto con la silla.
Siente cómo el hilo de luz se ensancha y deja en este punto un bulto de energía para mantenerte apoyada y segura.
Ahora,
Lleva la luz hacia arriba por la parte inferior de la espalda.
Recorre toda tu columna y llega al corazón.
Luego va a los hombros,
El cuello y la garganta.
Permite que la luz continúe subiendo y llegue a tu nariz.
Tus ojos.
La frente.
Hasta llegar a la parte superior de la cabeza para después proyectarse hacia el cielo.
Tómate un momento para sentir toda esa energía tranquilizadora recorriendo tu cuerpo.
A continuación,
Concéntrate de nuevo en tu respiración.
Puedes empezar a contar mentalmente cada inhalación como uno,
Dos,
Tres,
Cuatro,
Cinco y cada exhalación como uno,
Dos,
Tres,
Cuatro,
Cinco,
Seis,
Siete,
Ocho y nueve.
Permanece haciendo esto entre tres a cinco minutos.
Y centra tu atención en el corazón mientras sigues inspirando y expirando.
Sé consciente de que cuentas con el apoyo del Espíritu de la Madre Tierra y que todo lo que necesites o desees te será dado con facilidad y fluidez.
Ahora puedes abrir lentamente tus ojos.
Frota suavemente las manos y permanece así durante un minuto más o menos hasta que estés completamente presente en tu espacio y realidad.
Ahora estás lista para hacer algunos cambios en tu vida.
Conoce a tu maestro
More from Ana Barreto
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
