
Reflexión para afrontar el pensamiento "no soy suficiente"
A veces es difícil evitar compararnos con estándares externos, porque de algún modo u otro, la sociedad nos empuja a ello. Esto puede llevarnos a perder la conexión con nuestro verdadero yo, haciéndonos sentir que no somos suficientes o que no hacemos suficiente. Esta reflexión es dedicada a enfrentar y transformar este pensamiento limitante, permitiéndonos abrir espacio a nuestra autenticidad y fortalecer nuestra resiliencia.
Transcripción
La flor del invisible.
En mi ser interior,
Bajo lo que parece un exuberante y fuerte bosque adornado con bellas flores,
Se ocultan flores invisibles.
Aparentemente sin pétalos,
Sin hojas,
Sin aroma,
Sin color.
También hay otras disfrazadas de cardos pardos,
Girasoles y orquídeas que se mezclan entre rosas vibrantes.
Las raíces,
Abonadas con inseguridad y miedo,
Dan paso a sentimientos de nunca ser suficiente.
Estos se esparcen a través del aroma de las flores,
Se impregnan en el perfume de mi piel que solo siento yo.
Y en ocasiones también lo puedo percibir en el aire a mi alrededor.
Cada parte de mí siente el peso de mis dudas,
Mis lágrimas duelen.
Y mi cuerpo duele,
Reflejando las tormentas internas de desesperación que siento al no saberme sentirme suficiente.
El aire seco,
Pesado o chornoso no puede durar eterno.
Ante esto decido actuar,
Plantando nuevas semillas de presencia,
Autoaceptación incondicional,
Valentía y determinación.
Cuido de mi ser interior con acciones que me ayudan a cultivar una mentalidad más saludable y compasiva.
Lo hago,
Primero,
Reconociendo mis pensamientos y emociones sin juzgar.
¿Acepto que el pensamiento no soy suficiente?
Es solo eso,
Un pensamiento,
No un hecho.
Segundo,
Aceptando mis limitaciones.
Entiendo que no soy un ser perfecto,
Ni tengo que serlo,
Y que mis defectos también forman parte de mi valía.
Tercero,
Entrenando mi voz interna y su diálogo.
Hago el compromiso de hablarme con amabilidad,
Como lo haría con un amigo,
Transformando el no soy lo suficientemente buena,
Joven,
Atractiva,
Alta,
Valiosa,
Inteligente.
He experimentado y lo hago lo mejor que puedo.
Cuarto,
Dejando de compararme con los demás.
Me recuerdo que cada individuo tiene un camino único y que mi valor no depende de los éxitos propios,
El descanso llega con la lluvia,
Que lava las dificultades del pasado,
Abriendo paso a nuevos brotes de esperanza que nutren la tierra.
El descanso llega con la lluvia,
Que lava las dificultades del pasado,
Abriendo paso a nuevos brotes de esperanza que nutren la tierra.
Una hoz despreciada y dolida.
Un nuevo día llama al sol,
Mientras las nubes grises comienzan a dispersarse.
Desde lo más profundo,
Finalmente puedo ver una nueva flor emergiendo.
No perfecta,
Sino audaz,
Del tipo resiliente.
Sus colores son brillantes y se muestra orgullosa.
En sus imperfecciones encuentra su verdadera forma.
Una belleza que no está limitada a las medidas externas.
Es real y poética por derecho propio.
Así que ahora cuando miro este jardín interior,
Veo más que cardos pardos sopar sus girasoles entre rosas.
Veo la flor de la invisible,
Elevándose con confianza,
Maravillosa y única.
Frente a retos y miedos,
Esta flor que soy yo,
En mi forma más pura y avanzada,
Me enseña a reconocer y gestionar con habilidad mis falsas creencias de nunca ser suficiente.
Saber suficiente,
Hacer suficiente,
Valer suficiente.
Me ayuda a reconocer que mi valor radica no en lo que hago,
Pienso,
Digo o consigo,
Sino en que soy quien soy.
Simplemente yo,
Un ser perfectamente imperfecto,
Auténtico,
Maravilloso y a veces incluso invisible.
Conoce a tu maestro
4.9 (14)
Reseñas Recientes
More from Olga-Lucia Gamboa Arana
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
