
Presencia
Conectando con la respiración para despejar la mente. La intención no es dejar de pensar si no, empezar a contemplar la pausa que se desarrolla entre la inhalación y exhalación. Con práctica podremos aplicar esta pausa en momentos de ansiedad y/o estrés.
Transcripción
Comencemos por encontrar un asiento cómodo y estable,
Tal vez en una silla o en el piso con la espalda apoyada a la pared.
Siéntate con la columna erguida,
La cabeza sobre los hombros y los hombros sobre las caderas.
Cierra los ojos y toma una inhalación por la nariz y al exhalar permite que tus hombros se relajen con la gravedad.
Comenzando por la cabeza,
Sintamos cómo el cuerpo comienza a relajarse,
Notando las sensaciones por los hombros,
Los brazos y el torso,
El abdomen,
Las caderas,
Las piernas y los pies,
Permitiendo que una sensación de relajación descienda por el cuerpo.
Continuemos con la columna erguida y alerta y el resto del cuerpo relajado.
Traigamos la atención al abdomen,
Al movimiento suave de nuestra respiración y notamos cómo se expande y se contrae en su ritmo natural.
Nuestra mente simplemente observa este movimiento rítmico de entrada y salida de aire en nuestro cuerpo.
El abdomen se expande con cada inhalación y se suaviza con cada exhalación.
Notemos la conexión entre nuestra respiración y nuestra mente.
A medida que nuestra respiración se vuelve más tranquila y sutil,
También lo hacen nuestros pensamientos.
El cuerpo relajado,
El aliento sutil y nuestra mente tranquila.
Tal vez notes una pausa natural en tu respiración al final de la exhalación.
Si no lo notas,
No pasa nada.
Simplemente continúa observando la respiración de tu cuerpo.
Si notas la pausa,
Deja que suceda y trata de prolongarla un poco más.
Deja que esta pausa suceda naturalmente.
Este espacio sin aliento es la puerta de entrada al espíritu.
Permite que se desarrolle naturalmente y deja que sea.
Déjate descansar en este espacio de conciencia sin esfuerzo y estar completamente presente.
Cuerpo,
Mente y aliento totalmente presente sin resistir.
Nada más observando la expansión y contracción del abdomen.
Si sientes que tu mente comienza a viajar por el tiempo,
Simplemente sin juzgar trae tu conciencia de nuevo a tu respiración.
Inhala y exhala sin esfuerzo alguno.
Poco a poco recupera la conciencia de la respiración,
Profundizando tanto la inhalación como la exhalación.
Regresemos a sentir tu cuerpo en el espacio que estás ocupando y que te rodea.
Cuando estés listo,
Baja tu barbilla al pecho y poco a poco abre los ojos.
Gracias por practicar en este espacio.
Que tengas un buen día.
Conoce a tu maestro
4.6 (28)
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