
MA 01ES Las Siete Bases de la Mente
Una meditación de la tradición tailandesa Theravada siguiendo una interpretación modernizada de Boran Kammatthana. Esta pista consiste en mover la mente a través de siete bases hacia el centro. Track fue originalmente parte del libro también por el autor. 'Empieza a meditar hoy'.
Transcripción
Si desea comenzar cerrando suavemente los ojos,
Siéntate en una posición cómoda para la meditación,
Con la pierna derecha sobre la pierna izquierda,
La mano derecha sobre la mano izquierda,
Con el dedo índice de la mano derecha tocando el pulgar de la mano izquierda,
Y las manos con las palmas hacia arriba.
Puedes adoptar cualquier otra variación de esta posición,
Si te ayudará a estar más cómodo durante la meditación.
Lo importante es estar alerta para el relajado.
La posición de tu cuerpo debe permitir que la respiración y la circulación sean completamente naturales.
Ajusta tu posición para minimizar cualquier dolor o tensión que puede interrumpir la continuidad de tu atención.
Relaja todos los músculos de tu cuerpo.
Empezando con los músculos de la frente,
Las cejas,
Los párpados,
Presta especial atención a que los ojos estén cerrados suavemente.
Asegúrate de que no hay presión en la zona de los ojos,
Y simplemente ciérralos,
De la misma manera que haces cuando te vas a dormir.
Relaja los músculos de la cara,
Del cuello,
Hombros,
Brazos,
Hasta llegar a los dedos de las manos.
Relájate completamente.
Relaja los músculos del petro,
Tronco,
Abdomen,
Ambas piernas,
Hasta llegar a los pies.
Relájate completamente desde la coronilla hasta los dedos de los pies para que no quede ninguna parte de tu cuerpo con dolor o tensión.
Pero si aún sientes algún dolor o tensión en tu cuerpo,
Trata de relajarlo completamente.
Y con el cuerpo completamente relajado,
Surgirá la sensación de que tu cuerpo se ha derretido en la atmósfera que te rodea.
No existe ya ninguna preocupación acerca del cuerpo,
Y por eso puedes dirigir tu atención hacia la relajación de la mente.
Relaja la mente abandonando todos los pensamientos sobre las cosas del mundo.
Por unos momentos,
Aparta todas las preocupaciones de tu vida diaria.
No permitas que la mente divague entre los pensamientos del trabajo,
La familia,
Los amigos,
El dinero.
Y mantén la mente en el ejercicio que no es otro que el refinamiento de la propia mente.
Llena tu mente de pensamientos,
De gozo,
De felicidad,
Como si tu mente estuviera completamente llena de pequeñas partículas de gozo y felicidad,
De tal manera que no quedas de rincón adentro para nada más.
Tu mente debe ser espaciosa,
Ligera,
Radiante y fresca.
Cuando tu mente es así,
Estás preparado y dispuesto con armonía y unidad para embagarte en la meditación.
Ahora que ya has relajado en el cuerpo y mente muy suavemente y sin sobreesfuerzo,
Imagina la imagen tan objeto brillante,
Por ejemplo un sol resplandeciente,
Una luna llena,
Una estrella o una bola de cristal.
Cualquiera de los cuatro es válido.
Elige lo que sea más fácil de imaginar.
Imagina este objeto brillante como si estuviese flotando enfrente de tu cara,
Un sol resplandeciente,
Una luna llena,
Una estrella o una bola de cristal que está flotando enfrente de tu cara.
Imagínalo sin demasiado esfuerzo.
Reduce el tamaño del objeto brillante hasta que tenga solo unos pocos milímetros de diámetro,
Aproximadamente del tamaño de la pupila del ojo.
Este objeto sigue brillando enfrente de tu nariz,
Enfrente del orificio nasal izquierdo para las mujeres y del orificio nasal derecho para los hombres.
Este punto es la primera base de la mente.
Sigues viendo el objeto cada vez más claro y brillante.
Mientras repites el siguiente mantra silenciosamente Sammá Araham,
Sammá Araham,
Sammá Araham,
Tres veces.
El objeto brillante empieza a moverse despacio y continuamente introduciendo en tu cuerpo por el orificio nasal izquierdo entre las mujeres y el orificio nasal derecho entre los hombres,
Hasta que alcance un punto en tu interior situado en la parte superior de tu nariz,
Justo entre tus ojos.
Este punto es la segunda base de la mente.
Allí el objeto se detiene mientras sigues viéndolo cada vez más claro y brillante.
Repites el mantra Sammá Araham,
Sammá Araham,
Sammá Araham,
Tres veces.
Ahora el objeto brillante se mueve despacio hacia atrás en sentido horizontal hasta que llegue a un punto en el mismo centro de tu cerebro,
El verdadero centro de la cabeza.
Este punto es la tercera base de la mente y allí el objeto vuelve a detenerse mientras sigues viéndolo cada vez más claro y brillante.
Repites el mantra Sammá Araham,
Sammá Araham,
Sammá Araham,
Tres veces.
Ahora el objeto brillante empieza a moverse hacia abajo desde el centro de tu cabeza hasta que llegue a un punto situado en el exterior de tu boca.
Este punto es la cuarta base de la mente.
El objeto se detiene y sigue viéndolo cada vez más claro y brillante.
Repites el mantra Sammá Araham,
Sammá Araham,
Sammá Araham,
Tres veces.
Ahora el objeto brillante vuelve a moverse hacia abajo atravesando tu garganta hasta que alcanza un punto justo encima de la nube.
Este punto es la quinta base de la mente.
Aquí el objeto brillante vuelve a quedarse varado mientras sigues viéndolo cada vez más claro y brillante.
Repites el mantra Sammá Araham,
Sammá Araham,
Sammá Araham,
Tres veces.
El objeto brillante vuelve a moverse hacia abajo atravesando tu pecho,
Tronco,
Abdomen y sigue desplazándose hacia abajo.
Imaginas la parte central del cuerpo.
Imaginas también dos delgadas líneas,
Una que va desde tu ombligo en sentido horizontal hacia atrás hasta que llegue tu espalda y una segunda línea en el mismo plano del costado izquierdo hasta el costado derecho.
Estas dos líneas tienen un punto de intersección en un punto situado en el centro del cuerpo.
Este punto es la sexta base de la mente.
El objeto brillante sigue moviéndose hasta que llegue a la intersección de estas dos líneas en un punto en el centro del estómago.
El objeto brillante se detiene en ese punto mientras sigues viéndolo cada vez más claro y brillante.
Repites el mantra Sammá Araham,
Sammá Araham,
Sammá Araham,
Tres veces.
Ahora el objeto brillante se mueve despacio hacia arriba recorriendo solo una distancia de unos dos dedos de la intersección de las dos líneas imaginarias.
Solamente unos dos dedos desde el punto anterior hasta que llegue a un punto llamado a la séptima base de la mente.
El objeto brillante alcanza a la base séptima de la mente y se queda parado.
De hecho,
Ya no se volverá a mover porque ha alcanzado el verdadero centro del cuerpo.
En ese punto cultivaremos el objeto brillante en la meditación.
Seguiremos repitiendo el mantra,
Pero ahora intentamos pronunciar como si el sonido del mantra está emergiendo del centro del objeto brillante,
Sammá Araham,
Sammá Araham,
Sammá Araham,
Una y otra vez.
El sonido del mantra emerge del centro del objeto brillante.
Mientras observamos el objeto brillante,
Descubrimos que las imágenes de la mente son cada vez más claras.
Además,
Notaremos que el número de pensamientos en la mente es cada vez menor y menor.
Mientras nos concentramos en el objeto brillante de la mantra,
El número de pensamientos es cada vez menor hasta que la mente llegue a la calma en el centro del cuerpo.
Al principio,
Quizás descubramos que la mente tiene la tendencia a divagar y distraerse con los sonidos,
Los pensamientos y las sensaciones en el cuerpo.
No nos desanimemos por ello.
Cada vez que nos demos cuenta de que la mente se ha distraído,
Devolvámosla al objeto brillante en el centro del cuerpo y al sonido del mantra.
Cada vez que nos distraímos,
Devolvamos la mente al objeto brillante y al mantra hasta que la mente se familiarice con el centro del cuerpo y el mantra.
Con el tiempo,
La mente comenzará a permanecer por sí sola en el centro del cuerpo.
Samma Araham,
Samma Araham,
Samma Araham.
Con el tiempo,
Descubriremos que el sonido del mantra se va apagando por sí solo,
Dejando solo una clara imagen del objeto brillante en el centro del cuerpo.
Si en ese punto ya no existen pensamientos que perturben la mente,
No necesitaremos volver al mantra.
Solo cultivaremos la mente en calma y silencio en el centro del cuerpo.
Cuando la mente alcance la calma,
Encontraremos felicidad,
Pureza y luminosidad,
Y seguiremos cultivando la mente en silencio por unos momentos,
Solo con la imagen del objeto brillante en el centro del cuerpo,
Hasta que la mente alcance la calma en el centro del cuerpo.
Ahora seguiremos con nuestra meditación,
Observando el objeto brillante en el centro del cuerpo durante unos momentos,
Hasta que lo consideremos oportuno.
Conoce a tu maestro
More from Phra Nicholas Thanissaro
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
