
Meditacuento: Dan y Pam
¡Hola! bienvenido a otro capítulo de los meditacuentos, hoy conoceremos una aventura de hermanos que dejar en arte por la música y la gimnasia Espero que lo disfrutes, ¡gracias por meditar conmigo! No olvides comentarme que te pareció y si te gustaría escuchar un meditacuento de algún tema en especial Un abrazo
Transcripción
Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo de Los Medita Cuentos.
Yo soy Cindy y estoy súper feliz de encontrarme nuevamente contigo y que sigamos juntos construyendo el hábito de la meditación.
Los invito y las invito a que tomen una postura en la que se sientan muy cómodos,
Puede ser que se acuesten o que se sienten,
Pero que en ambas situaciones tengan siempre su espaldita recta como si estuvieran creciendo los hombros hacia abajo para que el cuello esté tranquilo y relajado y que tengan esa posibilidad de hacer una respiración profunda.
Vamos a cerrar suavemente nuestros ojos y utilizar la respiración como un mecanismo para relajarnos.
Vamos a comenzar a tomar el aire por la nariz y a dejarlo que salga suavemente por la boca.
A tu propio ritmo ve respirando tomando el aire por la nariz y dejándolo salir por tu boca.
Ve pausando poco a poco la respiración para que a medida que respiras más despacio también se vaya relajando todo tu cuerpo.
Siente como cada respiración viene acompañada de una luz.
Una luz que entra en tu cuerpo y relaja los deditos de los pies,
Todas las piernas,
Toda la espalda,
El abdomen,
Tu pecho.
Esa lucecita sigue por todos los brazos,
Los codos.
Baja cada uno de los dedos de tus manos.
Sigue respirando a tu propio ritmo para que con cada inhalación entre esa lucecita a tu garganta,
A todo tu rostro,
A toda tu cabeza.
Continúa respirando y esa luz que ahora está en todo tu cuerpo empieza a reflejarse a tu alrededor,
En las personas que tienes cerca,
En tu habitación,
En las mascotas que te acompañan.
Esa luz de calma y tranquilidad ha llenado todo tu cuerpo y todo el espacio en el que estás y brilla con tanta intensidad que ha llegado a cubrir toda tu casa,
Toda la cuadra,
Todo el barrio.
Y si respiras un poco más despacio y calmado,
Esa luz puede crecer tanto como tú quieras.
Puedes llevarla a toda tu ciudad,
A todo tu país,
A todo el continente,
A todo el planeta e incluso puedes mandársela directamente a una persona o alguna mascota que ames demasiado.
Mientras respiras,
La luz continúa brillando pero aparte ha relajado todo tu cuerpo y ha tranquilizado tu mente.
Nos encontramos listos y listas para escuchar la siguiente historia.
Solo continuaremos con los ojos cerrados y concentrados en seguir respirando despacio para que la luz siga brillando.
Este medita cuento se llama Dan y Pa.
En un pequeño pueblo rodeado de campos verdes vivían dos hermanos llamados Dan y Pa.
En esa familia todos tenían un talento muy especial para la pintura desde su abuela hasta sus primos más pequeños.
Todos parecían nacer con el don de crear hermosas obras de arte con sus pinceles y con los colores.
Sin embargo Dan y Pa se sentían diferentes porque por más que lo intentaban no lograban encontrar ese talento en ellos.
Cada vez que trataban de pintar sus trazos eran torpes,
Se regaban los colores o hacían mezclas que desentonaban.
Se sentían frustrados y desanimados.
Se preguntaban por qué ellos no podían tener el mismo talento que el resto de su familia.
La sensación de no encajar los invadía y comenzaron a tener miedo de no encontrar nunca su verdadera pasión.
Un día Pa,
Abrumada por esa frustración,
Decidió salir corriendo de su casa y dejar todo atrás.
Quería escapar de toda esa presión y no quería seguirse sintiendo diferente.
Pero Dan no la dejó ir sola.
Sabía que él la tenían que acompañar a todos lados y que juntos podrían enfrentar cualquier cosa.
Así que salió corriendo y ahora corrían los dos sin rumbo fijo y dejaron atrás la casa,
El pueblo y se adentraron en un campo abierto.
Una gran planicie por la que corrieron hasta llegar a un punto en el que unas vacas estaban pastando tranquilamente.
Ellos ya estaban exhaustos de tanto correr,
Así que se dejaron caer en el suelo y miraron hacia arriba,
Donde las estrellas estaban brillando,
Pues el cielo ya se había oscurecido.
En ese momento de calma y luego de haber sacado toda esa frustración a través del ejercicio,
Sintieron un poco de tristeza,
Pero también sintieron que eso se iba desvaneciendo poco a poco,
Con el contacto con el Z-Fate y con la respiración.
Pam y Dan se pusieron a hablar y a reflexionar sobre lo que cada uno disfrutaba hacer.
Recordaron las veces que habían sido felices juntos,
Las risas y las aventuras compartidas,
Y entonces se dieron cuenta de que,
Aunque no eran buenos pintores,
Tenían muchas habilidades que los hacían especiales.
Empezaron a reír y a recordar todos esos momentos,
Y descubrieron que Pam tenía un oído musical excepcional y un amor por la música que le hacía brillar.
Mientras que Dan poseía una agilidad perfecta y una destreza física impresionante.
Era perfecto para la gimnasia,
Con esta revelación,
Los hermanos se abrazaron con mucha energía y mucha alegría,
Pues sintieron que habían encontrado su verdadera pasión,
Y que se iban a apoyar mutuamente para lograr esos sueños y trabajar juntos para desarrollar sus talentos.
Regresaron a casa y su familia los aceptó sin ningún pero.
Comenzaron a trabajar entonces,
Tomando clases de música,
Mientras tomaba Dan,
Por ejemplo,
Clases de gimnasia.
Juntos empezaron a descubrir todas las posibilidades que había al explorar talentos diferentes al de pintar.
Entonces Dan y Pam se convirtieron en hermanos inseparables de aventuras.
Exploraban el mundo con una nueva perspectiva y además compartían su amor por la música y por la gimnasia con todos los que conocían,
Incluyendo su familia de pintores.
Y aunque eran caminos aparentemente diferentes,
Sabían que mientras estuvieran juntos podían enfrentar cualquier desafío y superar cualquier obstáculo que se les presentara.
Y entonces,
Desde ese momento,
Sintieron su corazón lleno de esperanza y determinación,
Y Dan y Pam continuaron entonces sus emocionantes aventuras,
Sabiendo que habían encontrado su pasión y que ahora sí podían lograr cualquier cosa con la magia de la música y de la gimnasia.
Y hasta aquí el Medita Cuento de hoy.
Me encantaría saber qué les pareció esta historia y si ustedes también se han sentido identificados con ese miedo a no encontrar su pasión.
Recuerden que también en la práctica está la clave para volvernos los mejores en eso que queremos aprender.
Espero que este cuento les haya encantado tanto como a mí.
Les mando un gran abrazo y los espero en un próximo capítulo.
¡Adiós!
Conoce a tu maestro
4.9 (13)
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