
Dejar Ir
by Nemmy Sanbo
La finalidad de esta meditación es recordarnos qué hay mas allá del mundo de la forma. Una ayuda para trascender el dolor de la pérdida de un ser querido. Recordar de dónde venimos y adónde vamos nos ayuda a conectar con lo que verdaderamente es, de manera que podamos soltar el sufrimiento y trascender el dolor, convirtiendo la experiencia en aprendizaje sin necesidad de escapar y mirar a otro lado. Transitar la emoción forma parte del sentido evolutivo.
Transcripción
La finalidad de esta meditación es recordarnos qué hay más allá del mundo de la forma.
Una ayuda para trascender el dolor de la pérdida de un ser querido.
Recordar de dónde venimos y a dónde vamos nos ayuda a conectar con lo que verdaderamente es,
De manera que podamos soltar el sufrimiento y trascender el dolor,
Convirtiendo la experiencia en aprendizaje sin necesidad de escapar y mirar a otro lado.
Transitar la emoción forma parte del sentido evolutivo.
Que podamos pensar que alguien nos deja,
Que quizá había más tiempo para estar juntos,
Haber tenido otra despedida,
O que fue muy poco el tiempo que vivió.
Ese alma decidió su momento,
Su partida,
Su regreso hacia la otra forma de vida.
Es únicamente un renacimiento hacia otra dimensión.
El alma nunca parte en el dolor.
El dolor se lo queda al cuerpo.
El dolor se lo quedan aquellos que con desconcierto lo ven partir.
Pero el protagonista es quien se va.
Quien eligió ese último instante,
Ese último suspiro.
Nacer de nuevo en el otro lado no deja de ser una fiesta,
Un acto de amor,
Acompañado de los seres que ya desencarnaron,
Los guías y maestros.
La puerta divina de vida,
A lo que llamamos muerte,
De oscuridad para nosotros,
Por simple ignorancia.
Pero este viaje,
Esta partida,
Por donde se desliza suave el alma,
Sigue siendo luz,
La unión de lo eterno.
La muerte es solo un nacimiento más.
Trata de percibir la perfección de los ciclos,
Aprendiendo a soltar,
Permitiendo que aquellos que se van vuelen envueltos en libertad y compasión.
Ellos volverán como vuelve el sol,
Amanecerán nuevamente trayéndonos más amor.
Lo mejor que puede uno hacer para ayudar a quienes partieron es ser muy feliz y dejarlos ir.
Siéntate en una postura cómoda.
Asegúrate de que tu espalda está erguida pero sin tensión.
Relaja cada parte de tu cuerpo,
Soltando la musculatura cada vez que exhalas.
Relaja cada músculo de la cara.
Relaja hombros,
Abdomen,
Caderas,
Piernas,
Pies.
Te encuentras en un nuevo amanecer.
Hay algunas nubes,
Pero sabes que no permanecen,
Que así como llegan,
Se van.
Vienen y van,
Como las olas del mar en el que te encuentras.
Observas esas olas que vienen y van.
Observando que vienen y van,
Entendemos que nada permanece.
El movimiento de la vida y sus ciclos.
Al igual que el sol que te acompaña en este amanecer.
Su movimiento te trae luz y su mismo movimiento te traerá oscuridad en unas horas.
Observas y aceptas los ciclos.
Siente el fluir con la vida.
El sol está brillando a través de las nubes y su luz está tratando de alcanzar cada forma de vida.
Tantas formas de vida alrededor.
Tú también eres una de ellas.
Cada forma de vida es una expresión de energía.
Cada forma de vida es la expresión de una conciencia.
Una conciencia dividida en múltiples partes que no recuerdan que pertenecen a la única e infinita fuente.
Sientes el calor de los rayos de sol.
Su luz.
Su energía.
Respira este momento.
Hay dos maneras de vivir la vida.
Una es construyendo muros de separación con otras formas de vida y el mundo.
La otra manera es disolviendo esos muros que la mente creó creyendo que existe la separación.
Toda la creación pasa por el mismo ciclo.
Al comienzo llega de la nada.
Todo viene de la nada y vuelve a la nada.
Nace sin ser visto.
Como la creación de un niño en el vientre,
De un árbol desde su semilla bajo la tierra.
Se dan una serie de circunstancias para que dé a luz el nuevo ser.
Quien llega con un plan de vida para desarrollar mientras está materializado en el cuerpo,
No llega de manera casual.
También el alma toma la decisión de cuándo y en qué circunstancias partirá.
De nuevo,
Sin ser casual.
Existe un para qué.
Y partirá nuevamente en un viaje de retorno a esa dimensión de la que venimos.
Como la conciencia inteligente que es.
Y acompañada siempre de otros seres que le recogen y guían en ese otro camino.
Igual que contamos con nuestros guías en este plano.
Procediendo al abandono del cuerpo físico.
De la misma manera que la mariposa deja el capullo de seda.
Normalmente el protagonista es el ser que está viajando.
El que decide partir.
El otro que le acompaña percibe el enorme vacío de un aprendizaje para recorrer sin este cuerpo cercano.
Y el que decide partir.
El otro que le acompaña percibe el enorme vacío de un aprendizaje para recorrer sin este cuerpo cercano.
Pero el ser no desaparece.
Simplemente abandona su cuerpo.
Tomando nuevamente la energía que dejó postergada al otro lado del velo.
Haciéndose más completo.
Los seres venimos a este plano buscando la experiencia para la evolución del alma.
Una sabiduría.
No hay una injusticia a la hora de partir.
Ni errores cometidos.
Tampoco aquellos que acompañaron estuvieron por casualidad.
Quienes lidiarán con el vacío.
El apego.
Confundiendo la realidad del momento presente.
Confundiendo lo que es.
Identificándose con la forma.
Y entonces con la pérdida y el dolor.
El universo viene de la nada.
Y termina en la nada.
El ser vivo nace.
Vive su ciclo.
Y luego vuelve a la nada.
Esa nada es algo que no puedes tocar con los dedos de la mano.
Que no tiene forma.
La conciencia va más allá de eso.
La conciencia es la fuente.
Si realmente quieres experimentar el milagro de la vida.
La misma vida debería convertirse en un proceso de desilusión de la ilusión de tu mente.
La mente construye paredes de separación.
Es una herramienta de supervivencia.
Y esa percepción ilusoria está basada en la separación.
Identificada con la forma.
Entonces recordemos que hay más allá del mundo de la forma.
Si prestas atención a tu pecho y abdomen.
Observarás que estás rompiendo los límites de tu forma cada segundo.
Al inhalar y al exhalar.
Dándote cuenta a través de la respiración.
Que hay algo más.
Más allá de la forma.
En los siguientes minutos.
Pon la atención en que estás respirando aire.
Inhalando y exhalando.
La energía se mueve hacia adentro y hacia afuera.
La nada se mueve hacia adentro y hacia afuera.
Inhalando.
Y exhalando.
Concéntrate en tu respiración.
Ahora trata de sentir el latido de tu corazón.
Imagina cómo fluye la sangre a través de tus venas.
Presta atención a cómo se mueven las fuerzas vitales a través de tu cuerpo.
Esta es la única realidad en este momento.
Estás respirando.
Estás respirando.
Tu corazón está latiendo.
Y las energías vitales se mueven a través de cada célula de tu cuerpo.
Esta es la única realidad del momento presente.
Si tu mente te dice lo contrario,
Obsérvala.
Si te lleva al pasado,
Obsérvala.
Obsérvala.
Si te lleva al futuro,
Obsérvala.
Observándolo como una película.
Porque no tiene nada que ver con la realidad.
La mente solo es capaz de pensar en dualidad.
Siempre dividiendo el mundo de alrededor en dos.
Esa división ocurre en base a experiencias pasadas.
La mente puede atascarte en el pasado.
Aferrándose a recuerdos.
Desconectándote del presente.
Anclándote a un momento que ya no es.
Y está evitando lo que dice que es desagradable,
Doloroso o destructivo.
No trates de escapar y mirar a otro lado.
Transitar la emoción forma parte del sentido evolutivo.
Todo está pasando de manera automática.
Esa división sucede automáticamente.
Son acciones compulsivas de la mente.
No te resistas.
Solo obsérvalo.
Así como estás observando los latidos de tu corazón.
Como respiran tus pulmones.
Del mismo modo,
Deja pensar a tu mente.
Déjala ser.
Jugar a su juego.
Montarse su película.
Tú eres el observador de esa película.
En los próximos minutos,
Observa tus pensamientos.
Pensamientos que pueden llegar en formas diferentes.
Como deseos,
Miedos,
O emociones.
Como deseos,
Miedos,
Inseguridades,
Planes,
Imágenes.
Simplemente obsérvalos.
Llegarán y se irán.
Como las nubes en el cielo.
Vienen y se van.
No son permanentes.
Se mueven en ciclos,
Yendo y viniendo.
Yendo y viniendo.
Pero tú no eres esas nubes.
Eres el cielo eterno.
Eterno cielo infinito,
Sin límites.
Eres el cielo mirando las nubes.
Ahora,
Observa tus pensamientos.
Observa tus pensamientos.
No eres tus pensamientos.
No eres tu mente.
No eres tu cuerpo.
Eres conciencia.
Eres lo abstracto.
Sin forma.
Eterna conciencia.
Ahora,
Lentamente,
Regresa tus sentidos.
Y abre los ojos.
Namasté.
Conoce a tu maestro
4.8 (76)
