
Podcast # 1: La Vida Como Maestra
by Mery Munoz
¿Y si la mayor fuente de inspiración fuera la vida misma? ¿Y si nuestro propio recorrido interior fuera mejor que el mayor de los gurús? Te comparto una pequeña reflexión, la primera (espero) de muchas, con la intención de llevar una mirada al interior. Gracias por acompañarme en esta investigación.
Transcripción
Hola a todos,
Mi nombre es Meri y te presento el primero de una serie de podcast que comienzo con este al cual he llamado La vida como maestra.
Pero antes de explicarte de qué trata te voy a contar un poquito quién soy.
Seguramente no me conozcas pero yo me dedico a aportar a personitas que lo necesitan una nueva forma de ver,
De sentir,
De experimentar sus vidas.
Reconectando con el origen y con la esencia vital que somos.
Y para esto entre otras cosas utilizo el vínculo,
La base,
El amor de la madre naturaleza.
En su cariño y sabiduría he encontrado el mejor transmisor terapéutico que podría encontrar nunca.
He explicado esto,
También me gusta hacer escritos y como ves ahora,
Meditaciones y podcast que compartir con vosotros.
Vamos para allá,
Te explico un poco por qué he titulado así este mi primer podcast.
Esto es una reflexión que quiero compartir contigo tras pasar una semana de retiro en un lugar en el que se impartían ciertas enseñanzas de cierta filosofía o religión de vida.
No daremos nombres para preservar la intimidad del centro.
Allí se habló mucho de seguir al maestro,
De seguir el dogma,
De tener una buena fuente en la que inspirarse.
Y yo estoy de acuerdo con esto,
Pero hasta cierta parte.
Tras mi vivencia,
Tras muchos años,
Bueno para algunos serán pocos,
Para otros suficientes de experiencia,
De sufrimiento,
De trauma,
De enfermedad,
He llegado a una conclusión y es una conclusión con la cual he llegado no sólo de forma intelectual sino desde el corazón,
Desde el alma.
Y es que no hay mayor maestro que la vida.
No hay mayor gurú que uno mismo.
De hecho el mismo Buda dijo que no se levantaran estatuas en su nombre.
Después nosotros obviamos esa petición de Shidarta Gautama y formamos en torno a ello a una filosofía de vida,
Una religión que muchos conocemos.
¿El alumno está preparado?
Siempre aparece un maestro,
Seguro que te suena este proverbio Zen.
Pero es que el maestro,
El maestro te rodea.
Miras donde vives,
Está presente.
Cuando permites que la vida se exprese sin juicio,
Sin pensar si esto es bueno o malo,
También sin vacilación sobre lo que estás viviendo,
Todo se vuelve maestría.
Es increíble cuando miras la vida con los ojos de un niño,
Cuando no permitas que el juicio empañe tu experiencia,
Tu sentido.
La vida se convierte en maestra y guía.
Y nosotros mismos cuando tomamos entre las manos las circunstancias y vivencias que nos rodean,
Nos convertimos en eruditos vivos.
Si permitimos que esta experiencia humana nos atraviese en lugar de querer esquivarla,
Si agradecemos la sabiduría que esconde el sufrimiento,
Todo es maestro.
Por eso invito a no aferrarse a nadie que quiera pintar en nuestro corazón y en nuestra mente sus creencias ni ideales.
Invito a sumergirnos en nuestra propia experimentación de vida,
Porque la mía no es la misma que la tuya.
Mis dolores,
Mi sufrir,
Mis alegrías,
Mis amores,
Mis bendiciones no son las mismas que las tuyas.
A observar la vida como un niño,
Con inocencia,
Con esa ilusión que lo hacen cuando tienen tres,
Cuatro años,
Que todo lo exploran,
Todo lo viven,
Todo lo testan.
Aunque el dolor duela y aunque tengas que llorar en ocasiones,
Detrás de ese sufrimiento y ese dolor es donde realmente se encuentra la maestría.
Nos podemos ilustrar y podemos escuchar y nos podemos aventurar observando un gurú,
Un maestro,
Escuchando,
Viendo conferencias,
Leyendo libros.
Todo esto está muy bien.
Está muy bien beber de la fuente que disponemos,
Pero después probemos en nosotros mismos cómo de cierto,
Cómo de cierto es esto,
El conocimiento.
Dejemos aflorar en nosotros a través de nuestro propio ejemplo.
Ser musa,
Ser nuestro propio muso en tiempos revueltos y vivir con el corazón y la mente y el alma bailando en la misma melodía.
Porque cuando aprendemos conceptos solo repetimos palabras,
Pero sin embargo cuando los dejamos que nos atraviesen,
Los permitimos experimentarlos,
Se convierte en sabiduría.
Seamos conciencia despierta donde antes solo había dogma y seguimiento.
Y lleguemos a todas las esquinas de nuestra existencia cuestionándonos acerca de ella.
Pregúntate una y otra vez qué estoy sintiendo,
Por qué lo siento.
Qué parte escondo en este sufrimiento.
Y no haya mayor muestra de maestría que la vida,
Que la propia experiencia.
Porque cuando te permites vivir a plena potencia no necesitas nada más que comprender,
No necesitas buscar respuestas.
¿Por qué?
La respuesta ya está en nosotros,
Porque nosotros ya somos esencia,
Ya somos admiración.
Entonces te invito que tengas gurús,
Que tengas maestros a los que contemplar,
Observar,
Con los que bailar,
Ideas que tomar.
Pero antes de tomarlas como propias,
Vívelas,
Experimentalas,
Estrújalas,
Exprimelas,
Para después hacerlas tuyas o no.
Y recuerda que todo lo que comparto en este espacio contigo lo comparto con el propósito de hacerte reflexionar y abrir un espacio de curiosidad y conciencia a tu naturaleza humana.
Todo lo que expongo es tan solo una versión subjetiva de mi propia experiencia,
Así que no te lo tomes en serio.
Nada de lo que digo puede ser o no,
¿cierto?
Por aquí te dejo hoy con esta reflexión sobre los maestros,
Sobre los gurús,
Sobre la maestría que supone estar vivo y nuestra propia experiencia de vida.
Espero que te haya gustado.
Si es a ti sí,
Déjame un comentario y nos vemos en la próxima entrega.
Espero haber tocado un poquito de esa luz que tienes en tu interior y haberla iluminado.
Un besito con cariño,
Mary.
Conoce a tu maestro
4.6 (36)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
