
Escuchar El Cuerpo
by Maru Mutti
Esta meditación para escuchar el cuerpo te guía a desarrollar conciencia corporal, reconocer emociones y comprender los mensajes internos que tu cuerpo expresa a cada momento. A través de la respiración consciente y un recorrido atento por el cuerpo, vas a reconectar con tu sabiduría interna y habitarte con más presencia, respeto y claridad. Música: Endless by Prabajithk
Transcripción
Bienvenido,
Bienvenida a esta meditación para conectar con tu cuerpo y escuchar los mensajes que tiene para darte.
Para empezar,
Busca un lugar donde puedas estar cómodo,
Cómoda.
Deja que la espalda esté recta,
Los hombros erguidos,
El cuerpo y el rostro relajados.
Y cuando estés listo,
Lista,
Cerra suavemente los ojos y empeza a tomar conciencia de tu respiración.
Observa el ritmo natural del aire entrando,
Del aire saliendo.
Nota la temperatura que tiene el aire al inhalar y si es más frío o más cálido al exhalar.
Simplemente quédate unos instantes siendo plenamente consciente de tu forma habitual de respirar,
Sin juicios,
Sin expectativas.
Dejando que la respiración fluya sin esfuerzos,
Tal y como sucede cuando no la observas.
Te invito a intentar permanecer consciente de tu respiración durante toda la práctica.
Más allá de mis indicaciones,
Intenta siempre notar cómo tu pecho y tu abdomen se expanden al inhalar y cómo se contraen al exhalar.
Recordá que si te distraes con algún pensamiento o alguna sensación,
Es la respiración quien puede ayudarte a volver al presente.
Inhalas y exhalas con total naturalidad.
Y ahora vas a llevar la atención a tus pies,
A cada dedo,
Al empeine,
Al talón.
Sé consciente de tus pies,
Notando cualquier sensación,
Cualquier emoción que surja.
Sube por tus piernas,
Los muslos,
Las rodillas,
Las pantorrillas,
Las caderas y toma conciencia de cómo se sienten,
De dónde hay tensión,
Rigidez,
Molestias,
Frío,
Calor.
Deja que cada sensación sea simplemente lo que es,
Sin juzgarla,
Sin querer cambiarla.
Solo aceptando lo que surge tal y como es.
Ahora lleva tu atención al abdomen y subí también al pecho.
Sentí tu respiración moviéndose suavemente allí,
Cómo cada inhalación te expande,
Cómo cada exhalación te libera.
Nota cualquier emoción que esté guardada en esas zonas.
Tal vez aparecen preocupaciones,
Miedos,
Expectativas,
Deseos.
Si te das cuenta de algo que antes pasaba desapercibido o que estabas intentando evitar,
Observa cómo tu cuerpo intenta comunicarte algo que tu mente quizás no entendía o no podía reconocer.
Subí ahora los hombros,
Los brazos y las manos.
Lleva tu conciencia a cada articulación,
A cada músculo.
Sentí que está abierto,
Que está contraído y permití te escuchar sin interferir.
Como si tu cuerpo tuviera su propio idioma y vos lo estás aprendiendo con curiosidad.
Lleva tu atención al cuello,
La garganta,
La cabeza.
Sentí la mandíbula,
Los labios,
La lengua,
La frente.
Nota cómo los pensamientos y emociones se reflejan en tu postura,
En tus músculos,
En tu respiración.
Mientras observás,
Deja que se abra un espacio de diálogo con vos mismo,
Con vos misma.
Lo que tu cuerpo te muestra no es un problema a resolver,
Sino un lenguaje que te habla de tu ritmo,
De tus necesidades,
De lo que mereces sostener y de lo que puedes soltar.
Tómate un momento acá para escucharte de verdad.
Y ahora te invito a conectar con la energía de tu chakra raíz.
Lleva la conciencia a la base de tu columna vertebral y conecta con la sensación de seguridad,
De enraizamiento que te proporciona este centro energético.
Y empezá a subir lentamente por cada chakra,
Llegando hasta el tercer ojo y observando cómo cada centro energético refleja tus emociones y tu estado vital.
Sentí como esta escucha profunda te lleva a una revelación natural.
El cuerpo nunca miente,
Siempre sabe.
Y cuando lo escuchas de verdad,
Entiendes cómo tus emociones,
Decisiones y necesidades se reflejan en tu energía y en tu día a día.
Toma una inhalación profunda y date el permiso de integrar todo lo que apareció en tu cuerpo,
Aceptando y agradeciendo cada señal que te dio,
Cada mensaje que te mostró sobre vos.
Repetí esto algunas veces más a tu propio ritmo,
Integrando en cada inhalación,
Soltando lo que no necesites en cada exhalación.
Y de a poquito,
Empieza a hacer movimientos suaves,
Puedes empezar por los dedos de las manos,
Los dedos de los pies,
Puedes estirar las piernas,
Los brazos,
El cuerpo entero.
Escucha qué te pide y deja que se exprese como lo necesite.
Y cuando te sientas listo,
Lista,
Abrí los ojos suavemente.
La luz en mí ve y reconoce la luz que hay en vos.
Namaste.
Conoce a tu maestro
4.7 (6)
Reseñas Recientes
More from Maru Mutti
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 36 million people. It's free.

Get the app
