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Los Demás son tu Espejo: Tus Problemas son Oportunidades

by Elías Berntsson

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Puntuación
4.7
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Actividad
Meditación
Adecuado para
Adolescentes
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446

Las relaciones familiares, de pareja y amistad son fuentes de cariño y apoyo, pero también pueden generar problemas. Cuidar nuestra relación con nosotros mismos es fundamental para fortalecer los vínculos afectivos.

Transcripción

La familia,

La pareja y los amigos son una fuente de cariño y apoyo,

Pero también de problemas y conflictos.

Para mejorar nuestros vínculos afectivos,

Hemos de empezar por cuidar la relación que mantenemos con nosotros mismos.

Teresa Casas es una mujer de 35 años,

Casada,

Gestora financiera,

Y el detonante de su fortalecimiento fue el no poder ser madre.

No poder tener hijos ha sido una lección de amor incondicional,

Dice ella.

Al cumplir los 30,

Lo que más valoraba era la estabilidad que me daba mi profesión y mi relación de pareja.

Pronto surgió un nuevo proyecto compartido,

Ser padres.

Poco a poco esta ilusión se convirtió en un difícil reto,

Y a día de hoy todavía no hemos podido hacerlo realidad.

He probado todo tipo de tratamientos para conseguir quedarme embarazada,

Pero no ha habido manera.

Incluso pusimos en marcha dos procesos de adopción.

Han sido cinco años de muchos sueños y esperanzas,

Pero también de lágrimas y frustraciones.

Tras este largo y duro proceso,

Que he compartido codo con codo con mi pareja,

Agradezco al destino que no me lo haya puesto fácil.

La adversidad me ha brindado la oportunidad de crecer y descubrir algo que no esperaba,

La libertad.

Me he cuestionado muchas cosas y se me han abierto puertas que no esperaba.

He cooperado en proyectos infantiles en varias partes del mundo y me siento comprometida con mi crecimiento personal.

Y este viaje hacia adentro me ha preparado a la vez para ser madre de cualquier niño,

De cualquier raza,

Condición,

Con o sin problemas.

Mi corazón está lleno de experiencias de amor hacia otros niños y niñas que siempre formarán parte del hijo que algún día quizá llegará a mi vida.

Me siento agradecida porque este tiempo de espera me ha permitido conocerme a mí misma,

Entrando en contacto con mi verdadera esencia.

Ahí residen mi confianza y mi coraje.

He aprendido a luchar por mis sueños desde la libertad y a tomar conciencia de lo que quiero hacer con mi vida.

Además de llegar a ser madre,

Estoy comprometida con impulsar proyectos orientados a fomentar el desarrollo personal en la sociedad.

Hasta aquí su relato.

No estamos solos.

Y aunque queramos,

Tampoco podemos estarlo.

Nuestra existencia se entremezcla constantemente con la vida de otras personas.

Somos hijos,

Hermanos,

Padres,

Abuelos,

Novios,

Amigos,

Esposos,

Cuñados o viudos,

Sobrinos o primos,

Yernos o suegros,

Compañeros,

Empleados,

Jefes.

Desde que nacemos hasta que morimos,

Cada paso que damos y cada etapa que vivimos van acompañados por una serie de roles sociales que a la vez son fuente de alegría y de tristeza,

De confianza y de miedo,

De paz y de ira.

De las relaciones humanas surgen nuestros momentos de mayor felicidad y también nuestros peores instantes de sufrimiento.

En algunos casos,

Como le sucedió a Teresa Casas,

Estas experiencias suceden incluso antes de poder establecer un vínculo afectivo.

La gran paradoja es que las personas que más queremos son también con las que más conflictos tenemos.

Por eso,

Muchos concluyen que no pueden vivir con los demás,

Pero tampoco sin ellos.

Frente a esta disyuntiva,

Los expertos en crecimiento personal abogan por concebir nuestra vida social como una oportunidad de aprendizaje,

Sobre todo para mejorar nuestra competencia en el arte de establecer vínculos sanos y sostenibles.

Entre otros reconocidos psicólogos destaca el escritor Xavier Huix,

Quien defiende que hablando no se entiende la gente.

A su juicio,

La mayoría de conflictos humanos tienen su raíz en la confusión,

En los malentendidos lingüísticos y,

Sobre todo,

En nuestra incapacidad para establecer relaciones reales,

Objetivas y profundas.

No en vano,

En toda comunicación humana existen tres niveles.

Primero están nuestras motivaciones,

Es decir,

Lo que pretendemos conseguir o aportar en nuestra interacción con los demás.

Luego viene nuestra manera de expresar dichas intenciones por medio del lenguaje,

La actitud y la conducta.

Y finalmente se encuentra la interpretación subjetiva de nuestro interlocutor.

Explica Xavier,

Por más que a este proceso lo llamemos comunicación,

A veces hay un abismo entre las motivaciones del emisor y la interpretación final del receptor.

Y no solo eso.

En general,

Los seres humanos interpretamos lo que nos sucede de forma egocéntrica.

Queremos que la realidad se adapte a nuestros sueños,

Necesidades y expectativas,

Lo que condiciona y dificulta nuestra interrelación con otras personas.

Añade Xavier,

Que es el autor de Pensar no es gratis.

Creencias,

Comunicación y relaciones.

Así,

Los problemas aparecen cuando los demás no cumplen con lo que esperamos de ellos.

Cuando hacen o dicen cosas con las que no estamos de acuerdo o cuando se interponen en nuestro camino para conseguir lo que deseamos.

Y concluye,

Por más que solamos buscar la afuera,

La raíz de nuestros conflictos relacionales está en nuestro interior.

Elma Roura es una mujer de 25 años.

Vive en pareja,

Terapeuta y fundadora del centro Desarrollate,

El detonante de su fortalecimiento fue el sufrimiento derivado de la relación con su madre.

«Mi madre ha sido mi gran maestra en el arte de vivir»,

Dice ella.

Ya desde muy pequeña,

Solía escuchar a mi madre decir que su vida sería mejor,

Que sería más feliz si pudiera cambiar de jefe,

De trabajo o si consiguiera llegar más pronto a casa.

Finalmente,

Todo eso llegó,

Pero ella seguía sintiéndose presa del sufrimiento,

Culpando a los demás por su infelicidad.

Después de convivir con tanta depresión,

Así como de experimentar algún que otro episodio traumático,

Me di cuenta de que el único lugar donde podía buscar respuestas era dentro de mí.

Eso me hizo despertar.

Por el camino,

La relación con mi madre se erosionó hasta tal punto que dejamos de hablar.

Entonces,

Mi anhelo de felicidad casi se convirtió en una obsesión.

No paraba de luchar y de reaccionar por todo y contra todos.

No lograba comprender en qué consistía esto de vivir.

Sin darme cuenta,

Me había convertido en la mujer insatisfecha de la que tanto trataba de huir.

Con el tiempo,

Descubrí que en realidad no luchaba contra ella,

Sino contra mí misma.

Al comprender que no era necesario demostrar nada a nadie y que todo dependía de cómo yo observaba la realidad,

Dejé de buscar la felicidad.

La había encontrado dentro de mí.

Desde entonces,

Sigo aprendiendo cada día,

Compartiendo y acompañando a los demás en su proceso de aprendizaje,

Pero con una serenidad interna que parece sobrevivir a todas las tormentas de la vida.

Si bien mi madre ha sido la persona con la que más conflictos he tenido,

También es de la que más he aprendido y a la que estoy más agradecida.

Actualmente,

Mi relación con ella está basada en el cariño y el amor.

Le debo mucho más que el hecho de poder estar viva.

Hasta aquí la historia de Elma.

Esta historia de Elma no es ni mucho menos un caso aislado.

La sombra de papá y mamá suele ser más alargada de lo que nos gustaría,

Y es curioso,

Porque nadie pone en duda que nuestros padres y madres son de las personas que más nos van a querer a lo largo de nuestra vida.

Sin embargo,

Sus buenas intenciones a veces tienen un efecto nocivo en la construcción de nuestra identidad y nuestro estilo de vida.

Así,

El condicionamiento recibido durante nuestra infancia nos deja una huella difícil de borrar.

El legado emocional de nuestros padres es como una mochila que cargamos a nuestras espaldas,

Repleta de creencias,

Normas y valores que nos dicen quiénes hemos de ser y de qué manera hemos de vivir,

Afirma el director del Instituto Gestalt,

Joan Garriga,

Experto en constelaciones familiares.

Y esta es la esencia de la gran mayoría de conflictos existenciales en el seno de las familias.

Algunos padres hacen con sus hijos exactamente lo que les hicieron a ellos cuando eran niños,

Inculcarles una manera determinada de ver y comprender el mundo,

Obstaculizando el descubrimiento de sí mismos y de la vida,

Sostiene Garriga.

Eso sí,

Se ha de tener muy en cuenta que nadie nos ha enseñado a ser padres,

Sin duda alguna,

La profesión más exigente de todas.

Sea como fuere,

Al entrar en la edad adulta muchos hijos culpan a sus progenitores por sus carencias afectivas,

Sus inseguridades e incluso por la rabia que experimentan al ver cómo el conflicto y la insatisfacción siguen protagonizando sus relaciones más íntimas,

Añade Garriga,

Autor de Dónde están las monedas,

El cuento de nuestros padres.

Es mucho más fácil y cómodo señalar a nuestros progenitores como los culpables de nuestra infelicidad.

Tarde o temprano llega un día en que no nos queda más remedio que responsabilizarnos de nuestro destino.

Sin duda alguna,

Esta es la verdadera emancipación,

Que suele venir acompañada de una de las mayores crisis existenciales que sufrimos a lo largo de nuestra vida,

Y es aceptar que,

Más allá de nuestro pasado,

Nuestro único problema en este preciso momento somos nosotros mismos.

Al igual que consiguió Elma Roura con su madre,

Lo que nos cura es que podamos abrazar en nuestro corazón a nuestros padres,

Y no tanto que seamos abrazados por ellos,

Concluye Garriga.

Veamos a Carlos VIII.

Él es un hombre de 28 años,

Soltero,

Product manager de la escuela de negocios Eada.

El detonante de su fortalecimiento fue una ruptura de pareja que lo desgarró por dentro.

El amor llena de dicha al que ama,

Y no tanto al amado,

Dice Carlos.

Siempre me he considerado y me han visto como una persona muy abierta,

Cercana y sociable.

Sin embargo,

Mi punto débil siempre fueron las relaciones de pareja,

Una dificultad que ya vi en mis padres,

Quienes terminaron separándose.

A los 22 años,

Tras ocho años de confusión y dudas,

De conflictos internos y de mentiras,

Tuve la honestidad y el coraje de enfrentarme a mí mismo.

Acepté mi homosexualidad.

Desde aquel día,

Mi compromiso con la verdad y con ser transparente conmigo mismo y con los demás,

No ha dejado de crecer.

Al principio,

Mis relaciones de pareja seguían durando muy poco y siempre sufría mucho cuando finalizaban.

Pero todo cambió hace dos años.

Tras romper con mi última pareja,

Entré en una profunda crisis que me anuló como persona.

A pesar de la angustia y del dolor que sentía,

Me di cuenta de que aquella dramática experiencia no provenía tan solo de la separación.

Si bien había un cierto dolor asociado al duelo de aquella ruptura,

Me hice responsable del sufrimiento que añadía yo.

Esta toma de conciencia fue el comienzo de mi trabajo interior.

El autoconocimiento me ayudó a comprender los porqués de todo lo que me había sucedido en mis relaciones más dolorosas y conflictivas.

A día de hoy,

Solo conservo gratitud por todas esas experiencias de adversidad y superación personal,

Pues sin ellas no hubiera descubierto mi verdadera vocación.

Estoy comprometido con enseñar y compartir con los demás el inmenso poder que reside en nuestro interior.

El gran reto es dejar de vivir de forma inconsciente,

Aprendiendo de todo lo que nos depara la vida.

Hasta aquí el relato de Carlos.

Tanto si aprendemos de nuestros padres como si no,

El siguiente gran maestro que aparece en nuestra vida viene bajo el nombre de pareja.

Ninguna otra relación puede proporcionarnos una mayor estabilidad emocional que la de nuestro compañero o compañera sentimental.

Sin embargo,

Las consultas de los terapeutas están llenas de pacientes que han convertido estos vínculos afectivos en una adicción muy difícil de lidiar y mucho más de superar.

De hecho,

Algunas personas temen enamorarse y comprometerse por miedo a volver al infierno que supone separarse del ser querido.

¿Quién no ha escuchado las canciones del grupo Maná con el rostro bañado en lágrimas?

Por más romántico que pueda parecernos,

El sufrimiento derivado de cualquier relación amorosa tan solo pone de manifiesto que hemos encerrado nuestro amor en la invisible cárcel de la dependencia,

Afirma el psicólogo clínico Walter Riso,

Autor de Amar o depender,

Cómo superar el apego afectivo y hacer del amor una experiencia plena y saludable.

En opinión de este experto,

Depender de la persona que se ama es una manera de enterrarse en vida,

Un acto de automutilación psicológica donde el amor propio,

El autorrespeto y la esencia de uno mismo son ofrendados y regalados irracionalmente.

No en vano,

Detrás de esta dependencia se esconde uno de los virus más letales que atenta contra nuestra salud emocional,

Y es el apego.

Popularmente se considera sinónimo de afecto,

Cariño o estimación.

De hecho,

Hay quien dice que el apego es natural y sano,

Pues es una muestra del amor que sentimos por la persona a la que vivimos apegados.

Incluso algunos afirman con cierto orgullo que cuanto más apego se tiene,

Más se ama.

Pero nada más lejos de la realidad.

Cuando nos apegamos a nuestra pareja,

Creemos inconscientemente que sin ella no podemos ser felices,

Destruyendo cualquier posibilidad de amarla,

Sostiene Riso.

Bajo el embrujo de esta falsa creencia,

Nace en nuestro interior la obsesión de poseerla,

De garantizar que esté siempre a nuestro lado,

Añade este experto.

Y el miedo a perderla nos lleva a tomar actitudes defensivas y conductas preventivas.

Es entonces cuando aparecen los celos,

Un síntoma que revela que vemos a nuestra pareja como algo que nos pertenece.

Por el camino terminamos perdiéndonos a nosotros mismos,

Tal y como le sucedió a Carlos VIII.

De ahí que las rupturas sentimentales supongan una de las experiencias más traumáticas,

Pero a la vez más transformadoras de nuestra vida.

De nuevo,

A solas,

Cara a cara con nosotros mismos,

Podemos tomar conciencia de que nuestra felicidad,

Antes de ser compartida,

Debe existir primero dentro de nosotros mismos,

Concluye Riso.

Por más que nos lo hayan hecho creer,

No somos medias naranjas,

Somos naranjas enteras.

Al menos así podemos sentirnos cuando nos amamos a nosotros mismos.

Esto ha sido The Borja Vilaseca.

Te mando un abrazo.

Soy Elias Benson.

4.7 (56)

Reseñas Recientes

Paola

February 1, 2026

Gracias por estas palabras y enseñanzas.

Milena

August 21, 2024

Espectacular. Me encanta todo tu contenido 👌

Beatriz

January 2, 2024

Elías me encantó, que de historias tan Bellas. Es desde dentro donde se produce el cambio y nuestras relaciones nuestra brujula. Bendiciones y por más charlas como estas Gracias 🙏😊💜

Nuria

August 29, 2023

Muy bueno, Elías…¡muchas gracias!🙏🤗

Mario

August 29, 2023

Gracias. Muy claro y profundo mensaje.

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