27:09
27:09

Medita Como una Montaña

by Cristina Babatz

rating.1a6a70b7
Puntuación
4.8
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
450

Visualización comparando nuestro cuerpo con una montaña. Su voz te guía para imaginarte fuerte, atento y valiente. Este podcast está transmitido en vivo por Cristina en su programa "Meditando desde casa".

Transcripción

Hola,

Buenos días a todos y a todas.

¿Cómo están?

Gracias por estar aquí un día más en Meditando Desde Casa.

Espero que todos se encuentren bien y para comenzar este nuevo día,

Para los que están comenzándolo y para los que ya van un poco más avanzados en el horario,

Pues también gracias por tomarse el tiempo de compartir aquí con nosotros.

El tema que vamos a tratar el día de hoy es esta comparación que me gusta mucho hacer de que nuestro cuerpo es una montaña.

Nuestro cuerpo es este vehículo que nosotros tenemos para estar presentes.

Es el único que tenemos y que nos acompaña desde el momento en el que inicia nuestra vida hasta que termina.

Y hay que cuidarlo,

Hay que mantenerlo fuerte,

Alerta,

Atento y flexible.

Y la meditación lo que va haciendo es que me va dando la capacidad de tener una mente flexible,

Una mente abierta,

Una mente en donde caben las distintas opiniones,

En donde caben las diferentes formas de ver la vida.

Y eso también va mostrándose del mismo modo en mi cuerpo.

Y el que yo tenga una mente fuerte,

Atenta,

Alerta,

Pero al mismo tiempo flexible,

Permite que mi cuerpo esté mucho más presente en lo que está haciendo y en la forma de cómo nos aproximamos a lo que se nos va a presentar.

Entonces pues nuestra reflexión del día de hoy irá en torno a eso,

A imaginar que nuestro cuerpo es una montaña,

Que nuestro cuerpo es fuerte y que resiste los embates que muchas veces la vida nos va poniendo.

Entonces pues tomen la postura de meditación que más les acomode.

Yo hoy escogí un cojín para sentarme.

Tengo mis tres puntos de apoyo y el cojín que acostumbro utilizar para recargar mis manos y sentirme un poco más cómoda.

Los hombros rectos,

Ligeramente echados hacia atrás para que pueda abrirse un poco más el pecho y los ojos se van a mantener cerrados o ligeramente abiertos.

Las manos solamente se tocan así y se dejan caer sobre el regazo.

Y solamente lo único que hay que hacer es dejarse guiar por mi voz e ir imaginando para que todos nos volvamos una sola cordillera.

Comenzamos.

Toma una respiración profunda que llene todos tus pulmones y que te permita inhalar ese aire que te mantendrá vivo,

Alerta y atento.

Al momento de exhalar deja salir todo el aire,

Que no quede nada dentro de ti.

Vuelve a inhalar y al exhalar toma ya la postura definitiva en la que realizarás tu práctica.

Trata de que no haya ya movimiento corporal.

¿Cómo está tu cuerpo el día de hoy?

¿Cómo se siente?

¿Cómo se encuentran tus emociones en este momento?

Las emociones son nuestra brújula.

Van y vienen y simplemente nos indican cómo estamos.

¿Qué te dicen hoy tus emociones?

¿Y qué puedes decir acerca de tu mente?

¿Cómo está tu mente el día de hoy?

¿Cómo la notas?

No puedes controlar los pensamientos pero sí puedes observar lo que estás pensando.

Ahora deja ir todo ello y trae tu atención al lugar donde te encuentras.

Siente la temperatura en este lugar.

Es tu tacto el que te indica qué temperatura hay ahí en ese espacio.

Nota también la temperatura de tu cuerpo.

¿Es distinta la que tienes en las plantas de los pies a la que tienes en la cara o tal vez en las manos?

Eso te hace mirar.

Estás perfectamente presente en el espacio que estás habitando.

¿Cómo está la luz en el lugar donde estás?

A pesar de tener tus ojos cerrados puedes notar la refracción de la luz que atraviesa tus párpados.

¿Qué escuchas en este espacio?

Deja que esos sonidos estén presentes.

No te dejes enganchar por ellos y vuélvelos tus aliados en lugar de tus enemigos.

Quizá el espacio donde estás tenga algún olor.

Tal vez tu ropa o tu pelo.

Trata de notar ese olor y que te sirva para mantenerte alerta,

Atento y en presencia.

Ahora en el ojo de tu mente mírate a ti mismo en este espacio donde estás.

Tu postura es recta,

Fuerte.

Imagina que eres una montaña.

Las montañas se levantan de la tierra y se les mira a pasibles.

Se les mira fuertes,

Se les mira hermosas.

Tu cuerpo está firmemente anclado en la superficie en la que te encuentras.

Te sientes ahí fuerte,

Bien asentado.

A lo lejos la montaña se mira en un paisaje rodeado de belleza.

El cielo la acompaña.

La cálida luz del sol también.

El viento es suave.

No molesta.

Sin embargo,

Permite que las hojas de los árboles que te habitan se muevan a su paso.

Llévala atención a tu respiración y ayúdate de ella para mantenerte fuerte,

Sin distracciones,

Sin tareas,

Sin quehaceres.

Sigue mirándote a ti mismo.

Cada parte de tu cuerpo está atenta,

No se distrae.

Los embates de la vida pasan desde tu montaña.

Puedes mirar,

Engancharte,

Mirar sin anclarte en aquellas cosas desde tu montaña.

Puedes mirar a lo lejos para poder decidir aún y cuando.

Los vientos fuertes llegan a tu montaña.

Tú resistes.

Los árboles que te habitan se mueven,

Pero sus raíces son profundas.

Están metidas dentro de ti.

Resisten los cambios del clima.

Vienen las lluvias,

Que a veces se vuelven tormentas,

Y tu montaña sigue firme.

Pasan los días y llega el sol.

Tu montaña permite que el sol te calienta.

Las hojas de tus árboles brillan con ese sol.

Comienza el frío.

Tu montaña resiste ese frío.

No importa la temperatura,

Tú sigues ahí,

Bien plantada,

Sosteniéndote en pie.

Tu montaña está unida a cientos de montañas.

De mismo modo,

Están fuertes y son como guerreros que protegen la fortaleza de lo que existe dentro de ellas,

Aquello que las une de manera misteriosa a todas.

Algunas montañas forman valles y otras enormes e interminables cordilleras.

Tu montaña,

Mi montaña,

Es necesaria e imprescindible para que esa cordillera esté completa,

Para que forme parte del paisaje en donde habitan millones de especies vegetales y animales.

Mi montaña y tu montaña forman parte del paisaje que miles y millones de personas se regocijan de ver.

La fortaleza,

La solidez de nuestra cordillera sostiene a pequeños montes,

Colinas que apenas se van formando.

La cordillera los sostiene,

Las cobija,

Las protege.

Sin importar los embates,

De los cambios de temperatura,

De los movimientos de la tierra,

De todos los fenómenos naturales,

Tu montaña sigue ahí,

Firme,

Presente,

Momento a momento,

En calma,

Contemplando,

Mirando.

Todos somos una cordillera,

Estamos misteriosamente unidos entre nosotros y conectados con el universo,

Con aquello que lo creó,

Con aquello que sostiene,

Todo lo que existe.

Desde el centro más profundo de tu montaña,

Ese de donde brota todo lo que eres,

Agradece algo el día de hoy y que este agradecimiento llegue a cada una de las montañas que forman esta cordillera.

Ahora vuelve a traer tu atención al espacio físico donde te encuentras.

Siente tu cuerpo,

Nota tus emociones y tu estado mental.

Lentamente comienza a moverte y abre tus ojos.

Muchas gracias a todos y a todas por haber compartido hoy en comunidad,

Aquí en Meditano desde casa,

Esta gran cordillera que todos formamos.

Que pasen un buen día,

Cuídense,

Nos vemos pronto.

Me inclino ante ti.

4.8 (28)

Reseñas Recientes

Monica

June 15, 2023

Muy buena

Lorena

January 22, 2023

Muchas gracias. Me encanto, me relajé rico

Rocío

September 27, 2022

Muy linda la metáfora, gracias 🙏🏻

Flor

August 4, 2022

Me encanto muchas gracias

Yolanda

July 25, 2020

Muchas gracias

© 2026 Cristina Babatz. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by 36 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else