
Las Tres Anclas De La Meditación
En esta charla te ofrezco una explicación clara y sencilla de los tres puntos que hay de tener presentes para una práctica correcta. Este audio te ayudará a que en tu práctica haya una trayectoria franca y profunda ayudando así tu desarrollo personal y espiritual.
Transcripción
Hola,
Bienvenido a mi estudio de meditación.
Soy Cristina Babbatz y es un placer estar compartiendo contigo en esta píldora espiritual.
En esta ocasión reflexionaremos acerca de la importancia que tienen las tres anclas en tu práctica meditativa.
Las llamo las tres anclas porque son los tres componentes que nos ayudarán a sostener nuestra atención en el momento presente,
Que es lo que buscamos en nuestra práctica diaria.
Como seguramente ya lo habrás experimentado,
La mente va y viene de un lugar a otro,
Nos lleva hacia donde quiere y como quiere,
Y esto da origen a una marea ajetreada de pensamientos que nos arrastran emociones y sentimientos que muchas veces nos llevan a estar inquietos y que nos impiden tener una práctica como la que muchas veces quisiéramos tener.
Esto no es para preocuparse,
Porque que ocurra es completamente normal.
A todas,
Absolutamente a todas las personas que meditamos,
En ocasiones nos pasa lo mismo,
Sin importar cuántos años llevemos practicando.
Las tres anclas son la respiración,
Las percepciones corporales y el mantra.
Vayamos ahora a revisar con calma cada una de ellas.
La respiración,
En cualquier escuela de meditación y también en cualquier tradición,
Religiosa,
Centran su atención en la respiración.
La respiración es la única función en el cuerpo que se regula a voluntad.
Esta es también la puerta de entrada a nuestra dimensión espiritual.
La respiración está centrada únicamente en el momento presente,
Ya que podemos inhalar y exhalar en el aquí y en el ahora,
Y solamente una respiración a la vez.
La segunda ancla son las percepciones corporales.
Dentro de ellas nos encontramos en primer lugar con la postura,
Que es clave para una buena práctica.
Lo primero que hemos de atender será que nuestra espalda se encuentre recta y erguida,
Más no rígida y sin tensión en ella,
Es decir,
Recta pero relajada.
También habrá que tener en cuenta que la cabeza esté perfectamente montada sobre los hombros y tomando en cuenta que la mandíbula esté relajada para que así no haya tensión en la cara.
Hay que poner especial atención en que nuestro seño no esté fruncido.
La postura de las manos también es importante.
Cada escuela de meditación tiene preferencias por alguna postura de las manos en especial.
En lo personal yo te sugiero que tú las pongas de tal manera que te sientas cómodo,
Aunque yo practico con las manos juntas,
De modo que queda un pequeño hueco entre ellas y ahí puedo percibir una ligera vibración o una cierta energía o calor que mantienen también centrada mi atención,
Pero esto es solamente una sugerencia.
También la función de las percepciones corporales,
Como su nombre lo dice,
Es percibir y en ello el tacto juega un papel muy importante.
Por eso es importante que de vez en cuando notemos la temperatura de nuestro cuerpo,
El roce de la ropa sobre el mismo y que estos nos sirvan para mantenernos en el momento presente.
Es decir,
Si estoy sintiendo frío o calor es únicamente en el momento presente.
Nuestra tercer ancla es el mantra.
El mantra se encarga de mantener la mente atenta,
Centrada en una sola experiencia.
El mantra puede ser una palabra o una frase corta,
De preferencia que ésta vaya en concordancia con la respiración y que pueda ser repetida de forma tranquila al inhalar y al exhalar.
Las distintas escuelas de meditación y las grandes tradiciones religiosas proponen que el mantra acompañe siempre a nuestra práctica,
Ya que por naturaleza la mente divaga,
Juzga,
Analiza y evalúa.
Es decir,
Tiene un discurso que va mucho más allá de lo que nosotros quisiéramos.
Es por ello que el hecho de poder repetir un mantra de manera silenciosa por el tiempo que dura en nuestra práctica es esencial porque nos ayuda a anclar nuestra atención.
También es frecuente que los mantras se asocien a cuestiones sagradas o de espiritualidad.
Si este es tu caso,
Te felicito.
Si no lo es,
Busca un mantra para que tu mente pueda mantenerse atenta.
De conjunto,
Es posible que te parezcan demasiadas cosas que atender al momento de sentarte a meditar,
Pero llega un momento en el que esto se hace de manera automática.
Las tres anclas se engranan entre sí y es entonces que comienza un proceso de meditación que transcurre en total y absoluta atención.
También es importante recordarte que no debes molestarte si tu mente se distrae.
Es parte del proceso,
Es parte de la naturaleza humana.
También es parte de darnos cuenta que nuestra mente funciona y que ésta produce pensamientos y que éstos a su vez producen imágenes visuales y también sensaciones y percepciones corporales.
En lugar de agobiarte,
Lo único que hay que hacer es simplemente notarlo y dejarlo pasar.
Hemos llegado al final de la charla del día de hoy.
Si te viene bien,
Puedes quedarte unos momentos en silencio practicando tus tres anclas.
Si no,
Ya las conoces para ponerlas en práctica en tu siguiente sesión de meditación.
Para mí,
Hoy ha sido un privilegio compartir contigo estos momentos.
Me inclino ante ti.
Conoce a tu maestro
4.7 (204)
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