
Metáfora: Nubes en la Mente
Una meditación basada en la metáfora de la montaña. Desde una postura estable y tranquila, aprenderás a observar pensamientos y emociones como nubes que atraviesan el cielo de la mente. Una práctica que invita a descubrir la estabilidad del observador interior y a descansar en la amplitud de una mente abierta y serena.
Transcripción
Comienza encontrando una postura cómoda,
En donde puedas sentarte con la espalda recta y al mismo tiempo relajada.
Puedes apoyarte suavemente si lo necesitas.
Deja que las manos descansen donde resulte más natural para ti y toma una profunda inhalación por la nariz y exhala lentamente,
Alargando.
Una vez más,
Inhala lentamente y exhala,
Alargando.
No necesitas hacer nada en este momento,
Tan solo te permites estar aquí y ahora.
Durante esta práctica vamos a explorar dos imágenes que nos ayudan a entender que no somos nuestros pensamientos ni nuestras emociones.
Así que lleva toda tu atención a la respiración,
Sintiendo como el aire entra en tus fosas nasales y como sale lentamente por tus fosas nasales.
Siente el aire entrar y salir.
Si aparece algún pensamiento,
Está bien,
Simplemente vuelve a tu respiración.
La primera metáfora de esta práctica es la metáfora de la montaña.
Con tus ojos suavemente cerrados imagina una montaña.
Puede ser una montaña que ya conozcas o una que inventas en tu mente.
Imagina que estás sentado o sentada en la cima de esa montaña.
Adoptas esta postura que te permite estar relajado,
Cómodo con tu cuerpo.
En ese espacio te sientes segura,
Seguro,
Estable,
Como si formaras parte de esa montaña.
Desde ese lugar puedes mirar el cielo.
Un cielo amplio,
Claro,
Despejado y abierto.
Ese cielo que observas representa tu mente.
De vez en cuando aparecen nubes.
Algunas son pequeñas,
Otras son más grandes.
Esas nubes son los pensamientos,
Son las emociones.
A veces hay muchas nubes en el cielo,
Tantas que parece que el cielo desaparece.
Pero el cielo sigue ahí,
Desde la montaña tú observas.
No necesitas empujar las nubes,
Ni hacer que se vayan.
Las nubes pasan,
Igual que pasan los pensamientos.
Cada vez que notas que te pierdes en una nube,
Vuelve suavemente a tu respiración y desde la montaña observa como las nubes se mueven en el cielo.
El cielo sigue amplio,
Tranquilo,
Abierto.
El cielo representa tu mente.
Ve inhalando por la nariz y soltando por la nariz.
Desvaneciendo cualquier imagen,
Concentrándote en tu cuerpo,
En tu postura.
Ahora vuelve lentamente a tu propia respiración,
Sintiendo el aire entrar por tus fosas nasales y salir,
Entrar mientras inhalas y salir mientras exhalas.
Los pensamientos pueden aparecer,
Igual que nubes,
Igual que globos.
Pero siempre hay un espacio más amplio donde ocurren y tú puedes volver a ese espacio.
Inhala por la nariz y exhala lentamente por la nariz.
Te encuentras aquí,
Siendo testigo de tu propio presente.
Y cuando te sientas listo,
Lista,
Continúa tu día,
Recordando lo importante.
Conoce a tu maestro
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