
Órbita Microcósmica (Meditación)
En esta meditación guiada visualizamos una luz que se mueve en una órbita en el cuerpo, llevándonos a un estado de concentración y presencia absoluta. La luz tiene el poder sanador que tu desees o necesites en este momento.
Transcripción
Hola,
Soy Claudia Sainz y esta es la meditación de la órbita microcósmica.
Para la sesión de hoy siéntate en una postura cómoda de meditación con la espalda erguida.
Puedes estar sobre el suelo o en una silla,
Pero no te apoyes,
Permite que tu columna encuentre la verticalidad,
Respetando sus curvas naturales,
Relajando los hombros y buscando una postura libre de tensión.
Una vez la tengas puedes comenzar cerrando los ojos.
Es probable que no puedas seguir mis indicaciones al pie de la letra la primera vez,
Pero solo unos minutos te darán el espacio que necesitas para ir haciéndolo maravillosamente.
Para comenzar lleva la atención al cuerpo,
Al espacio que ocupa el cuerpo y al espacio interior del cuerpo.
Hable de la respiración natural y si lo necesitas toma algunas respiraciones más largas y profundas con la intención de ampliar el espacio interno,
Conseguir así una respiración más suave,
Más amable,
Más ligera.
Cuando hayas tomado las respiraciones largas y profundas después regresa a la respiración natural.
Lleva la atención ahora a un punto,
Un poquito por debajo del ombligo.
Imagina ahí una bola de luz,
Una bola de luz blanca.
Cuando comienza la siguiente inhalación la bolita de luz blanca desciende por el vientre,
Cruza por el perineo hacia atrás y comienza el camino ascendente por la columna.
Alcanza la cabeza,
La cruza hasta llegar a la frente y posarse en un punto en el entrecejo.
Todo ese recorrido sería la inhalación.
En el entrecejo quizás haya una pequeña pausa,
Tan pequeña como dure el espacio entre la inhalación y la exhalación que le sigue.
Cuando comienza la exhalación la pequeña bola blanca de luz desciende por el rostro,
La garganta,
El centro del pecho,
El centro del vientre hasta posarse de nuevo por debajo del ombligo.
Del entrecejo a la zona por debajo del ombligo dura tu exhalación.
Quizás de nuevo hay un pequeño espacio.
Al comenzar la inhalación la pequeña bola desciende,
Cruza,
Sube por la espalda,
Atravesando la cabeza,
La frente hasta el entrecejo.
Al exhalar desciende suavemente por la parte de delante hasta alcanzar de nuevo el espacio por debajo del ombligo.
Ahora que ya has escuchado toda la explicación trata de hacer este recorrido al ritmo de tu respiración.
Al inhalar comienzas desde debajo del ombligo.
Exhalar desde el entrecejo hasta debajo del ombligo.
Te dejo unos minutos de silencio para que puedas experimentar la órbita microcósmica.
Puedes darle algún poder a esa luz blanca.
Poder de sanación,
Poder de calma,
Entrega,
Compromiso,
Lo que tú necesites hoy.
La luz blanca te lo da recorriendo tu órbita microcósmica.
Poco a poco para ir soltando aloja la pequeñita bola blanca en un punto en el centro del pecho.
Siente como al inhalar expande su luz blanca en tu interior y al exhalar esa luz blanca se posa en cada espacio,
En cada célula de tu cuerpo.
Inhalando la bola crece,
Exhalando tu cuerpo recibe.
Mantente aquí el tiempo que requieras.
Puedes darle a la pausa y quedarte en la respiración de la luz expansiva.
O puedes continuar conmigo preparándote para el regreso.
De forma muy amable y muy suave ves soltando la visualización y simplemente permanece.
Permanece en este estado apacible,
En un estado de amabilidad,
De atención y de presencia absoluta.
Y poco a poco comienza a mover las manos,
Los pies,
Quizás el cuello,
Humedece los labios.
Puedes juntar las manos y frotarlas con energía para después posarlas sobre el rostro.
Abriendo poquito a poco los ojos,
Agradeciendo esta pausa,
Este momento de entrega en esta cita con tu propio ser.
Te agradezco que hayas compartido esta sesión conmigo.
De mi corazón al tuyo.
Namaste.
Conoce a tu maestro
4.6 (19)
