
Conecta Con Tu Niño Interior
by Maria Garcia
Precioso ejercicio para conectar con tu niño interior y aportar amor, paz a tu alma. Te proporcionará conciencia de tu presente, y te dará los consejos que necesitas para afrontar tu futuro con presencia y felicidad.
Transcripción
Siéntate en una postura cómoda y vas cerrando los ojos,
Poniendo la atención en la respiración,
En como el aire entra frío y sale tibio por la nariz.
Llevamos la atención al corazón y sentimos sus latidos y le damos las gracias por estar aquí con nosotros.
Su bello latido que nos acompaña siempre.
Ahora vamos a prestar atención a nuestros pies y sentimos como unas raíces salen de nuestros pies y nos conectan con la tierra.
Nos sentimos enraizados y conectados con nuestra respiración y con nuestros latidos que están siempre presentes.
Ahora lleva la atención a esa parte del cuerpo en la que sientes angustia,
En la que sientes dolor.
Siente esa parte del cuerpo en la que hay un nudo de preocupaciones.
Le pones una forma,
Un color,
Un sonido y exhalas.
Exhalas esas preocupaciones e inhalas luz y bienestar.
Puedes relajarte y confiar en la vida.
Y ahora visualiza que estás en un sendero,
En la naturaleza y que vas avanzando,
Deleitándote en cada paso por la belleza del lugar y al final de ese sendero llegas a tu paraje natural favorito.
Estás ahí disfrutando de la naturaleza,
De ese paisaje que tanto te gusta y con el que te sientes conectado o conectada contigo mismo,
Contigo misma.
En ese sitio eres feliz.
Eres tú.
Visualiza ese lugar,
La naturaleza,
Los colores,
Los olores,
Si hay algún sonido.
Respira ese lugar donde te sientes cómodo,
Cómoda y al fondo ves una persona que desde esta distancia la ves difusa.
Es una persona pequeña de estatura y mientras te vas acercando ves que es un niño,
Una niña,
Alguien que te resulta muy familiar y que conoces muy bien.
Y a medida que te acercas te das cuenta de que eres tú ese niño,
Esa niña.
Eres tú de niño o de niña.
Te reconoces y te miras con amor,
Con ternura,
Con dulzura.
Te abres a amar y ambos os acercáis,
Os dais la mano y empezáis a caminar por el sendero sin miedo.
Y ese niño que eres tú o esa niña te mira con amor desde en lo juicio.
Ahora tú eres ese niño.
Vas a irte a ese lugar a ese niño que eras y miras al adulto en el que te has convertido.
Y desde esa mirada de niño del que lo sabe todo de ti te das cuenta y empiezas a sentir la relación que mantienes contigo mismo,
Contigo misma desde la edad adulta.
Ese niño te mira a esa niña y se da cuenta de si eres feliz,
De si has conseguido los sueños que tenías,
Si has sido fiel a ti mismo,
A ti misma.
Desde la vida que tienes ahora tiene todas aquellas cosas que anhelas,
Que querías,
Que soñabas.
Y ese niño o esa niña que eres tú y que estás mirándote a ti mismo,
A ti misma,
Se siente orgulloso o orgullosa de ti.
¿Le has hecho caso a tu niño o a tu niña?
¿O por otro lado has dejado que se pierda tu esencia por el camino?
Ese niño o esa niña sigue viviendo feliz,
Sin miedo,
Con sus sueños y confiando en la vida.
Y seguís caminando de la mano,
Notando el calor del tacto,
El amor que sentís el uno por el otro,
La una por la otra,
Caminando por ese sendero y os vais deleitando a cada paso con la vegetación,
Notáis la temperatura del lugar,
Con la brisa del aire en vuestras caras,
Y seguís juntos de la mano sin separaros ni un momento,
Caminando juntos,
Juntas,
Por la vida.
Pero llega un momento que tu niño o tu niña se queda en ese lugar maravilloso,
Rodeado de la naturaleza,
Cálido,
Y tú,
Adulto,
Sigues por el sendero y os miráis a los ojos abiertos al amor,
Con una mirada calmada,
Desde el no juicio,
Y tu niño o tu niña te da un consejo para que lo lleves a tu vida.
¿Qué consejo te da tu niño o tu niña?
Tómate unos momentos para recoger ese consejo y para respirarlo.
Y toma ese consejo,
Recógelo con las dos manos,
Con un gesto,
Haz como si lo abrazaras y lo llevas al pecho,
A tu corazón,
Lo respiras y te quedas con las dos manos en tu pecho,
Anclando el consejo que te ha dado tu niño o tu niña,
Y abres los ojos y con una mirada de compasión,
De amor,
De gratitud,
Le das las gracias a tu niño o a tu niña y le dedicas estas palabras,
Te quiero,
Lo siento,
Gracias,
Perdóname,
Y sigues tu camino,
Tu sendero,
Relajado,
Relajada,
Con gratitud y con ese tesoro que te llevas contigo,
Esa vivencia maravillosa y ese consejo que lo llevarás a tu vida y a tu día a día.
Y aquí acaba el ejercicio de conexión con tu niño o con tu niña interior.
Conoce a tu maestro
4.8 (140)
Reseñas Recientes
More from Maria Garcia
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
