
Sonidos y Pensamientos
Aunque aparentemente los sonidos y los pensamientos son muy diferentes, tienen más en común de lo que pensamos: ambos surgen y desaparecen, cambian, se mueven y no dependen de nosotros, simplemente vienen y se van. De hecho en el budismo la mente se considera como sexto sentido porque al igual que el oído recibe los sonidos, la mente recibe los pensamientos. En esta práctica cultivaremos nuestra capacidad de observar con actitud curiosa y amable, sin dejarnos arrastrar.
Transcripción
Bienvenido a la práctica de hoy,
Sonidos y pensamientos.
Aunque parezcan dos fenómenos muy diferentes,
En realidad tienen mucho en común y es lo que intentaremos ver,
Experimentar y sentir en esta práctica.
De hecho,
En el budismo la mente se considera como el sexto sentido,
Al igual que el ojo recibe diferentes imágenes,
El oído recibe los sonidos,
La mente recibe los pensamientos y aunque al principio parezca algo chocante,
Algo difícil de entender,
Verás que poco a poco con la práctica te darás cuenta de la semejanza que hay entre los sonidos y los pensamientos.
Busca una postura cómoda,
Quizás sentándote en una silla o en el suelo.
Abra tus ojos o simplemente relaja tu mirada.
Empezamos tomando un par de respiraciones lentas y profundas,
Con cada exhalación poco a poco traendo a tu mente al aquí y ahora,
Al momento presente,
Dejando atrás todo lo que estabas haciendo,
Soltando cualquier pensamiento,
Preocupación y creando una intención para esta práctica de hoy.
Y poco a poco te invito a llevar tu atención a diferentes sonidos y ruidos,
Simplemente escuchando,
Puede que haya pocos o muchos sonidos,
Los hay más cercanos,
Más lejanos,
Los hay neutros,
Agradables y desagradables.
La invitación es tratar a todos los sonidos con ecuanimidad e imparcialidad,
Siendo consciente de todos los juicios,
Comentarios y críticas que va creando tu mente y aprendiendo a soltarlos para simplemente percibir los sonidos tal y como son,
Cultivando atención amable,
Curiosa y sin juzgar.
Si la mente te saca de la práctica,
Poco a poco con paciencia regresa,
Simplemente escucha,
Observa cómo surgen diferentes sonidos,
Cómo nacen del silencio,
Observa su recorrido,
Algunos más largo,
Otros más corto,
El cambio de su intensidad y cómo poco a poco desaparece,
Disolviéndose en el silencio,
Dándote cuenta cada vez más de la naturaleza cambiante de los sonidos,
No hay ninguno estable,
Permanente,
Van surgiendo y desapareciendo.
Y si hay algún sonido que parece más estable,
Como podría ser por ejemplo el ruido del aire acondicionado o del ventilador,
Del ordenador,
Lleva ahí tu atención y obsérvalo,
Seguramente te darás cuenta que también cambia.
Al escuchar somos como una especie de antena que recibe diferentes sonidos y luego cuando pasan a la mente,
La mente los interpreta,
Los comenta,
Los juzga.
Podemos aprender con esta práctica,
Soltar los juicios y comentarios de la mente e invitarnos a ser estas antenas,
Que simplemente recibe,
Que somos conscientes de los sonidos pero sin añadirle nada más,
Simplemente escuchando y al igual que una antena al recibir sonidos fuertes,
Desagradables,
Se mantiene igual,
Intacta,
También lo podemos cultivar nosotras,
Poniéndonos en calma a pesar de cualquier sonido que surja.
Y poco a poco vamos cambiando el foco de nuestra atención y nos acercamos a la mente,
Tratando de observar diferentes pensamientos de la misma manera que acabamos de hacerlo con los sonidos,
Simplemente observando,
Puede que haya muchos o pocos pensamientos,
Pero si hay positivos,
Neutros,
Negativos,
La invitación es observar a todos ellos con ecuanimidad de imparcialidad,
Tratando de no quedarnos atrapados,
Sino manteniéndonos a una pequeña distancia,
Si la mente nos atrapa en alguna historia,
Recuerdo,
Sin juzgarnos y con mucha paciencia regresamos de nuevo a nuestra posición de observadores,
Testigos,
Observando los pensamientos,
Quizás nos damos cuenta que al igual que los sonidos surgen,
Nacen del silencio,
Cada uno tiene su recorrido más corto o más largo,
Algunos son más intensos que otros,
De tarde o temprano desaparece,
Se disuelve en el silencio,
Y al igual que una antena al recibir diferentes sonidos se mantiene intacto,
Podemos cultivar nuestra conciencia para mantenernos en calma a pesar de cualquier pensamiento que surja,
Cultivando así nuestra capacidad de observar con una atención amable,
Curiosa y sin juzgar,
Dándonos cuenta y si aprendemos a simplemente observar y no quedarnos enganchados a los pensamientos,
Éstos al igual que los sonidos son muy pasajeros,
Vienen y se van,
Surgen y desaparecen en el silencio.
Poco a poco relaja tu atención,
Relaja tu cuerpo,
Cuando estés listo,
Abre tus ojos,
Espero que esta práctica te ha ayudado a poco a poco acercarte al mundo de los pensamientos sin quedarte atrapado por ellos,
Dándote cuenta de su transitoriedad y si te ha resultado difícil no te frustres ni te critiques,
Tan solo sigue practicando y cultivando las semillas de la conciencia en tu interior.
Conoce a tu maestro
4.6 (17)
Reseñas Recientes
More from Ibicenia Mindfulness
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
