
La Sutil Belleza Del Silencio
La práctica Budista para cultivar la atención, la consciencia se llama vipassana, que significa "ver de forma clara". Esta meditación comienza con una introducción dulce mientras vamos sumergiendo hacia la profundidad de nuestra alma. Espero la disfrutes.
Transcripción
Hola,
Bienvenido a mi canal.
Encuentra una posición sentado que te permita estar alerta,
Consciente,
Donde tu espalda se sienta larga pero no rígida y al mismo tiempo relajada.
Permite que tus párpados caigan y deja que tus manos descansen de una forma suave y sin esfuerzo sobre tus piernas.
Permite que tu conciencia viaje a través de tu cuerpo y donde sea que encuentres alguna tensión obvia,
Fíjate si la puedes soltar.
Muchas veces estas tensiones se encuentran en el rostro,
En los hombros,
En las manos,
En el abdomen.
Fácilmente nos perdemos en los pensamientos y es por eso que cuando estamos haciendo este tipo de prácticas,
Este tipo de meditación,
Lo más fácil es comenzar a llevar la tensión a la respiración.
La respiración puede que no sea algo entretenido,
Puede que sea demasiado aburrido pero en el momento en que comenzamos a entrenarla,
El proceso se hace más fácil,
Entonces fíjate si puedes usar la respiración como esa ancla principal que te ayuda a quietar tu mente y de esa forma puedes estar despierto a los cambios que se van moviendo a través de ti.
Mientras practicas es posible que vayas encontrando un ancla diferente,
Diferente a la de la respiración.
Y quizás sea más útil para ti,
De pronto es el sonido del fondo o quizás simplemente sea sentir todas las sensaciones del cuerpo o quizás sean todas,
Sentir la respiración,
Sentir los sonidos,
Sentir el cuerpo.
Lo que es importante aquí es que tus sentidos estén despiertos y que tu atención esté descansando en la respiración,
En los sonidos o en las sensaciones que te ayuden a saber que estás aquí.
Toma unas cuantas respiraciones silenciosas,
Profundas,
Siendo consciente de esa inhalación que llena tus pulmones y de forma lenta y suave exhalas y luego permitiendo que tu respiración sea lo más natural,
De pronto fijándote dónde la percibes más,
Quizás sientes que fluye más a través de tu nariz,
Puedes sentir el toque de ese aire alrededor de tus fosas nasales como si la estuvieran masajeando o de pronto puedes sentirla en tu labio superior.
Incluso es posible que sientas el movimiento de tu pecho al inhalar y la contracción del abdomen cuando exhalas y aunque sé que es difícil,
Fíjate si es posible que no controles la respiración,
Aquí no hay algo bien o mal,
Simplemente estamos con una atención,
Con un interés de forma relajada,
Simplemente estamos con un interés,
Con una atención en descubrir cómo es la respiración mientras la experiencia se va desarrollando y de pronto te vas a encontrar con que la mente de forma natural comienza a caer en los pensamientos,
Los pensamientos no necesariamente son un enemigo y no necesitas borrar de tu mente los pensamientos,
Quizás más bien desarrollar la capacidad de reconocer esos pensamientos sin quedarnos perdidos en la historia de ellos,
Cuando nos volvemos conscientes del pensamiento,
Una nota mental que puede ser amable,
Es decir estoy pensando,
Estoy pensando o simplemente reconocer esto es un pensamiento y luego sin juzgarlo se hace una pausa y se vuelve a despertar en este momento,
Escuchando los sonidos,
Observando las sensaciones que hay aquí y de forma muy dulce regresando a esa intimidad de la respiración,
Permite entonces que la respiración sea como esa base,
Ese lugar de pura presencia,
Si hay alguna sensación en particular presente que llame tu atención,
Alguna sensación en tu cuerpo deja la atención de la respiración y pasa a esa sensación,
Permite que se vuelva tu ancla de meditación,
De pronto sientes calor o sientes que tu piel se eriza o sientes alguna incomodidad alguna molestia o alguna vibración y con una dulce y una apertura de tu conciencia solo observa las sensaciones que están allí y fíjate si son placenteras o si por el contrario son incómodas y mientras tu atención está dirigida completamente a ellas,
Fíjate si se vuelven más intensas o si se disuelven,
Observa el cambio que ocurre allí y cuando esas sensaciones ya no sean una experiencia fuerte,
Regresa a tu respiración,
A la escucha de los sonidos o a la experiencia que estás viviendo en este momento y de una forma similar si hay emociones que emergen como el miedo,
La tristeza,
La ansiedad o de pronto la felicidad,
La emoción quizás quieras practicar encontrarte de una forma amable con esa experiencia sin tratar de alejarla,
Sin tratar de juzgar,
Sin resistirte a lo que está pasando y más bien notando lo que trae esa experiencia tal y como es y si hay alguna emoción de miedo o una emoción difícil observa la sensación que produce en tu cuerpo,
Fíjate dónde la sientes más,
Si se queda en un solo punto o si se mueve alrededor de todo tu cuerpo,
Fíjate si estás juzgando en tu mente lo que está sucediendo,
Fíjate si tu mente se siente cerrada o por el contrario abierta y simplemente presta atención a lo que está sucediendo,
Las sensaciones particulares,
Las emociones o los pensamientos que llegan cuando practicamos meditación no son tan importantes,
Lo que importa es esa voluntad de estar consciente sin importar lo que esté sucediendo en ese momento,
Es esa presencia incondicional que nos revela la verdadera naturaleza de la realidad,
Continúa aquí y especialmente si la mente no está muy distraída es posible dejar ir cualquier ancla como la respiración o los sonidos y explora sin controlar,
Sin dirigir la mente,
Sin manipularla y permite que tus sentidos estén completamente abiertos,
Escuchando y sintiendo este momento por completo y cuando cualquier experiencia llame tu atención,
De pronto una sensación o una emoción fuerte,
Obsérvala y permite que esa experiencia esté viva,
Esté presente tal y como es,
Permite que lo que esté sucediendo se abra como una rosa con una conciencia completa y lentamente comenzamos a traer la conciencia a este espacio sin hacer algún movimiento,
Sin abrir los ojos,
Tomando conciencia del lugar en el que me encuentro,
Inhalando despacio por la nariz y exhalando por la boca,
Dejando ir todo lo que acabamos de hacer,
Que ya hace parte del pasado,
Gracias por meditar,
Gracias por cuidar de ti,
Nos vemos en la próxima meditación.
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4.7 (108)
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