
Escaneo - Relajación
Hoy quiero compartir contigo uno de los primeros acercamientos que tuve con la meditación, el escaneo corporal. Es una de las formas que más me gusta usar para cerrar mis sesiones de yoga, puedes ser consciente de todo tu cuerpo, conectar con tu energía. Aún después de venir practicando otras técnicas con el pasar del tiempo, el escaneo me resulta muy relajante y efectivo cuando quiero calmar mi mente, conciliar el sueño o simplemente descansar. Disfrutála.
Transcripción
Hola y bienvenidos.
Voy a invitarte a que adoptes una postura acostado,
Puede ser en el suelo,
En la cama o en el sofá.
Deja que los pies caigan a los lados,
Separa tus brazos del cuerpo con las palmas hacia arriba,
Toma una inhalación profunda por la nariz,
Abres la boca y deja salir todo el aire.
Una vez más inhalas por la nariz,
Abres la boca y deja salir todo el aire.
Relaja los músculos de la cara,
Relaja la frente,
El entrecejo,
Deja que tus ojos descansen en sus cuencas,
Relaja las mejillas,
Relaja la quijada si la lengua está en el paladar,
Déjala caer en el suelo de la boca.
Inhala y percibe cómo el aire fresco entra a través de tus fosas nasales y siente cómo al exhalar sale un poco más caliente.
Inhalas paz,
Exhalas y sueltas todo lo que no necesitas hoy.
Relaja el cuello,
La garganta,
Relaja los hombros,
Deja que todo el peso de lo que sea que estés cargando se libere,
Se disuelva.
Lleva la atención al hombro derecho,
Relaja el brazo,
Relaja el antebrazo,
Relaja la muñeca,
Lleva la atención al centro de la palma derecha,
Lleva la atención al dedo meñique,
Dedo anular,
Dedo del medio,
Dedo índice,
Pulgar.
Lleva la atención al espacio entre tus dedos,
Lleva la atención al reverso de tu mano en contacto con el suelo o con tu cama.
Lleva la atención ahora al hombro izquierdo,
Relaja el brazo,
Antebrazo,
Relaja la muñeca,
Relaja tu mano izquierda,
Lleva la atención al centro de la palma izquierda,
Dirígete al dedo meñique,
Dedo anular,
Dedo del medio,
Índice,
Pulgar.
Lleva la atención al espacio entre tus dedos,
Lleva la atención al centro de la palma izquierda y ahora ve al reverso.
Siente el contacto del reverso de tu mano izquierda sobre la superficie en la que te encuentras.
Lleva la atención al pecho y siente cómo al inhalar el pecho se expande y cómo al exhalar se contrae.
Relaja los músculos abdominales,
Relaja los músculos sexuales,
Lleva la atención a la espalda baja,
Media,
Alta,
Cervicales y te devuelves parte alta,
Parte media,
Parte baja.
Siente el contacto de toda tu espalda sobre la superficie,
Relaja las caderas,
Lleva la atención a la cadera derecha,
Relaja el muslo derecho,
Relaja la rodilla,
Gemelo,
Siente el contacto del talón derecho sobre la superficie,
Relaja el pie derecho,
Lleva la atención al dedo gordo,
Segundo,
Tercero,
Cuarto,
Quinto.
Lleva la atención a la cadera izquierda,
Muslo izquierdo,
Relájalo,
Relaja la rodilla,
Gemelo,
Siente el contacto del talón sobre la superficie,
Lleva la atención al dedo gordo,
Segundo,
Tercero,
Cuarto,
Quinto.
Repítete mentalmente,
Me siento completamente relajada.
Te encuentras tan relajado que puedes percibir el peso de tus piernas sobre el suelo,
Que lo único que se mueva sea tu abdomen al inhalar y al exhalar.
A medida que los músculos se relajan,
Los impulsos nerviosos que viajan hacia y desde ellos disminuyen,
Haciendo que el cerebro se vuelva más tranquilo y silencioso.
Es un mensaje de relajación que se extiende por todo el sistema nervioso y gradualmente las tensiones del cuerpo y mente se liberan.
Cuerpo tranquilo,
Mente tranquila,
Shavasana.
Una mente en calma trae fuerza interior y confianza en uno mismo,
Por eso es importante cultivarla.
Dalai Lama.
Lentamente comienza a mover los dedos de las manos,
Los dedos de los pies,
Abre y cierra tus puños,
Mueve los pies de un lado al otro,
Inhala y extiende los brazos por encima de tu cabeza,
Junta las piernas y regálate un delicioso estiramiento.
Relaja los brazos al lado del cuerpo,
Inhalando dobla tus rodillas al pecho y envuelve tus brazos alrededor de tus rodillas para un abrazo suave.
Cuando estés listo,
Deja caer el cuerpo hacia el lado derecho en posición fetal,
Ajusta tu mano izquierda sobre la superficie,
Extiende el brazo y aún con los ojos cerrados adopta una postura de meditación cómoda.
Llevamos las manos en oración al pecho y vamos a comenzar a generar fricción entre ambas manos,
Generando calor,
Energía.
Cuando estén las palmas calientes,
Llévalas sobre tu rostro,
Lleva nuevamente tus manos en oración al pecho,
Las llevamos a la frente como un recordatorio para tener pensamientos claros,
Positivos,
Amorosos,
A la boca para que todo lo que salga de ella sean palabras honestas,
Necesarias y al centro en el corazón para que todo lo que hagamos esté lleno de amor.
Namasté.
Conoce a tu maestro
4.7 (297)
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