
Al igual que yo: una práctica de humanidad compartida
Esta es la práctica de «Al igual que yo», que Pema Chödrön propone como antídoto frente a la polarización. Cultiva el reconocimiento directo de que todo ser, al igual que nosotros, busca la felicidad y desea evitar el sufrimiento. Para ello, nos invita a utilizar conscientemente la imaginación. La práctica recorre tres vínculos, en este orden: primero, una persona con quien la relación resulta fácil; después, una persona neutra, hacia quien sentimos indiferencia; y, por último, alguien hacia quien sentimos oposición o distancia. Al final, reunimos a estas tres personas con todos los seres en un gran círculo.
Transcripción
Aprovecha este momento para encontrar una postura que sea cómoda.
Te permite estar presente.
Chequea si necesitas algo más.
¿Cómo vamos a usar la imaginación?
Sugiero hacer la práctica con los ojos cerrados,
Pero si prefieres puedes dejarlos entreabiertos.
Siente el peso del cuerpo.
Siente los puntos de contacto.
No hay ningún otro lugar donde estar.
No hay nada más que tengas que hacer.
Te invito a hacer unas respiraciones más profundas.
Y aprovecha cada exhalación para soltar.
Percibe cómo llega tu cuerpo a este momento.
Puedes dejar que la respiración te ayude a que los hombros se relajen.
El mentón se afloje.
El pecho se abra.
Y permite que la respiración encuentre su propio ritmo.
Antes de empezar.
Puedes traer brevemente tu intención o motivación personal para hacer esta práctica.
Y ahora desde este lugar.
Tal vez un poco más abierto.
Nos vamos a adentrar en la práctica de igual que yo.
Y vamos a comenzar trayendo el espacio de tu mente.
A una persona con la que tienes una relación fácil.
Una relación de afecto.
Que podemos describir como una relación de amor.
De la mitad.
De cariño.
Cuando esa persona llegue.
Date tiempo para mirarla.
Intenta imaginar su expresión.
Tal vez recuerde su olor o su sonrisa.
Su mirada.
Date tiempo Imagina que siente su presencia y disfruta de esa relación fácil.
Descomplicada que probablemente tienes con ella.
Observa cómo queda tu corazón.
¿Cómo te sientes?
Y sosteniendo la presencia de esa persona en tu mente.
Percibe que es fácil reconocer que ella,
Al igual que tú,
Tiene una aspiración de felicidad genuina.
Esa persona quiere ser feliz.
Mujeres son su vida.
Puede que surjan ejemplos de ir buscando esa felicidad exactamente como tú.
Muy bien Por ahora despídete de esa persona.
Deja que su imagen se disuelva de a poco en el espacio de tu mente.
Y ahora invita tu mente.
Alguien con quien no tienes exactamente una proximidad.
Alguien con quien tengas una relación neutral.
Puedes ser alguien que encuentras regularmente,
Pero con quien nunca has hablado.
Puedes llevar tu imaginación a esos lugares por donde circulas normalmente.
Y traer a una persona.
Que sabes que existe pero que tal vez nunca viste.
Ahora intenta entrar con esa misma imaginación un poco en la vida de esa persona,
En su cotidiano.
Intenta,
Si es posible,
Imaginar sus esperanzas,
Sus miedos.
E imagina si es posible las situaciones en las que se involucró.
De situaciones complejas,
Desafiantes.
Como las tuyas también.
Puede ser que esa persona tenga similitudes que ni imaginas contigo.
Y percibe por un momento.
Que al igual que tú,
Esa persona desea felicidad y evita cualquier tipo de sufrimiento.
Mira cómo sería dejarte mover por ese esfuerzo suyo de encontrar felicidad y evitar el sufrimiento.
Y nuevamente deja que la imagen de esa persona se disuelva.
Puedes tomar una o dos respiraciones un poco más profundas.
Y la siguiente persona que te invito a traer a tu mente.
Es alguien hacia quien tienes ese sentimiento interno de oposición.
Conflicto.
Incomodidad.
Tal vez rechazo.
Alguien con quien te sientas distante,
Así sea por momentos.
Puede ser alguien de tu círculo personal.
De la familia,
Trabajo.
O incluso alguna figura pública hacia la que sientes esa oposición.
Yo estoy de un lado y esa persona está del otro.
Date permiso incluso de sentir como si esa persona no fuera un ejemplar bueno de la especie humana.
Ni fuera muy humana.
Date permiso de ser lo más honesta,
Lo más honesto que puedas con esos sentimientos de polarización.
Y del mismo modo que existe con la persona hacia la que sientes indiferencia.
Imagina ahora la vida de este otro ser.
Imagina que tiene familia,
Que tiene madre,
Padre.
Imagina que hay alguien de su círculo que le tiene mucho afecto.
Que se preocupa por su bienestar.
Que se entristece y se alegra.
Exactamente como tú.
Puedes no saber los detalles,
Pero seguramente esa persona ya se sintió sola en el mundo.
Seguramente ya aspiró,
Ya deseó no sentir rabia,
Miedo,
Angustia.
Es muy probable que al igual que tú,
Ya intentó salir de esas emociones y no lo logró.
Ahora trae tu mente a esta contemplación.
Todo movimiento de esa persona,
Por más confuso que sea.
Es un movimiento en busca de felicidad.
Es un movimiento para evitar el sufrimiento.
Al igual que tú,
Esa persona solo quiere ser amada y cuidada.
Al igual que tú,
Esa persona desea pertenecer,
Desea conexión,
Aún en medio de toda esa confusión.
Muy bien Ahora para la etapa final de la práctica.
Invita a esas tres personas junto con todos los seres que te sea posible.
Permite que se amplíe tu conciencia.
Puedes invitar a familia,
Amigos,
Colegas.
Otras personas neutras.
Y todos los otros seres sintientes,
Humanos y no humanos.
Imagínalo si es posible.
Todos enfrente de ti.
Y percibe que al igual que tú.
Aspiran a la felicidad y se mueven en dirección a ella,
Cada una a su modo.
Date tiempo para simplemente sentarte con cualquier deseo.
Con cualquier sentimiento que surja del contacto con esas personas.
Si se siente bien para ti,
Puedes desear que todos esos seres disfruten de la felicidad y de las causas de la felicidad.
Y de a poco puedes ir despidiéndote de todos esos seres.
Dejar que las imágenes se disuelvan.
Y por algunos segundos solo descansa.
Sin nada más que hacer.
Observa cómo te sientes.
Puedes tomar una o dos respiraciones más profundas.
Conscientes para terminar podemos dedicar.
Lo que hayamos cultivado durante esta práctica.
Y podemos aprovechar para hacer un compromiso.
Que con la próxima persona que nos encontremos en nuestro día.
Podamos hacer la práctica del igual que yo.
Igual que yo,
Este ser desea felicidad,
Busca la felicidad.
Y busca evitar el sufrimiento a su modo.
Cuando estés lista,
Listo,
Puedes ir moviendo los dedos de las manos,
Sintiendo tu cuerpo.
Y por último,
Puedes abrir los ojos.
Conoce a tu maestro
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